Rugby

Una historia de amor por el rubgy

Laura Delgado es una de las capitanas de la Selección Española y ya se prepara para el Mundial de Nueva Zelanda 2021

Marimar Montero
CádizActualizado:

En la provincia de Cádiz, el rugby no es un deporte que a día de hoy acoja a una afición tan grande como lo hacen otros deportes como el fútbol o el baloncesto. Sin embargo, se trata de una actividad que poco a poco se va haciendo más popular entre los más jóvenes y que llega a desatar la pasión de quienes empiezan a practicarlo.

Es el caso de la joven gaditana Laura Delgado, que lleva solo siete años compitiendo en este deporte y que ya se ha convertido en algo fundamental en su vida.

A Laura siempre le había interesado el mundo deportivo pues sus padres son atletas y desde pequeña se había dedicado al lanzamiento de martillo, donde tenía buena proyección como lanzadora. Pero lo que nunca se imaginaría de niña es que a día de hoy sería una de las capitanas de la selección nacional de rugby y que estaría dedicando su vida a este deporte en el DMP Sharks de la Premiership de Inglaterra, una de las mejores ligas de rugby del mundo junto a la francesa.

En 2012, la deportista estaba estudiando su segunda carrera en Cádiz y recuperándose de una rotura del occipital que tuvo tras un accidente, que le impediría hacer cualquier lanzamiento durante al menos seis meses. No obstante, al poco tiempo, Laura decidió probar el rugby, algo que hasta entonces era totalmente desconocido para ella, y que acabó conquistándola por completo: “un amigo me dijo ¿quieres probar el rugby? Y me enamoré del rugby”, recuerda. Así, su andadura en este deporte comenzó en un club de Cádiz compuesto únicamente por diez chicas que se habían unido para practicar este deporte y que nunca llegaron a federarse. “En Cádiz no había equipo federado, en Puerto Real había algunas chicas que los practicaban y se vinieron a Cádiz. El equipo más formado era de Sevilla”, explica.

Para Laura este deporte empezó a convertirse, poco a poco, en algo más que en un hobbie así que al años siguiente decidió trasladarse a un campus de tecnificación en Madrid y, por primera vez, tuvo la oportunidad de jugar de manera profesional en el equipo de San Sebastián de los Reyes. Ya por entonces, Laura no era una chica más en este deporte y rápidamente logró destacar, consiguiendo una convocatoria con la Selección Madrileña y al siguiente año, con la selección nacional.

Su progresión era inmejorable y tras dos temporadas en Madrid, la gaditana decidió dar el salto fichando por el Tarbes de Francia. “La primera línea y las fases estáticas son muy importantes y me fui allí por eso” explica. Fue entonces, después de tres años y medio de su comienzo en este deporte, cuando Laura empezaba a preparar su primer mundial.

Los estudios y el deporte

A pesar de su buen hacer en este deporte, los estudios siempre habían sido algo imprescindible en la vida de la joven, que siempre ha intentado compaginarlos con el rugby. Después de disputar el campeonato europeo con la selección, Laura se lesiona con una rotura del hombro y se vuelve a España para operarse. Una vez aquí, un equipo de La Coruña le ofrece la posibilidad de realizar un máster mientras juega en sus filas y Laura no se lo piensa dos veces. Así, Laura continúa ampliando su currículum profesional que luego le ha brindado la oportunidad de optar a trabajos como la gestión deportiva en el Comité Olímpico en los Juegos Olímpicos del Mediterráneo.

Justo al acabar la temporada, y sin un descanso, la deportista consiguió una beca para jugar la Liga de EEUU con un equipo de Filadelfia. “Fue una experiencia grata en todos los sentidos”, expresa. Así, pasó el verano fuera de España pero volvió para el comienzo de la próxima temporada. Según comenta, esperaba una oportunidad para jugar con un buen equipo cercano a su tierra y justo ese año, las Cocodrilas de Sevilla habían conseguido el ascenso a la Liga Iberdrola, siendo el primer equipo andaluz en alcanzar la Primera División de España. Así que Laura decide volver a Andalucía y jugar con el equipo sevillano que además congrega gran afición.

Ahora la gaditana ha vuelto a irse, esta vez a Inglaterra, lugar de las pioneras del rugby, donde dice encontrarse muy motivada en el DMP Sharks, y además se prepara como capitana con España para el Mundial de 2021 de Nueva Zelanda, junto a 29 jugadoras más.

Laura intenta dar a conocer un poco más este deporte que empieza a estar en auge en España y que el año pasado logró batir récord reuniendo a 9.000 espectadores en el último europeo en Madrid. “Las chicas vienen jugando desde los tres años. Ahora yo soy de las veteranas y veo que las niñas vienen con 17 años con unas manos increíbles y muy seguras”, comenta. A pesar de tratarse de un deporte que aun se encuentra por detrás en cuanto a recursos, Laura asegura estar muy contenta y su única pega ahora mismo es no poder compatibilizar sus profesiones. “No tienes una oferta laboral compatible y a mi me encantaría tenerla. Sobrevivo de ello siendo una afortunada”.

El Proyecto

Para esta expansión del rugby, Laura está intentando poner un marcha un proyecto para que las escuelas incluyan el rugby en la unidad didáctica. “La federación está invirtiendo en categorías bases y mientras tengamos a gente que lo llevo adelante será posible”, afianza.

Por el momento, pocas mujeres españolas han conseguido jugar en las filas de las grandes ligas del mundo del rugby y Laura es una de ellas. La gaditana es un ejemplo de constancia y superación y ha conseguido llegar a lo más alto del rugby internacional en tan solo siete años.