La cantante cordobesa Vega
La cantante cordobesa Vega - Subterfuge
CONCIERTOS SEVILLA

Vega: «No me cierro a un género, no me gustan las etiquetas»

La artista cordobesa presenta este sábado en la Sala Malandar su último trabajo de estudio, «La Reina Pez», que le llevará de gira por toda España

SEVILLAActualizado:

Ahora que Operación Triunfo vuelve a estar de moda, para algunos artistas es necesario reivindicar lo importante que es sobrevivir a esa moda. Después de dieciséis años en la música, Vega (1979, Córdoba) ha tenido que derribar muchos muros y matar a algún que otro monstruo para llegar hasta su último disco, «La Reina Pez».

Grabado en el Hansa Tonstudio de Berlín, donde grabaron artistas como David Bowie, Iggy Pop o U2, se fragua el nuevo trabajo de esta artista andaluza, con el que está dispuesta a demostrar que todavía quedan muchas aristas por descubrir en su poliédrico talento musical.

Este sábado Vega llega a la Sala Malandar en una gira que empieza en Madrid y que le llevará, por supuesto, a otras ciudades de su tierra, como Granada o Córdoba. En «La Reina Pez», esta cordobesa desgrana todo su arsenal compositivo, como letrista y como banda, acompañada y respaldada por el sonido de sus compañeros con los que lleva más de una década trabajando.

La gran mayoría de canciones de este disco están escritas en 2014, ¿todavía se ve reflejada en ellas, tras tanto tiempo?

Sí, son de 2014 o 2015. Ha sido una prueba de fuego. Creo que es la primera vez, quizás de forma obligada, no ha sido voluntaria, para testar las canciones y ver si me seguían motivando tras tanto tiempo. Es verdad que al hacerlo de forma distinta a lo esperado, y sacar primero«Non Ho L'età», cuando las volví a escuchar estaba super convencida. Por lo menos, de esa época, hay doce, porque hay dos que escribí en 2016 y otra en 2017. Prácticamente la totalidad del álbum es de 2015.

«Vega se ha tirado toda su vida derribando muros», dicta la nota de prensa de «La Reina Pez». ¿Cuál es el muro que aún se le resiste?

Pues fíjate... yo creo que el que más se me resiste... [Piensa]. No es que se me resista a mí, se le resiste a todo el mundo que lleva un proyecto independiente... la contratación de festivales es lo que se me resiste. Mira, esta mañana me han dado una alegría, he sido número uno de ventas en España, con mi propio sello, de manera independiente. Hago mis giras, soy promotora, cojo mis salas, es decir: lo hago todo. Cuando tomo las riendas, como mujer autónoma, de mi propio sello, las cosas funcionan mejor que nunca. Tuve mi nominación a los Grammy, se me han resistido lo que se le puede resistir a cualquiera, todo requiere esfuerzo y hay cosas que salen mejor y otras que salen peor.

Hablando de festivales, su equipo estaba convencido de que éste era el disco perfecto para comenzar una gira por festivales pero he leído que no le han llamado aún de ninguno. ¿Le haría ilusión pasar un verano así, con su banda?

A mí me hace ilusión estar donde me quieran tener. Entonces, no te puedo decir si han llamado o no, al menos en mi agenda no aparece ninguno. No sé si habrán llamado o no, si estarán negociándolo o no, pero, desde luego, en mi agenda no está y se acerca verano... Debería saberlo. Pero a mí me hace ilusión estar donde la gente quiere que esté. Son promotores privados, también, ellos sabrán lo que quieren y lo que no quieren... Que hay pocas mujeres, en general, también te lo digo. No lo digo como una queja mía, es algo que está ahí. Mira los carteles de los festivales cuántos hombres y mujeres hay.

Se reivindica poco el papel de las compositoras y cantautoras en los festivales. Si aparecen, son minoría, en letra pequeña y rara vez como cabeza de cartel, ¿no?

Esta pregunta debería ser para los que organizan festivales [risas]. De hecho, yo lo único que te puedo decir es que talento hay de sobra, tengo muchas compañeras que tienen tantos méritos o más, o por lo menos los mismos méritos y con trayectos de calidad, como muchos compañeros. Y esta pregunta es para los que hacen los carteles de los festivales, yo ahí tengo poco que decir.

En «La Reina Pez» encontramos canciones muy distintas: reivindicativas, íntimas, eléctricas, de corte más rock, alguna en inglés... Se hace difícil ponerle una etiqueta.

¡Es que no quiero una etiqueta, es que no me gustan! [Risas] Pienso que la etiqueta que llevo intentando trabajar desde hace dieciséis años es ser yo misma. Mi etiqueta como compositora de mi música, letrista de mis canciones y productora de mis propios discos... Me rodeo de grandes profesionales como Sebastian Krys, Quique Fuentes... Entonces, no me cierro a un género. Si se me reconoce a mí, ahí tienes el género del disco.

Sigo siendo solista, pero realmente funcionamos como una banda

Hablando de sus canciones, hay una de ellas que me ha llamado la atención tanto por su sonido como por sus letras. En «Haneke», una canción de corte rock, dice eso de «He matado mi opción de odiarte». Lo fácil es odiar, lo difícil es matar la opción, ¿no?

Es muy fácil odiar. Es decir, esto es una forma muy enrevesada, en esa forma que tengo yo de escribir las canciones, de decir que prefieres darle espacio al perdón. Pero lo quiero decir así porque es mucho más crudo tomar la opción voluntariamente de odiar a alguien. Lo difícil es pararte y darle más espacio al perdón y a quedarte con lo positivo. Aunque sea una canción muy cruda, pero realmente está hablando de dar una oportunidad.

Buscando un poco el concepto de este último trabajo, de «La Reina Pez» también se ha dicho que «Vega ha conseguido por fin matar al monstruo». ¿Cuál es ese monstruo al que se ha tenido que enfrentar?

Esto lo ha escrito José Manuel Sebastián y yo creo que ese monstruo es lo que sucede cuando te das a conocer al público de una forma abrupta, masiva y en unos cánones que a lo mejor no se ajustan mucho a tu estilo musical. «Superar al monstruo» significa seguir sobreviviendo en esto dieciséis años después. Eso es lo difícil. Que cuando te lancen tan, tan, tan, tan, tan arriba... no te mates al caer [risas]. Ese es monstruo más difícil de superar.

Entre 2013 y 2015 se produce un giro en su carrera: abandonas Sony, le nominan a los Grammy, cambia su forma de componer, el estilo de sus canciones... ¿Qué otros factores influyen en esta evolución?

«Wolverines» es el primer disco que lanzo con mi sello propio. Entonces, lo que marca todo eso es que, cuando estás solo, tienes todas las responsabilidades. Eres responsable tanto de las cosas negativas como de los aciertos. Es agotador. Muchas veces hay que trabajar muchísimo y hay días que se te hace cuesta arriba, pero a mí me compensa mucho más. Cada día que encuentro es el fruto de los esfuerzos propios y de hacer lo que quiero, no está modulado por terceros, ¿no?

Supongo que en algunos aspectos es un marrón, pero en otros es gratificante.

Marrones me como todos los días como todos los españoles [risas]. ¡Eso te lo aseguro! Pero es gratificante elevado a la potencia máxima, por lo menos yo me siento más cómoda así.

Hablaba antes de que su carrera comenzó de una forma muy abrupta. Ahora vuelve a estar de moda Operación Triunfo y he encontrado una declaración suya en la que dice: «Mi apellido es Mígel, no OT». Entiendo que OT es como un tsunami y cada uno lo surfea como puede, ¿no?

Bueno, con los años he aprendido que es una experiencia. Cada uno la vive de una forma y es un comienzo. Realmente, por lo menos por mi parte, esa respuesta que tú me estás dando es una respuesta a los medios, no a mi forma de sentirlo. No tengo nada en contra más allá de que tiene la importancia que tiene en el tiempo que estuve allí, tras dieciséis años de carrera. Es una experiencia, me aportó muchas cosas bonitas, aprendí mucho, porque no solo se aprende de las experiencias positivas, también en las que uno no se encuentra como pez en el agua, nunca mejor dicho, son aquellas que te hacen mejorar y tomar decisiones. Aquello me hizo tomar decisiones que yo probablemente no quería hacer o que no estoy hecha para eso.

He visto que termina su gira en Córdoba. La tierra llama, ¿no?

Sí, claro. ¡Por ahora! [Risas] Ahora termina en Alicante, de hecho, que no lo pude hacer por una cuestión familiar, pero sí, en principio era en Córdoba. Fíjate si la tierra tira que hago Madrid y al día y medio siguiente estoy en Sevilla y luego vuelvo a Córdoba, a Granada, a Andalucía, mi tierra.