Imagen de una clase de claqué
Imagen de una clase de claqué

El Suntap Festival reúne hoy en el teatro Alameda a bailarines de claqué junto a Farruquito

El espectáculo de clausura contará además con la música del grupo sevillano, The DixieLab

SEVILLAActualizado:

Durante años el claqué fue una forma de danza casi exclusivamente de los Estados Unidos aunque éstos la herederadon, como casi toda su cultura no autóctona, de los tap irlandeses que aún la práctican en su país.

El tap, el claqué se hizo popular a partir de los años 20 del pasado siglo y sigue aún en vigor. Buena prueba de ello es la celebración en Sevilla del Suntap Festival es el Festival Internacional de Claqué de Andalucía, que se está celebrando este fin de semana en Sevilla y que hoy domingo día 11 tiene una curiosa y original clausura.

Hoy domingo, a las 19,30 horas, en el teatro Alameda los bailarines y profesores internacionales de Tap y claqué, Sarah Reich, Daniel Borak y Guillem Alonso clasurarán este encuentro mostrando el pasado, presente y futuro de un baile que no tiene fronteras. Universal y atemporal, el Claqué, o Tap Dance, se puede fusionar con todo tipo de tendencia artística, como por ejemplo el flamenco, y por ello el festival cuenta este año con una colaboración muy especial, la del bailaor flamenco, Juan Manuel Fernández, «Farruquito».

El espectáculo de clausura contará además con la música del grupo sevillano, The DixieLab, una formación que rinde homenaje a un subgénero musical del jazz surgido en el sur de Estados Unidos a principios del Siglo XX. La presentación de la gala correrá a cargo de los actores Susana Galiano y Lucas Silva.

La edición 2018 del Suntap Festival, ha celebrado desde el 9 de marzo hasta hoy actividades para todos los niveles: clases desde cero a avanzado en el Conservatorio Profesional de Danza Antonio Ruiz Soler, una Tap Jam en la sala Garufa Sevilla, así como charlas y encuentros sobre el futuro del claqué en Andalucía.

El claqué, un baile importado

El Claqué es la mezcla artística que se produjo en EEUU a principios del siglo XX, como expresión de los afroamericanos y las antiguas y ancestrales danzas irlandesas, naciendo el claqué como una danza explosiva, rítmica y alegre. De esta fusión, se hicieron eco los musicales hasta la década de los 50. Tras una práctica desaparición de esta manifestación artística, en los años 70 el Tap resurge de sus cenizas y es en los años 80 y 90 cuando éste recupera su sitio reinventándose, época en la que está ambientado el actual musical de Billy Elliot.

Este baile invita a probar suerte con sus posibilidades sonoras, rítmicas y percutidas, no solo con el Jazz, especialidad musical vinculada tradicionalmente al Swing o al Claqué, sino con músicas de todos los colores como el Funky, Rock & Roll, Pop, Hip Hop, la Música Clásica o, cómo no, el Flamenco.