Monumento a Chicuelo en la Alameda
Monumento a Chicuelo en la Alameda - RAÚL DOBLADO
LA FIESTA NACIONAL

Tributo a «Chicuelo» en cartel

Una iniacitiva ciudadana propone recordar el centenario de la alternativa que se cumple en 2019

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Torero de la Edad de Plata, convivió entre dos grandes épocas de la Tauromaquia. Manuel Jiménez «Chicuelo» (Sevilla, 1902- 1967) fue nexo de unión entre Juan Belmonte y Joselito «El Gallo» y Manuel Rodríguez «Manolete». Con todos compartió cartel: en seis ocasiones con el Rey de los toreros, en el año 1920, y en 18 paseíllos con el Califa cordobés entre 1939 y 1944. El Pasmo de Triana le dio la alternativa en Sevilla el 28 de septiembre de 1919, en la misma plaza en la que había debutado unos meses antes, el 19 de abril y con solo 16 años.

Precisamente esta efeméride es la que nos lleva a reivindicar la figura de uno de los «toreros olvidados» de la historia de la Tauromaquia. El centenario de la alternativa de esta gran figura del toreo sevillano bien merece un recuerdo en forma de cartel anunciador de la plaza en la que se convirtió en matador de toros hace un siglo. Un coso en el que el creador de la chicuelina, un lance de capote fundamental en el repertorio del toreo actual, hizo un centenar de paseíllos entre corridas de toros, novilladas y festivales. Curro Romero es el único que supera una cifra que se encuentra solo al alcance de los elegidos.

Chicuelo nació en el barrio de Triana. En la calle Betis, un azulejo recuerda a uno de sus trianeros ilustres. Su casa familiar continúa hoy en la Alameda de Hércules donde tiene, desde 2009, un monumento junto al de la Niña de los Peines y Manolo Caracol.

En 2019 se cumplen diez años de que esta iniciativa se hiciera realidad, gracias a una comisión formada por toreros y aficionados. La de ahora, el tributo en forma de cartel, cuenta también con muchos apoyos. Manuel Jiménez «Chicuelo», nietodel torero, agradece el respaldo de Curro Romero, Antonio Burgos, Pepe Morente, la Tertulia Taurina el Porvenir, el Círculo Taurino de Osuna y la comisión que dirige Fernando Vázquez. «La propuesta se ha presentado a la Real Maestranza y ellos tienen la última palabra. Han quedado en contestar. Para la familia es bonito y nos ilusiona mucho, qué duda cabe», subraya esperanzado.

La merecida recuperación de la memoria de Manuel Jiménez «Chicuelo» es una apuesta de muchos aficionados y toreros, no solo en una familia que es taurina. El hijo del diestro, Rafael Jiménez «Chicuelo» también fue torero y tomó la alternativa en Sevilla el 6 de abril de 1958, con Antonio Ordóñez y Manolo Vázquez. Sus nietos. Manuel y Curro, fueron novilleros. «Este movimiento comenzó el año pasado. Se lo comenté a mi padre y él me dijo que adelante. Ya es mayor y le ilusiona que se recuerde a su padre en el cartel. La prensa se hizo eco y participamos en dos conferencias. La idea era que al cumplirse los 100 años de alternativa el cartel de la temporada taurina en Sevilla estuviera dedicado a él como ya ocurrió con Joselito y con Belmonte», señala Manuel.

La comisión entregó la petición por escrito a la Maestranza el 12 de octubre. «La propuesta ha tenido buena acogida y creemos que es factible. Hay muchos toreros que nos apoyan como Espartaco, Dávila Miura, Emilio Muñoz, Paco Camino, que es muy amigo de mi padre, así como Curro Romero que estaba en la comisión del monumento con Litri padre o algunos que ya han fallecido como Diego Puerta o Julio Pérez «Vito», destaca.

«Creemos que es una cosa que cae bien entre los profesionales y a la prensa. No es algo que moleste, no se está pidiendo dinero ni cuatro corridas para torear que quite puestos», subraya Manuel quien considera que el «olvido» de su abuelo tiene una causa sencilla. «El problema que tiene es la época que le toca vivir, en la Edad de Plata, que sin darse cuenta puentea la Edad de Oro hasta Manolete. Esos 14 años se pasan de puntillas y se desconoce mucho. Ahí entra su toreo», argumenta. Los números de Manuel Jiménez «Chicuelo» son apabullantes. «En Sevilla ha toreado cien corridas, 78 en la Maestranza y 2 en la Monumental, 8 novilladas y 14 festivales», recuerda. «Es muy desconocido, en Madrid hizo 78 paseíllos, 71 de ellos corridas. En la temporada de 1921 fueron 10 tardes y en 1928, en 56 días toreó nueve corridas, Y tiene 70 actuaciones en México, 45 de ellas en la Plaza Monumental».

Más allá de la chicuelina

Aunque la mayoría conoce a Chicuelo por las chicuelinas y la faena a «Corchaíto» del 24 de mayo de 1928 en Madrid, su tauromaquia va más allá. Vivió distintas épocas y tuvo una dilatada trayectoria. «Estuvo toreando hasta el año 1951», subraya su nieto. «En México cortó 12 rabos y en Sevilla 4, en tres décadas distintas: 1924, 1928, 1939 y en 1942».

A lo largo de su carrera solo tuvo dos apoderados. «A él lo sacó su tío Eduardo Borrego «Zocato», ya que él se quedó huérfano y en 1927 lo apoderó Luis Revenga, un taurino de Madrid hasta el año 32. De esa fecha a su retirada no lo apoderó nadie más. Nunca estuvo en una casa grande. Son datos curiosos unidos su personalidad ya que era bastante introvertido y se entiende que no lo recuerden tanto como a otros toreros» subraya. Las cifras hablan por sí solas. En Barcelona actuó 94 tardes en las tres plazas de La Monumental, Las Arenas y en La Barceloneta. En Bilbao 41 tardes y 35 en Valencia y Francia. Y con toros de todos los encastes.