El cadismo siempre está muy presente.
El cadismo siempre está muy presente.

Cádiz CF

A Córdoba se llega siguiendo el amarillo

Más de un millar de aficionados del Cádiz inundan la capital de La Mezquita en un día de buen ambiente sin altercados

Por  18:25 h.

Apenas dos horas y media de camino merecen la pena para ver a tu equipo lejos de casa. Más aún si éste viste de amarillo y está viviendo una temporada de ensueño en la categoría de plata.

Y aunque la afición del Cádiz CF no entiende de kilómetros y echarse horas en la carretera, un partido en Córdoba no muy lejos de la Bahía, se convertía en un lugar idóneo para disfrutar de un partido de fútbol y una ciudad espléndida como la capital de La Mezquita.

Más de un millar de seguidores amarillos llegados no solo de Cádiz sino también de diferentes lugares de la provincia y de Andalucía. Precisamente, la peña ‘Malaka Cadistas’ de la Costa del Sol se dejaba ver por El Arcángel, al igual que otros seguidores llegados de Sevilla, Granada e incluso otros más atrevidos desde Madrid.

La gran expedición gaditana llegaba en torno a las 13:00 horas, apenas tres horas antes del encuentro. Pasadas las nueve, el desplazamiento organizado por la Federación de Peñas partía desde Telegrafía sin Hilos en varios autobuses repletos de cadistas para la ocasión.

Parada en el camino justo en Las Cabezas de San Juan, a 40 kilómetros de Sevilla capital, y reanudación del camino destino Córdoba.

Problemas para acceder a El Arcángel

Ya cerca de El Arcángel, salmorejo y flamenquín en la Ribera del Guadalquivir, entre La Mezquita y el Puente Romano, más típico no lo hay. En un día de sol espléndido Camisetas amarillas por doquier, y eso sí, cero incidentes.

Tan solo antes del encuentro hubo problemas para acceder al estadio cordobés. Al ser declarado partido de ‘alto riesgo’, muchos seguidores vieron como les impedían entrar vestidos de amarillo, cosa que se solucionó sin mayores consecuencias.

Antes del partido, una imagen curiosa. La afición dividida, físicamente. Una parte en un lateral de la tribuna principal y la otra en el extremo contrario de la misma grada. Sin duda, una división llamativa a la par que algo inexplicable.

Una división que no impidió el disfrute de los mil cadistas en Córdoba que acabaron vitoreando a un equipo que obró una remontada inimaginable. A gritos de ‘Ortuño, balón de oro’, los cadistas despedían a sus jugadores y emprendían viaje a Cádiz tras abandonar los últimos, por motivos de seguridad y escoltados por la Polícia, un estadio que le dejará soñar una semana más.