Estado en el que se encontraba la plaza de Écija antes de comenzar con la limpieza
Estado en el que se encontraba la plaza de Écija antes de comenzar con la limpieza - ABC
LA FIESTA NACIONAL

Cómo gestionamos las plazas de la provincia de Sevilla

Un breve repaso y una reflexión sobre cuál es la titularidad de los cosos taurinos sevillanos

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En estos tiempos no se habla de otra cosa que de la delicada situación de la tauromaquia. El descenso de festejos, la situación de los novilleros, el ruido del animalismo, los elevados costes y un sinfín de circunstancias plantean un sinuoso e incierto camino. Entre estos males que acechan a la Fiesta se encuentra la gestión de las plazas de toros. ¿Es la adecuada?

Unos lamentan la dejadez de la gestión privada mientras otros reclaman la gestión pública como bálsamo de Fierabrás. Pero la política a nivel municipal lidia con un toro de muchas teclas, como se dice ahora, así que la gestión política no siempre es la mejor solución.

Sevilla y su provincia gozan de una honda tradición taurina y sus localidades cuentan con preciosos y hasta centenarios cosos de un valor patrimonial incuestionable. El panorama es variado. La especulación se llevó por delante en 2002 la extraordinaria plaza de Alcalá de Guadaira para construir un centro comercial. El boom urbanístico nos trajo en 2001 el coso -privado- Manuel Morilla en Morón de la Frontera que tras siete años cerrado volvió a dar toros en 2016. La plaza municipal de Espartinas, inaugurada en 2005 y sede de la extinta escuela taurina, dio su último espectáculo el 15 de abril de este año para la encerrona de Diego Ventura.

En Utrera, a través de las redes sociales de la nueva Asociación Cultural Taurina Curro Guillén, hemos visto fotografías de El Arrecife, sustituido en 2010 por La Mulata. La cinematográfica y centenaria Osuna resiste a los tiempos al igual que La Algaba con su escuela. Otros ayuntamientos, como el de Alcalá del Río, han apostado por sus plazas. El de Cantillana nombró villa taurina a la localidad en abril de 2017. El consistorio de Constantina compró la plaza en marzo de 2017 y hace un mes, la Comisión Provincial de Patrimonio ha aprobado su rehabilitación. En Écija, sin embargo, viven tiempos convulsos a la espera de solución.

Écija reclama la recuperación de su plaza

La afición taurina de Écija se ha movilizado para recuperar su plaza de toros de 1888 y la celebración de festejos. El aficionado y presidente de la peculiar peña Curro Romero de Écija, Fernando Atenciano, conoce los detalles del proceso. «Todo comenzó con el PSOEen la Alcaldía pero no llegaron a un acuerdo. Finalmente, hace cuatro años, con el PP, se negoció con los propietarios. La afición estaba contenta porque ya era del pueblo pero al cambiar de partido, desde el Ayuntamiento se empezó a decir que la plaza estaba en ruina y que se había hecho una mala compra», asegura.

«El argumento que se da es que no cumple con la Ley de Espectáculos, que los corrales están en mal estado y muchas más cosas pero esas cuestiones tienen que ver con otro tipo de espectáculos. Para dar toros lo único que hace falta es adecentar la plaza. Lleva 140 años y siempre se han dado festejos taurinos», subraya.

«Desde el Ayuntamiento dicen que los peritos no firman para dar los permisos y ellos no se responsabilizan», destaca Atenciano, que lamenta la situación e incluso que la escuela taurina de la localidad no pueda entrenar en el coso. «Hasta hace nada la plaza de toros tenía jaramagos que se salían por fuera de los tejados y los alumnos de la escuela se han ido a un colegio porque era imposible».

En las últimas semanas han comenzado labores de limpieza, según confima Atenciano. «Ahora dicen que están limpiando la plaza pero no sé para qué ya que no quieren autorizar nada. Dicen que hace falta más de un millón de euros para realizar todas las obras necesarias y adaptarlas. Y que si las hacen habrá excavaciones. Debajo hay un circo romano así que lo que quieren es no dar más toros en Écija», subraya.

«Los aficionados se han movilizado y yo fui al Ayuntamiento con un abogado y un perito para que me explicaran cuál era la situación. La plaza es un bien del pueblo y hay que tirar para delante. Écija es una ciudad cuna de toreros por la que han pasado todas las figuras», asegura.

«Presumen de tener una escuela taurina pero me preguntó que para qué la queremos si no pueden usar la plaza para torear. Es como tener un equipo de fútbol y no tener un campo donde jugar», explica. «La llama de la afición sigue vive en Écija pero si esto sigue así, se apagará», concluye.

De la compra al «abandono» municipal

El Ayuntamiento de Écija, con el Partido Popular al frente, compró la plaza de toros -de propiedad privada- en diciembre de 2014. En los dos años siguientes se celebraron varios festejos, ya con el PSOE en la Alcaldía, el último, un festival el 5 de marzo de 2016 en el que se guardó un minuto de silencio por el periodista Fernando Carrasco. Desde entonces, el coso ha estado cerrado y «en estado de abandono» como denunció el PP, ahora en la oposición, que el pasado 5 de octubre reivindicó al Equipo de Gobierno la recuperación y explotación de la plaza de toros.

Durante la última feria de la localidad, la delegada municipal de Fiestas Mayores argumentó en la televisión comarcal lo motivos por los que no se celebraban festejos. El edificio no cumple con la ley para celebrar espectáculos públicos (seguridad, accesibilidad y electricidad, entre otros) y adelantó que se está realizando un proyecto para cuantificar qué se necesita para dar espectáculos, no solo taurinos. Veremos en qué queda.