Pablo Aguado triunfa en Valencia y sustituye en Morón
Pablo Aguado triunfa en Valencia y sustituye en Morón - ROBER SOLSONA
La fiesta nacional

Renovarse o sustituir

El escalafón taurino necesita un aire fresco de la mano de nuevos toreros que den el relevo a las figuras

Actualizado:

«El progreso consiste en renovarse». Esta frase, que se le atribuye al filósofo y escritor Miguel de Unamuno, dio pie al pueblo a hacer suyo el refrán «Renovarse o morir». Sin duda, se trata de una de las frases más utilizadas cuando nos referimos a la necesidad o al deseo de realizar un cambio.

Parafraseando esta paremia y llevándola al terreno taurino llegamos a la que titula esta edición dominical de La Fiesta Nacional: «Renovarse o sustituir». A saber, renovemos el escalafón de matadores, si no es de forma directa, al menos que sea por la vía de las sustituciones.

En la recién terminada Feria de Fallas hemos tenido dos oportunidades de hacer lo que proponemos que han terminado con resultados dispares. La primera fue la obligada caída de cartel de José María Manzanares en una de las corridas estrellas del serial. Un día antes y vía comunicado, el alicantino anunció la imposibilidad de torear en Valencia al no estar recuperado de una nueva intervención debido a sus problemas de espalda.

La empresa optó por no sustituir al torero en la corrida en la que Paco Ureña regresó a los ruedos tras perder el ojo izquierdo a consecuencia de una grave y desafortunada cornada en Albacete la pasada temporada. La corrida, finalmente, se quedó en un mano a mano entre el diestro de Lorca y Enrique Ponce. La segunda oportunidad llegó tras el parte facultativo de otro torero, Emilio de Justo, que con una lesión de escafoides en su muñeca izquierda, dio paso a Finito de Córdoba.

A pesar de que las redes sociales –actual pulsómetro de gran parte de la afición taurina– reclamaban la inclusión de Pablo Aguado, que había dejado un gran sabor de boca unos días antes en el ruedo valenciano, el sevillano no encontró la repetición en el ciclo fallero.

El destino ha querido que la ocasión para el joven diestro le llegue este domingo en Morón de la Frontera sustituyendo a Enrique Ponce, herido y lesionado de gravedad en su tierra. Aguado entra en un cartel con Jesulín de Ubrique y Cayetano, al que, en principio no estaba invitado. Todo un acierto del empresario que ha sabido pulsar y valorar el ambiente que tiene el torero.

Las lesiones y las cornadas nunca son una buena noticia aunque supongan una ocasión para toreros que, o bien se han quedado fuera o han triunfado con anterioridad. Por lo que parece, el infortunio es la única vía para cambiar el sistema que tiene que empezar a pensar en renovarse o sustituir si no quiere morir.

La manera de renovar el escalafón

El aficionado y conductor del programa «Verde y oro» de Radio Betis, Santiago Doblado, ofrece su opinión sobre el panorama actual. «Estamos en la época del toreo en la que los toreros se han mantenido durante más tiempo en lo alto del escalafón. Es imprescindible que se haga lo que siempre ha sido repetir al triunfador. No hay otra manera de renovar el escalafón ya que es evidente que por la estructura empresarial de las ferias y por cómo se organizan las corridas es muy difícil que alguien que no esté en el sistema pueda llegar al público. El artista necesita que lo vean y hacerse visible es imposible. Las sustituciones son una manera de romper este ciclo para renovar la oferta de toreros».

En su opinión, hay una serie de toreros que podrían estar en mejor situación. «Es necesario que aparezcan toreros de Sevilla después de una época en la que han mandado Madrid, Valencia y Extremadura», señala. «Pablo Aguado está levantando mucha expectación y tenemos la suerte de que es sevillano. Deberían darle oportunidades a los menos vistos que han generado interés como Oliva Soto o Juan Ortega. También al recién alternativado Alfonso Cadaval o Lama de Góngora si ha superado el bache tras lo que apuntó de novillero. Y cómo no a Rafael Serna o a Borja Jiménez a quienes casi no hemos visto», destaca.

Además apunta otro matiz. «Ya que los carteles están hechos y salvo contadas excepciones no cambia sustancialmente una baja hay que aprovechar las sustituciones como ha pasado en Valencia para incluir a toreros como Finito de Córdoba, Juan Mora o El Cid, que se retira este año, para que los jóvenes puedan ver otro tipo de tauromaquia».

Doblado señala que «en el toreo siempre ha existido esa inminencia del éxito ya que nunca ha habido paciencia» y lamenta que se «haya acabado ese segundo circuito de plazas donde podían curtirse estos toreros sevillanos y van las figuras». «Hace falta sensibilidad y romanticismo por parte de los empresarios a la hora de confeccionar los carteles porque incluso triunfando, quien no esté en el sistema no tiene oportunidades».