Roberto Moldavsky, durante su espectáculo
Roberto Moldavsky, durante su espectáculo - ABC

Roberto Moldavsky, el «humorista argentino del momento», se presenta en Madrid

El cómico ofrecerá su espectáculo, «Moldavsky sigue suelto» dos noches en el Teatro Maravillas

MadridActualizado:

A Roberto Moldavsky lo definió hace unos meses el diario «Clarín» como «el humorista del momento». El cómico bonaerense, que se arrojó en los brazos del humor después de veinte años de comerciante, presenta en Madrid (Teatro Maravillas, 20 y 21 de marzo) su espectáculo «Moldavsky sigue suelto», un unipersonal que se ha convertido en todo un fenómeno en la capital argentina.

El espectáculo llega a Madrid sin «traducción». «El humor es bastante internacional; es posible que el público no comprenda todo al cien por cien pero no creo que eso le impida reírse. Hace un par de días, lo hablaba con un amigo mío uruguayo: “Tú vas a ver una película iraní y la ves sin adaptar; es lo que hay y si te gusta bien”. Sí voy a tratar de corregir palabras que aquí no se entiendan, pero el espíritu del show es el mismo. Y hay palabras que aunque no sepa lo que quieren decir, sí entiendo lo que significan. Hablamos el mismo idioma y nos pasan las mismas cosas en general».

«Siempre me gustó el humor; toda la vida. De hecho, mis amigos dicen que siempre fui el mismo y que ahora la diferencia es que me pagan por hacer lo que he hecho siempre», dice Moldavsky para explicar por qué puso en pie su espectáculo, en el que está acompañado por cuatro músicos y por su hijo Eial («si tiene ganas...», se anuncia en el programa). «Uno de los temas que más me gustan en el humor es la relación entre padres e hijos y tenía muchas ganas de contarlo», concluye.

«Busco lo cotidiano, que el público se identifique con lo que cuento en escena. Siento que he acertado cuando los espectadores se reconocen; apunto mucho a ridiculizar cosas que todos hacemos todos los días, desde una visita a un médico a un viaje, pasando por una discusión con un hijo o la convivencia de una pareja». Y es que el humor, asegura, «sirve para todo, es como tomar un buen vino o comer un buen plato».