Simeone, este viernes, junto a Germán Burgos - EFE
Alavés-Atlético

Las grietas del Atlético

Afronta un final de curso descafeinado y con varios frentes abiertos para seguir estando en la elite

J. A. M.
MadridActualizado:

El Atlético de Madrid inicia hoy (20.45 horas) en el estadio de Mendizorroza el camino de transición que le conducirá a un verano en el que la dirección deportiva tendrá como tarea reconstruir una plantilla que no ha respondido a las expectativas. Fuera de la Copa del Rey en enero, al club rojiblanco se le esfumaron en la semana previa al parón de selecciones los otros objetivos de la temporada. En Turín murió la ilusión por la Champions y la posterior derrota en San Mamés dejó prácticamente enterradas las opciones de pelear la Liga al Barcelona, distanciado a diez puntos cuando faltan una decena de jornadas. El Atlético es consciente de que el próximo mercado de fichajes será movido por la precipitada marcha de Lucas Hernández al Bayern y porque habrá varias bajas, algunas cantadas como las de Godín o Filipe Luis. La continuidad de Juanfran es una incógnita, también la de Savic. Otros jugadores, como Thomas o Saúl, están en el punto de mira de gigantes de la Premier y algún conjunto puede tener la tentación de pagar sus cláusulas. Aunque de puertas para fuera afirma que no ha arrojado la toalla por el título, el objetivo del técnico en este tramo final es mantener la tensión del grupo para que no se deje llevar e intentar terminar segundos por delante del RealMadrid. «Soy exageradamente optimista y en una semana pueden pasar muchas cosas en el fútbol. Veo al equipo con entusiasmo y con ilusión. Quedan diez jornadas y queda mucho en juego todavía para nosotros en la Liga», dijo ayer.

Los rojiblancos abren hoy en el campo del Alavés ese tránsito hacia el final de temporada en un ambiente de bajón anímico, especialmente por parte de una afición que se muestra decepcionada por los últimos resultados deportivos, sorprendida por la pérdida de un futbolista con un enorme futuro como Lucas y preocupada porque el club tiene varios frentes sin cerrar. Uno de los que más inquieta a la parroquia es la ampliación del contrato de Oblak, uno de los pilares sobre los que Simeone y la dirección deportiva quieren construir el próximo proyecto. Aunque todo parece atado desde hace semanas, el guardameta sigue sin anunciar su renovación. La salida de Lucas aumenta la sensación de inseguridad en una hinchada que no termina de confiar en que la cuantía de las cláusulas de sus jugadores consigan ahuyentar a los gigantes del continente. La de Griezmann pasará en junio a ser de 120 millones y, aunque el francés ha asegurado que está cansado de los rumores, el interés del Barcelona se ha reactivado. Simeone volvió a arropar ayer a su delantero: «No me puedo imaginar un Atlético sin Griezmann el curso que viene porque tiene contrato, es el capitán, ha dado todo al Atlético desde el momento que llegó y me imagino que mañana (por hoy) hará un partidazo».

En el verano se moverá mucho dinero en Europa y algunos clubes podrían intentar convencer a jugadores rojiblancos tirando de talonario. Thomas, al que Simeone considera indispensable, y Saúl son dos piezas codiciadas y el club tendrá que estar muy atento en los próximos meses.