El lado humano de Agripina, en el teatro romano de Itálica
El lado humano de Agripina, en el teatro romano de Itálica - Juan José Úbeda

El lado humano de Agripina, en el teatro romano de Itálica

La compañía La Pulga Turca estrena los días 14 y 15 de agosto una nueva versión del personaje

SevillaActualizado:

La emperatriz romana Agripina ha pasado a la historia con muy mala fama. Hija de Germánico, hermana de Calígura y madre de Nerón, las crónicas escritas en su época por narradores como Tácito o Suetonio, no la dejan en ningún buen lugar.

Si el primer personaje que pisó las piedras del teatro romano de Itálica fue Clitemnestra, en un texto del sevillano José María del Castillo, en esta ocasión vuelve otra mujer a ser protagonista del ciclo Teatros Romanos de Andalucía 2019 de la Consejería de Cultura, que este año se desarrolla en Santiponce y en el teatro de Baelo Claudia en Cádiz.

La compañía sevillana La Pulga Turca pone en escena hoy y mañana en el teatro romano de Itálica la obra, «Agripina, rara avis», calificada por Marta del Pozo actriz y escritora de esta obra como, «un dramón cómico, porque no sabíamos en qué género enmarcarlo. Es una comedia, sí, pero es algo más que eso, es humanizar la vida de una mujer que ha sido machacada sistemáticamente por una historia contada por hombres, e imagino que todo lo que se cuenta de ella no es verdad».

La obra está dirigida por la también actriz, Eba Rubio, «me llamó Marta y me comentó lo que quería hacer, y la verdad es que el proyecto me interesó mucho desde el primer momento. Empezamos a leer textos, algunos contemporáneos como el de la historiadora inglesa Emma Southon, que quiso poner un poco de distancia en la historia de esta mujer tachada de cruel porque mató a su esposo y conspiró contra su hermano Calígula. Es decir, quería lo que otros hombres de su época, acceso al poder en medio de un Imperio Romano lleno de conspiraciones».

El humor nos salva

Para Eba Rubio que se ha bajado del escenario para dirigir a Marta del Pozo en el papel de Agripina, «queremos acercar el personaje al público de una forma ligera, y no es que transformemos la tragedia en comedia, no, sino que en la vida hay momentos en los que uno, a pesar de estar en una situación trágica, se ríe. No se trata de hacer humor a carcajadas, sino de que ella misma se ría de su vida y lo que le ocurre, que de alguna manera se ría de todo, porque el humor al final es lo único que nos salva».

Realizada como monólogo, Marta del Pozo que además de escribir el texto al alimón con Eba Rubio, es también músico, afirma que concibió el espectáculo con música. «Tenemos un magnífico director musical, Carlos Cansino, y en el espectáculo interviene en directo un cuarteto de cuerda, compuesto por Raquel Batalloso, Leslie Jordan, Helena Torralba y Gretchen Talbot».

Sin embargo, tanto la directora y autora de la obra Eba Rubio como Marta del Pozo, dejan en suspenso la personalidad de Agripina, «a través de ella van a salir otros personajes de su vida. Pero por supuesto no queremos justificar sus actos, eso no, pero sí preguntarnos si todo lo que se dice de ella es verdad».

Ambas autoras creen que los mismos problemas que se producían en los tiempos de Agripina ocurren también hoy día, «sólo hay que leer los periódicos, han cambiado algunas cosas, pero las intrigas y deslealtades, siguen igual. Es como si la historia avanzara sobre lo mismo. La historia arrastra al personaje hacia el presente continuo y su fantasma reavive las figuras de sus familiares».

La escenografía es obra de Maca Márquez, y la iluminación de Carmen Mori, «un aspecto muy importante porque la obra es en blanco y negro y toma color con el diseño de luces que va marcando de alguna manera los tiempos».

Tras «Agripina, rara avis», este fin de semana, los días 16 y 17 de agosto, se pondrá en escena, «El viento es salvaje» de la compañía Las Niñas de Cádiz, sobre otros dos mitos femeninos, Fedra y Medea.