Un nuevo Perera extremeño irrumpe en la Oportunidad de Vistalegre

El alumno de la Escuela taurina de Badajoz se alza ganador del certamen en una final en la que Villita salió a hombros

MADRIDActualizado:

A dejarse matar. Así salió Manuel Perera, un chaval de Villanueva del Fresno, cosecha de agosto de 2001. Un adolescente aún, con el punto de locura que dan el toreo y la edad, pero con actitud de hombre que sabe lo que quiere. Y el objetivo era claro: ganar La Oportunidad, un certamen muy reñido, cuyo segundo puesto fue para Juan José Villita, que salió a hombros, mientras que la tercera posición la ocupó Valentín Hoyos.

Tres conceptos distintos, tres esperanzadores aspirantes que renovaron ilusiones en el aficionado. Los tres, cada cual en su estilo, se asomaron al balcón del toreo como esas almas que se asoman a una ventana llena de sol, con ese espíritu tan lorquiano, aunque la final no fuese a las cinco de la tarde, sino a las doce de la mañana.

Una oreja del cuarto se embolsó Valentín Hoyos (La Alberca, 1999), un alumno aventajado de la Escuela salmantina que tiene a Morante de la Puebla como ídolo. Y ese espejo se vio en algunos pasajes, como un comienzo por bajo con aroma y un bello broche a dos manos; suyos fueron los momentos de más torería. Hoyos aprovechó el notable pitón zurdo del primero -el mejor de la mañana-, componiendo en naturales con su personalidad y su aquel, pero pinchó.

El nombre del triunfador fue Manuel Perera, que recogió un estoque como premio, mientras abandonaba a hombros la plaza Villita. Los tres merecen nuevas oportunidades. El camino ya lo han abierto. Paso a la juventud...