Curro Romero, con Ortega Cano y Roca Rey
Curro Romero, con Ortega Cano y Roca Rey - Ángel de Antonio

Curro Romero no tiene followers

Libertad en tiempos de intolerancia en el X Premio Taurino ABC

ROSA BELMONTE
MADRIDActualizado:

Lleva Morante de la Puebla unas patillas que dejan en nada a las del libertador San Martín. O a las de Carlos Menem. Morante llega así a Sierra Morena y Curro Jiménez lo manda al esquilador. Todo el mundo quería hacerse fotos con Morante, desde los consejeros delegados a los camareros. Fue el galardonado del pasado año con el Premio Taurino ABC. «Lo moderno abunda, se mete en nuestras casas y a mí me aburre», dijo entonces. Seguramente también a Santiago León Domecq, Teniente Hermano Mayor de la Real Maestranza de Sevilla. Eso en una tarjeta de visita.

A altas horas de la madrugada, Morante, Enrique Ponce, El Cid y El Tato discutían el concepto del toreo. Casi hacen la luna bajo techo y de salón. Este año, el premio fue para los aficionados en la persona de la Infanta Doña Elena. Una vez, Domingo Valderrama le brindó un toro y la llamó Doña Infanta. Desde entonces, los toreros se refieren a ella así. La Infanta es aficionada, hija, nieta y madre de aficionados (aunque a su hijo Felipe también le gusta el boxeo femenino). Muchos de los asistentes se acercaban a una encantada Doña Elena para fotografiarse. Así, el presidente de la Asociación El Toro de Madrid, Roberto García Yuste, abonado del «7».

El martes, la Casa de ABC era la casa de la Tauromaquia, de la Fiesta, de libertad en tiempos de intolerantes. Libertad que también vino de fuera de España. Felipe Negret es uno de los grandes defensores de la Fiesta. El abogado colombiano vino expresamente a Madrid para el Premio. Después de su pugna con el alcalde Petro, que le cerró la Santamaría de Bogotá, Negret clausuró el domingo la segunda temporada por la libertad. En la feria de Bogotá, entre otras figuras, estuvo Roca Rey. El martes le preguntó a Teresa de la Cierva si era instagrammer, que quería seguirla. Es tan joven. Curro Romero, con Carmen Tello, no sabe de followers. Él habla de sus «partidarios». Victoriano Valencia era partidario de enseñar a sus nietas, las hijas de Enrique Ponce y Paloma Cuevas. Mostraba orgulloso un vídeo de las niñas esquiando en Xanadú, señalando lo valiente que era Bianca, la pequeña, la que más se parece a Ponce.

A Simón Casas y Rafael García Garrido le preguntaban por los carteles de San Isidro (se presentan el 7 de marzo y dijeron que iban a gustar mucho). Era el cumpleaños de Cristina Sánchez. Mujeres no había muchas. Ni toreras ni civiles. Del mundo del arte, María Corral. O Isabel Azcárate con Eduardo Arroyo. La televisiva Elena Sánchez iba con su novio, Roberto Domínguez. A la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, enterciopelada de verde, la acompañaba su marido, Ignacio López del Hierro, ajeno a los cantos de bigotes. Y a Esperanza Aguirre, el suyo, Fernando Ramírez de Haro. También estuvieron la ganadera Silvia Camacho e Isabel Santos-Suárez Barroso, mujer de Samuel Flores. Pintón.

Miércoles por la mañana. Twitter de Boro Mas: «Voy en el AVE al lado de Curro Romero. Lee el ABC». Curro también es partidario nuestro.