Javier Menéndez Álvarez junto al Teatro Campoamor, donde tiene lugar la temporada de ópera
Javier Menéndez Álvarez junto al Teatro Campoamor, donde tiene lugar la temporada de ópera - Álex Piña

SevillaEl Teatro de la Maestranza ficha como nuevo director en Sevilla al responsable de la Ópera de Oviedo

Javier Menéndez Álvarez se convierte en el máximo responsable del teatro sevillano hasta el 31 de julio de 2022

SevillaActualizado:

El actual director de Ópera de Oviedo, Javier Menéndez Álvarez, será el nuevo director general del Teatro de la Maestranza, al haber sido designado por el consorcio de este espacio escénico -que forman Gobierno, Junta, Ayuntamiento y Diputación de Sevilla-, como ganador del concurso público para cubrir este puesto.

Este gestor cultural, con amplia experiencia en teatros de ópera, regirá los destinos económicos y artísticos del Maestranza hasta julio de 2022, según informó en una nota el consorcio del coliseo sevillano. La decisión la han tomado las administraciones por unanimidad.

Javier Menénendez Álvarez (Oviedo, 1972) cumple, de esta forma, con el perfil que buscaban las administraciones, pues en su curriculum reúne experiencia de gestión en este tipo de teatros, la capacidad de tejer alianzas con otros espacios escénicos para realizar coproducciones, implementar la producción propia y adaptarse a la crisis de los años anteriores con menos recursos públicos y tirando de patrocinios.

El nuevo director del Maestranza se licenció en Administración y Dirección de Empresas en la Universidad de Oviedo, donde se formó simultáneamente en música y canto. Poeteriormente estudió Musicología, donde conoció al musicólogo Luis Iberni, tras lo que decidió cursar un máster en gestión cultural en Madrid.

Obtuvo en 1999 su primer contrato en el Gran Teatro del Liceo, donde conoció a Joan Matabosch, entonces director artístico del coliseo barcelonés y máximo responsable del Teatro Real desde 2014, que dejará huella en su carrera. En el Liceo trabajó a las órdenes de Matabosch en el equipo de dirección artística, llegando a ser director adjunto.

A la Ópera de Oviedo llegó en 2003, para hacerse cargo de la dirección artística. Desde 2013 asumió las tareas de dirección general y dirección artística.

En estos años ha llevado las riendas de la temporada lírica en el Teatro Campoamor, en una trayectoria donde ha tejido alianzas con la English National Opera, la Deutsche Opera de Berlin, el Festival Internacional de Santander y el Festival de Música y Danza de Granada, entre otros certámenes e instituciones.

Concurso público

El nuevo director general se impuso a los otros cuatro candidatos finalistas que aspiraban al puesto, para lo que el consorcio valoró, sobre todo, tener una contrastada experiencia de gestión de teatros de ópera. Al concurso público se presentaron un total de 17 candidatos.

Hay que recordar, en ese sentido, que el proceso de selección se abrió el pasado octubre y que se cerró el 9 de noviembre, quedando cinco candidatos preseleccionados que presentaron un proyecto artístico y de gestión del 1 de septiembre de 2019 al 31 de julio de 2022.

Con este nombramiento el Maestranza abre, definitivamente, una nueva etapa que debería aportar una estabilidad al teatro que ha estado en cuestión desde julio de 2016, cuando decidieron separar la gerencia de esta institución de la de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla (ROSS) y cesar a la entonces gerente Remedios Navarro, que había anunciado meses atrás que dejaría el cargo por la situación de asfixia económica.

Desde entonces, se sucedieron en el teatro dos concursos públicos para designar un gerente, que quedaron desiertos, por lo que finalmente las administraciones optaron por negociar con un gestor de probada solvencia que se ocupara de mejorar la complicada situación económica del teatro.

Etapa de Antonio Garde

Ese gestor era Antonio Garde, subdirector general de Música y Danza del Inaem, que se mantuvo como gerente del Maestranza de enero de 2017 a septiembre del año pasado, cuando regresó al puesto que tenía en el Ministerio de Cultura.

Un mandato breve, pero en el que Garde jugó un papel decisivo, compartido con el Ministerio y el Ayuntamiento de Sevilla, como arquitecto de esta nueva etapa, por varias razones.

La primera, porque las administraciones tomaron la decisión de cambiar el organigrama del teatro, que desde 2004 contempla dos puestos directivos: un gerente, que se ocupaba de las cuestiones económicas; y un director artístico, que configuraba la programación, y que desde aquel año era Pedro Halffter.

Este cambio de organigrama unificaba ambos cargos en una sola dirección general, que a partir de ahora se encargará de las cuentas del teatro y de la programación artística, lo que conllevaba la salida de la dirección artística de Pedro Halffter, cuyo contrato finalizó el pasado 30 de noviembre.

Su salida pone fin a un ciclo de catorce años en los que el teatro ha ampliado su repertorio y su público, pero que, en opinión de las administraciones, ya mostraba signos de agotamiento y se imponía, por tanto, una renovación.

Aportación extraordinaria

La segunda aportación de Garde fue convencer a las administraciones de la necesidad de hacer una aportación económica extraordinaria, algo que ya reclamó Navarro en su etapa y que terminó costándole el cargo, de fondos públicos al teatro para reducir la deuda que arrastra en los últimos años y que suma casi 2,9 millones de euros.

Este pasivo es consecuencia, fundamentalmente, de los recortes de las aportaciones públicas al Maestranza, que han pasado de los 8,7 millones que recibía en 2009 a los 4,7 de 2018. Así, las administraciones se comprometieron el pasado diciembre a aportar 1,4 millones el pasado año y otros tantos este ejercicio para hacer frente a la deuda.

Tener las cuentas saneadas del teatro era una necesidad a la hora de abrir el concurso público para designar al nuevo director general, al entender el consorcio que difícilmente se podría atraer a un gestor de prestigio y con experiencia si su labor iba a estar lastrada por la deuda.