Los actores acumulan grandes éxitos con películas como 'Ocho apellidos vascos', o 'El mundo es suyo', en la que son protagonistas.
Los actores acumulan grandes éxitos con películas como 'Ocho apellidos vascos', o 'El mundo es suyo', en la que son protagonistas. - ANTONIO VÁZQUEZ
TEATRO EN CHICLANA

«Es fundamental tener un Compadre para Siempre»

Alfonso Sánchez y Alberto López darán vida a Rafi y Fali, este domingo en el Concert Music Festival, en la comedia más alocada y taquillera de los últimos años

ChiclanaActualizado:

Los actores sevillanos Alfonso Sánchez y Alberto López son más que compañeros de profesión. Son amigos, casi hermanos, en definitiva, 'Compadres para Siempre'.

Les une una relación muy estrecha y, a veces, un tanto compleja cuando Rafi y Fali se juntan. Dieron el gran salto con 'Ocho apellidos vascos' y han arrasado con 'El mundo es suyo', su segunda película como protagonistas. Este domingo 21 de julio han actuado en elConcert Music Festival y han permitido ver en acción a estos alocados y disparatados personajes con una historia que ya han disfrutado más de 80.000 personas; convirtiéndose, así, en el espectáculo más taquillero de los últimos dos años. Una función que podrá verse también el 20 de agosto en el mismo escenario de Sancti Petri, haciéndonos reir por partida doble.

¿Cómo será el espectáculo de este domingo en el Concert Music Festival?

AS: Será un espectáculo muy divertido, una aventura de dos colegas que se van liando en una noche en la que no se deberían liar mucho porque tienen un compromiso muy importante al día siguiente. Al final van a salir por peteneras y les pasarán las cosas más locas del mundo. El público los acompañará en ese viaje en el que se pondrá en juego su amistad y los valores que ellos creen que tienen arraigados en su vida.

AL: Vamos a ver una historia de amistad sobre todo porque todo lo que les pasará pondrá en juego la lealtad que se tienen el uno al otro. La obra habla de la condición humana pero también del punto de vista de dos hombres que sienten cómo la crisis del macho ibérico les afecta de una manera determinante. Es divertido ver cómo se desenvuelven estos dos personajes que lo darán todo en un espacio vacío, con un texto muy ágil y una comedia muy sutil.

¿Es difícil tener un 'Compadre para Siempre'?

AS:(Risas) No sé si es difícil pero es fundamental. Es necesario porque tienes un confesor, un compañero, un confidente y alguien en quien depositar tu ida. Hay que cuidarlo, como todo en la vida. Hay que estar pendiente y lo mismo que tú requieres de esa persona en cualquier momento le harás falta tú. Tienes que estar siempre ahí para lo que haga falta.

AL: Es difícil aguantarlo. Para el personaje de Fali lo que es difícil es no poder desprenderse de tan vil compañía porque me trae por el camino de la amargura (risas). Es difícil encontrar a una persona a la que siempre le digas que sí, al final y al cabo, eso es un compadre. De ahí la evolución de los entresijos y los problemas en los que se meten los dos porque nunca puedo decirle que no. Son propuestas que conllevan una serie de heroícas aventuras que no dejará al público del Concert Music indiferente.

En la ficción o en la realidad, ¿qué es lo que más le gusta de él y lo que no?

AS: De Alberto su actitud ante el arte y ante la vida. La positividad, la capacidad de trabajo que tiene, la ilusión y el amor que le pone a todo lo que hace. ¿Lo que menos? Que tiene el sueño muy ligero y si yo ronco no podemos dormir, entonces hace tiempo que no compartimos habitación (risas). A Rafi lo que le gusta de Fali es que tiene mucho dinero y que le acompaña en todas sus correrías. Le hace sentir libre y vivo. Lo que odia, probablemente, es a la mujer de Fali, a Cayetana (risas). Es un poco amor-odio porque al fin y al cabo es la que paga las facturas (risas).

AL: Lo que más odio de Rafi es que me engañe continuamente y no me doy cuenta (risas). Hay un momento en la función que eso explota en tragedia y es muy bonito dentro de una comedia tan descarada en la que las risas comienzan desde el minuto uno. Lo que me gusta es que me lleva en volandas, me saca de mi cárcel de oro, de mi monotonía y al fin y al cabo yo me dejo convencer porque eso es lo que tiene al hombre aliviado dentro del infierno que vive. Un día escuché una sinopsis de nuestro espectáculo, decía: «Ojú ya me han liado» (risas), creo que es la más corta y la que mejor define esta obra. Todo empieza diciendo oye vamos a toma algo, no hombre hoy no puedo y de ahí termina como el rosario de la aurora. El final es apoteósico porque pasamos por un sinfín de situaciones en apenas 70 minutos.

¿Comprobaremos este domingo si existe la crisis de los 40?

AS: La crisis de los 40, 30, 50 y 20 (risas). El ser humano está constantemente en crisis porque creo que está en nuestra naturaleza. Creo que tenemos más que ver con los animales en este sentido, que con esta ficción que hemos creado que es el Estado de Bienestar. Hablamos de eso en Europa pero pregúntale qué es eso a un refugiado de Siria. El mundo desgraciadamente no es un lugar tranquilo para los seres humanos.

AL: Aparte de los 40, es la crisis del patriarcado. Fíjate las cosas que están ocurriendo alrededor de toda esa figura y de ese concepto del patriarcado. El espectáculo lo cuenta muy bien y se anticipa un poco a lo que ha sido noticia en España en los ultimos dos o tres años. Es muy divertido porque dices es verdad, el macho ibérico está en crisis. Es genial retratarlo a nivel tan satírico y con tanta parodia.

Han pasado de ser dos canis a unos pijos sevillanos ¿qué echáis de menos de ellos?

AS: Mayor éxito imposible (risas). Sobre todo porque la gente pensaba que eramos unos canis de verdad y no unos actores. Entonces dijimos vamos a hacer el polo opuesto, ¿cuál es el extremo? Y ahí surgieron los personajes Rafi y Fali. Del Culebra y el Cabeza echamos de menos la inocencia que tenían, las ganas de comerse el mundo y su energía e inconsciencia

AL: (Risas) Le debemos todo al Culebra y al Cabeza, eran unos superhéroes de barrio, como decía mi amigo Kiko Veneno. La verdad que salió bien la jugada de retratar el triángulo que creemos que existe en todas las ciudades del mundo: la marginación (el Culebra y el Cabeza), la revolución (Roque y Vladi) y la tradición (Rafi y Fali).

¿Cómo es el humor gaditano?

AS: No creo que haya un humor gaditano, sevillano, extremeño o cántabro. Creo que hay humor. Es cierto que los ejemplos que se usan de la cotidianeidad son distintos, puedo contarte la historia de un señor que se levanta y se toma un café en Puerta Tierra o el que se lo toma en Puerta Carmona. El conflicto de uno y otro será el mismo, lo que podrá variar es el aire de Cádiz que tiene un poco más de sal y el de Sevilla que será más dulce por el Guadalquivir. No creo en los estereotipos, creo que en los arquetipos. A partir de él puedes construir más fácil la historia y al público le resultará más familiar porque lo conoce. El estereotipo tiene más que ver con la economía y con la política que con la propia identidad cultural. Creo que es una manera de dividir y de ponerle un adjetivo negativo a un grupo social o a un territorio. Todo lo que sea poner etiquetas a mi me da mucho reparo. Muchos hablan de que Rafi y Fali son estereotipos, yo no creo que lo sean, son dos personajes extraordinariamente reales, que están más cercano al documental que a la ficción.

AL: En Cádiz hemos disfrutado mucho siempre. Hay otros públicos que extereorizan de otra manera, incluso dentro de Andalucía, que ves que cuesta más trabajo. Hay ciudades en las que esa sensación se repite pero las veces que hemos actuado en Cádiz nos ha funcionado como en casa. Nuestra función tiene un humor rápido, a veces muy fino y para eso el gaditano es inteligente.