El artista madrileño Jairo Zavala, en la grabación de su último disco
El artista madrileño Jairo Zavala, en la grabación de su último disco - ABC

Concierto en SevillaDepedro: «En diez años no ha cambiado mi hambre por aprender»

El artista madrileño presentará su último disco, «Todo va a salir bien», este sábado en la sala Malandar, donde repasará los temas más importantes de su carrera

SevillaActualizado:

Diez años en la música dan para mucho. Para mucho bueno, pero también para mucho malo. Al final, todo se resume en que la balanza se decante hacia el lado correcto: los buenos amigos, los buenos recuerdos, las buenas canciones. Para que eso suceda hay que trabajar mucho, pero también hay que tener fe y repetirnos, de vez en cuando, que todo va a salir bien. De hecho, sobre esto mismo versa el último disco de Jairo Zavala (Madrid, 1971).

Para este trabajo, Jairo -más conocido como Depedro- ha reunido algunos de los artistas más relevantes de la música española actual para interpretar los temas más importantes de sus diez años en la carretera. Es decir, ha decantado la balanza hacia el lado correcto, a base de trabajo y mucha fe en su proyecto. Por eso mismo, quizás, su nuevo disco se llama «Todo va a salir bien» (2018). Este sábado estará en la sala Malandar, haciendo un repaso de estas y muchas otras canciones; demostrando que sí, que todo puede salir bien. Solo hay que decantar la balanza.

En este nuevo disco, «Todo va a salir bien», ha habido muchas colaboraciones. ¿Cómo ha sido el proceso de grabación?

Fue un poco locura. Logísticamente no es fácil, en dos días, ubicar a todos esos compañeros que, además, todos fueron muy generosos porque estaban muy, muy liados. Solo tengo buenos recuerdos. Todo el mundo estaba por la labor, vinieron con los deberes muy aprendidos, todos son trabajadores honestos y con esto quiero decir que se sabían las canciones, las interiorizaron y me las devolvieron en forma de regalo que ahora todos podemos disfrutar. Para mí fue una sorpresa tras sorpresa.

Por lo bien que habla de la grabación y por la buena acogida que está teniendo el disco, entre otras cosas, parece que está viviendo un momento muy dulce. Uno de esos que invitan a pensar: «¿De dónde vengo, adónde voy?». ¿Lo ha pensado usted últimamente?

Sí, desde luego. Creo que eso es lo que hace que pueda disfrutar de este momento más, si cabe. Si conoces un poco mi historia llevo «veintimuchos» en la música, ¡no sé! [Ríe]. Siempre ha sido a base de pasitos pequeñitos. Parece ser que en la dirección correcta. Muchas veces, bueno, casi siempre, ha sido por carreteras secundarias llenas de curvas, pero así se disfruta el paisaje y así he llenado la maleta. Las cosas llegan cuando llegan.

Uno de sus primeros grupos fue La Vacazul, un grupo muy ligado a David «El Indio», batería de Vetusta Morla. Fue gracias a ellos que dio su primer concierto como Depedro, ¿no? ¿Cómo surgió aquel concierto?

Pues Vetusta vino a algún que otro concierto de La Vacazul. David también tocaba con el batería de nuestro grupo. Quiero decir que, al final, el circuito musical en una ciudad como Madrid, no es grande y nos conocemos todos. Ellos sabían que yo estaba haciendo unas canciones y me llamaron para tocar en su concierto de despedida, porque se iban a despedir para grabar un disco, que llevaban tiempo en la música y no tenían mucha repercusión ni habían conseguido grabar ningún disco. Con el dinero que iban a sacar de ese concierto, entre otras cosas, intentaron grabarse su propio disco, que salió tan bien como todos sabemos. Me llamaron para ese concierto, elegí el nombre del grupo, David me ayudó y al principio estaba tocando conmigo, lo que pasa es que Vetusta, como ya todo el mundo sabe, rompió todos los esquemas y todas las barreras.

Su primer disco lo grabó con Calexico, en Tucson (Texas), recorriendo gran parte de los Estados Unidos. He leído que estando allí, siempre se hacía la misma pregunta cuando visitaba una nueva ciudad: «¿Qué hace un tipo de Carabanchel, como yo, en un sitio como este?»

Sí [ríe]. Bueno, mi mujer es de Carabanchel, yo soy de Aluche. Pero sí, la verdad es que sí. Pero no solo por Estados Unidos, yo he viajado por todo el planeta. Con Depedro también, porque es un proyecto muy viajero y en ocasiones he tocado más fuera que en mi propio país. A Calexico tengo que agradecerle sus enseñanzas, son unos maestros. He estado tocando con ellos diez años, he grabado siete discos, he aprendido muchísimo. Pero sí, es verdad que en cada concierto siempre me pregunto: «¿Qué hace un chico de Madrid tocando aquí» [Ríe].

¿Qué es lo que ha cambiado en Depedro, en estos diez años, con el paso de las canciones y los discos?

Pues que tengo diez años más [risas]. Espero que haya estilizado mi forma de escribir… Quiero pensar que gasto menos energía. Lo que sí que puedo decir, que no ha cambiado nada, es mi hambre por aprender y seguir siendo aprendiz, que es lo que me considero que soy.

«Todo va a salir bien», que es el nombre de este disco, es una frase que uno suele decirse cuando uno está en el barro y quiere salir de ahí. ¿Cuándo fue la última vez que tuvo que decirse esta frase?

En el disco. En la grabación. No tenía ninguna fe para que todo ese maremágnum fuera a llegar a buen puerto, porque no es una empresa fácil. Quiero decir técnicamente, sobre todo por mí. No dudaba de mis compañeros porque yo sabía que mi banda es fantástica y que los invitados lo iban a hacer genial pero yo me tenía que decir «lo voy a hacer bien, tengo que estar a la altura».

Y, sin embargo, se ha demostrado que ha salido bien.

Sí, sí. Yo no quería grabarlo en vídeo, además. Pero me convencieron y menos mal, porque así puedo verlo y decir que sí, que pasó.