Copa de EspañaEl fútbol sala da el salto

Tras varias temporadas consecutivas de gran éxito, la Copa de España presenta su espectáculo en la capital

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El fútbol sala español lleva los últimos meses contando las horas para que llegue este jueves. Desde el último aficionado al presidente de la Liga Nacional de Fútbol Sala (LNFS), Javier Lozano, pasando por cualquiera de los jugadores, todos viven con ilusión una espera que podría compararse a la de cualquier niño en la víspera del día de Reyes. Ansían ver por fin una Copa de España, el torneo estrella de la LNFS y uno de los más prestigiosos del mundo, en un escenario tan imponente como el madrileño WiZink Center. Un sueño que se cumplirá por fin del 15 al 18 de marzo con la disputa de su vigésimo novena edición.

La Copa de España ya visitó antes instalaciones majestuosas, como el Pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza o el Palacio de los Deportes de Granada, pero nunca se había atrevido con la capital, que curiosamente sí albergó en 1985 la final de un Mundial oficioso que la selección española perdió ante Brasil. Lo más cerca que estuvo el torneo copero de Madrid fueron Torrejón o Alcalá de Henares, dos plazas de gran tradición en fútbol sala pero con pabellones de aforo más reducido. Así, la cita de este año es histórica, pero no solo por ser la primera vez que tendrá lugar en Madrid y en el WiZink Center, sino también por la valiente apuesta de la LNFS, que quiere convertir este torneo en la pista del despegue definitivo de este deporte.

El fútbol sala ha sido siempre uno de los deportes que con más licencias ha contado en España, sobre todo en la base, pero ese dato nunca se ha reflejado en el seguimiento de público y mediático de sus torneos profesionales. Sin embargo, esa tendencia ha cambiado gracias al trabajo de los clubes y la LNFS, que después de la crisis económica que azotó España y desembocó en abandonos, descensos e incluso la desaparición de equipos, han conseguido poco a poco levantar el vuelo. Los datos de asistencia a los pabellones mejoran cada año y las audiencias televisivas atrapan cada día a más espectadores, incluso en otros países.

Este crecimiento se ha visto particularmente reflejado en el éxito de la Copa de España, el torneo que reúne durante cuatro días en una misma ciudad a los ocho mejores equipos al término de la primera vuelta liguera. Las últimas ediciones fueron un éxito de público, con pabellones de cinco o seis mil asientos repletos y miles de peticiones de entradas desatendidas; de notables resultados económicos para ciudades como Logroño, Ciudad Real o Guadalajara; y de grandes audiencias, como la de la final de la última edición, entre Movistar Inter y ElPozo Murcia, que llegó a superar a todo un Madrid-Barça de la Liga Endesa.

Por todo eso, ya antes de comenzar aquella final en el Quijote Arena, Javier Lozano reconoció a ABC que a la Copa, “el traje” se le “había quedado pequeño” y que trabajaban para encontrar sedes mayores que les permitieran crecer. Lo que nadie imaginaba entonces es que el presidente de la LNFS apuntaría tan alto.

El madrileño WiZink Center ofrece a la Copa de España un fenomenal altavoz para que el fútbol sala demuestre que por fin se ha hecho mayor y es merecedor de cualquier escenario de primera categoría, pero al mismo tiempo sus 12.000 localidades suponen un auténtico reto, pues la imagen de una Copa con las gradas vacías sería muy perjudicial. Sin embargo, según el propio Lozano, ese temor está superado, pues a falta de las compras de última hora que se produzcan se han vendido ya más de 34.000 entradas. El presidente de la LNFS confirmó que los partidos de jueves y viernes tienen garantizados en torno a 9.000 espectadores y que para el sábado y el domingo habrá lleno técnico, por lo que el espectáculo en la grada está garantizado. El de la pista, por descontado, también.