l presidente del Huesca, Agustín Lasaosa, tras ser detenido por la Policía Nacional - EFE

Operación OikosRaúl Bravo y Carlos Aranda, cabecillas de la trama que amañó al menos tres partidos

El malagueño Aranda está vinculado a dos casas de apuestas en las que se blanqueaba dinero; se han detectado fondos procedentes de Grecia

Resumen y goles del Valadolid 0-2 Valencia, partido investigado por amaño

Así son las fases para amañar un partido en el fútbol español

Operación Oikos: quién es quién en la trama de los amaños del fútbol español

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La primera sospecha de amaño fue el partido Huesca-Nástic el 27 de mayo de 2018 en el que se detectó un volumen de dinero apostado 14 veces superior al habitual, una apuesta combinada de 0-0 al descanso y victoria del Nástic (que ganó el partido), a punto de descender a Segunda B. Hasta 30 casas de apuestas suspendieron entonces las cotizaciones. LaLiga alertó a la Policía. Unos días después, a principios de junio, el Comité de Competición de la Federación Española presentó una denuncia ante la Fiscalía de Huesca y el 12 de noviembre el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 5 de esa ciudad abrió diligencias.

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Comienza así la operación Oikos de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Policía, cuyos agentes detuvieron ayer a diez personas, siete de ellas futbolistas o exfutbolistas, además del presidente de la Sociedad Deportiva Huesca, Agustín Lasaosa, el médico del equipo, Juan Carlos Galindo, y el director deportivo, Emilio Vega, por corrupción entre particulares (amaños), blanqueo de capitales y organización criminal.

Los cabecillas de la organización serían Raúl Bravo, exjugador del Real Madrid, y Carlos Aranda, canterano del club blanco y exjugador de ocho equipos de Primera división. El primero apareció en las pesquisas iniciales abiertas en Huesca, mientras que el segundo estaba siendo investigado por otros delitos por la Policía en Málaga cuando se descubrió su relación con esta trama dedicada a manipular partidos. Ambas investigaciones confluyeron entonces junto a una vía desde Grecia, de donde se ha detectado que proceden fondos blanqueados a través de dos casas de apuestas vinculadas con el futbolista malagueño (Aranda). Fueron estos dos deportistas quienes diseñaron y ejecutaron el proceso de amaño que se dividía en varias fases, según fuentes policiales.

Proceso

Lo primero era elegir los encuentros, al inicio o al final de la Liga, preferentemente. Luego se intentaban pactar apuestas combinadas (resultados parcial y final, resultado final y córners, saques concretos, etcétera), lo que les permitía aumentar los márgenes de ganancia. Llegaba a continuación la captación, el «tanteo» a algún miembro de la plantilla a la que quisieran corromper, con preferencia a uno de los capitanes. El que se prestara cobraba en metálico y en dos momentos: antes y después del encuentro pactado. El precio pagado dependía de la categoría (Primera, Segunda o Tercera división). Los responsables de la organización eran los encargados de anticipar el dinero del primer pago y de las apuestas, que también hacían personas de su entorno.

La desorbitada apuesta del Huesca-Nástic apuntaba la envergadura de la trama. Los investigadores de la UDEV siguieron tirando del hilo y averiguaron parte de la procedencia del dinero y los acuerdos alcanzados. El segundo partido comprado iba a ser uno de Tercera división disputado entre dos equipos aragoneses, el Sariñena-Cariñena, del Grupo XVII. Este amaño no llegó a producirse, pero los implicados, que sí habían cobrado la primera parte, se comprometieron a compensar las pérdidas a la trama con un amaño futuro. Aranda y Bravo reclamaron a uno de esos jugadores una y otra vez el dinero que le habían entregado.

El último partido investigado afecta a la Primera división: el disputado entre el Valladolid y el Valencia (0-2), la última jornada de esta temporada en el que se produjo una extraña apuesta de un jugador del equipo pucelano. Ni el club ni la plantilla del Valencia tienen nada que ver con los hechos, según fuentes de la investigación, pese a que el resultado les favoreció. El futbolista del Valladolid Borja Fernández, que se retiró tras este partido, también ha sido detenido. Los demás arrestados son Íñigo López, del Deportivo de La Coruña y exjugador del Huesca; Samuel Saiz, del Getafe, que estaba de vacaciones en Ibiza; Carlos Caballero, del Alcorcón, y Charly, que jugó con el Sariñena el partido de Tercera en el que no llegó a cuajar la componenda.

Casi un año después de la primera alerta de LaLiga, el juez instructor autorizó ayer nueve entradas y registros en Málaga, Madrid, Valladolid, Huesca y La Coruña; seis de ellos se llevaron a cabo en los domicilios de los principales arrestados, dos más en las casas de apuestas vinculadas con Carlos Aranda y otro en el club oscense, investigado en la causa como persona jurídica. Junto a estas entradas y registros, en los que se encontró dinero en efectivo, el magistrado acordó el volcado de los dispositivos informáticos hallados. Se espera poder rastrear el origen de más fondos a partir de su análisis. Además de los detenidos, hay otra quincena de personas vinculadas al fútbol y las apuestas deportivas que están investigadas en la causa y es previsible que haya un nuevo arresto.

Seis de los detenidos pasarán mañana a disposición judicial: el presidente y el médico del Huesca y los jugadores Bravo, Aranda, López y Fernández. El resto siguen imputados.