Los integrantes del grupo Inconscientes, que estarán este jueves en Sevilla
Los integrantes del grupo Inconscientes, que estarán este jueves en Sevilla - ABC

Concierto Inconscientes SevillaIñaki Antón (Inconscientes): «No creo que el rock caiga en un agujero negro, reflotará»

El célebre productor y guitarrista de grupos como Extremoduro y Platero y Tú, vuelve con su grupo Inconscientes a Sevilla, con el que presenta su último disco, «No somos viento»

SevillaActualizado:

El rock español no sería lo mismo sin Iñaki 'Uoho' Antón (Bilbao, 1964), ni su manera de entenderlo. En su currículum figuran tres nombres que bien podrían ser la Santa Trinidad del rock patrio: Extremoduro, Platero y tú y Marea. Pero como es un tipo inquieto y creativo, tuvo que buscarle los tres pies al gato, y acompañado de Ignacio Cantera (batería), Miguel Colino (bajo), Aiert Erkoreka (teclados) y Jon Calvo (voces y guitarra) formó hace doce años el grupo Inconscientes.

Tras sus tres primeros discos (el último de ellos, doble), Inconscientes vuelve con un nuevo trabajo, «No somos viento». En él cuentan con las colaboraciones de Tarque y Fito, sin olvidarnos de la aportación tanto vocal como lírica de Kutxi Romero (Marea) a este álbum, que presentan este jueves en la Sala Fanatic. Hace justo un año, les cancelaron el concierto y no pudieron presentar sus nuevos temas en Sevilla. Ahora vienen con más ganas que nunca, dispuestos a todo, «a pesar de que Andalucía siempre es una región difícil para sacar los conciertos adelante». Pero eso no importa, ellos solo quieren disfrutar del momento.

Hace un año más o menos que hablamos y han pasado muchas cosas desde entonces, pero la más importante es que volvéis a sacar disco. No habéis dejado mucho tiempo para digerir el anterior que, además, era doble.

Nos picamos. Estábamos con ganas. Empezamos a coger apuntes, a trazar canciones. Vimos que teníamos un disco que se podía hacer. Muchas veces, a partir de que tenemos ideas que nos gustan, nos ponemos a trabajar con intensidad, como locos, en vez de hacer otra cosa. Hemos estado casi un año, otra vez, metidos en la cueva, sin dedicarnos a otra cosa que a editar el siguiente disco. Con los cambios respecto al otro que nos apetecían, claro.

¿Cómo se reparte el peso compositivo en Inconscientes? ¿Llega primero un riff, partís de un verso, tenéis una letra sobre la que trabajar?

Bueno, cualquiera del grupo trae lo que tiene. Generalmente esperamos y dejamos que esas ideas crezcan, o nos ponemos a trabajar con ideas que ya tienen cierta forma. Si tenemos un riff que nos gusta mucho, pero no sabemos por dónde tirar, lo dejamos en reposo hasta que salga algo. Cuando vemos que hay cosas estructuradas a través de una estrofa y un estribillo guapo, lo retomamos. Las cosas que están menos completas las dejamos en el almacén.

La última vez que hablamos afirmó que, entre producir y componer, «acojona más componer», porque os exponéis a un juicio de valor. En esta ocasión habéis contado con la ayuda de Kutxi Romero para las letras. ¿Cómo ha sido ese proceso?

Con él ya habíamos hecho alguna cosita en el disco anterior y me apetecía mucho dar un repaso a los textos con él. Empezamos con ello pero nos lo empezamos a pasar tan bien, que estuvimos currando un montón de tiempo. Mano a mano, todos los días. Ya no sé si porque hacía falta, sino porque nos lo pasábamos de puta madre y ya nos pusimos con cada adjetivo, con cada preposición, a flipárnosla. Nuestro trabajo tiene un componente importante de diversión: son cosas que haces porque nos gusta hacerlas y porque te lo pasas muy bien. En este caso, con las letras, nos ha pasado lo mismo.

Como decía antes, este año han pasado muchas cosas, también en lo personal, ya que ha sufrido un accidente de moto, lo que le ha tenido apartado no solo de los escenarios sino también de tocar, en general. ¿Cómo ocurrió? ¿Cómo se encuentra ahora?

Nada, fíjate, aquí en la puerta de casa. Iba a por tabaco, eso es lo malo de fumar [risas]. Nada, iba frenando, llegué a un charco y la moto se fue al suelo. Me partí una costilla, el tobillo… y bueno, esto fue el 4 de julio y he estado tres meses inmovilizado, vamos. Ahora, retomando un poco. Luego me jodí un hueso del brazo, después [ríe]. Como andaba cojo y después manco… [Risas]. Nada, llevo todo el verano en el dique seco, ahora estoy empezando a sacar cabeza. Imagínate las ganas acumuladas de sacar cosas.

Imagino que ha tenido que ser duro, no sólo porque hay que tirar de la carreta de este proyecto, sino por tener que cancelar conciertos, no poder tocar ni ensayar…

Sí, es para llorar. Ver que estás ahí sentado en la silla de ruedas, que no puedes ni coger la guitarra porque con la costilla así es imposible, que tienes que suspender los conciertos que tenías… Es un bajón, la verdad, pero cuando no hay otra, no hay otra.

Para alguien tan creativo, estar en modo pause debe ser frustrante. ¿Por dónde dabas rienda suelta a toda esa creatividad?

Puf, pues por ningún lado, macho. Te tienes que adaptar. Ves que no puedes hacer nada, tampoco puedes tocar. Lo único que puedes hacer es pensar. Te duele toser, te duele mear, te duele todo… Ponerte en stand by y dejar que el tiempo vaya pasando.

Estará desatado con su vuelta, entonces.

¡Ahora sí! Empezamos en Madrid el sábado pasado y nos lo pasamos de puta madre, fue un concierto guapísimo. Si ya veníamos con ganas después de este concierto, pues con más ganas todavía.

Usted ha estado en dos grupos que han conectado muy bien con los jóvenes: Extremoduro y Platero y tú, que han formado parte de un movimiento intergeneracional. Actualmente, el rock parece que no conecta igual, como antes, con las masas de jóvenes, algo que sí ocurre, por ejemplo, con la música más urbana o latina, como la de Rosalía. ¿Qué le parece este fenómeno? ¿Ha podido escuchar algo de su música?

He podido escuchar algo. Tengo que decir que me gusta más lo antiguo que he escuchado, con la guitarrita, que lo hiper producido y tan preparado para triunfar, de lo de ahora. Pero bueno, eso entra en el terreno de los gustos personales de cada uno. Lo que parece es que el rock y los bares de rock y el ambiente de rock se va empequeñeciendo y hay otro tipo de música, latina y tal, que mueve a la gente joven. Es un tema un poco ondular, ahora toca esto, y a lo mejor después viene el punk y después el rock de nuevo, no sé cómo será la cosa. No creo que una música que ha movido a tanta gente y que ha supuesto tanto, y ha dado tanta gente de calidad en el ámbito nacional e internacional se caiga en un agujero negro, por algún sitio reflotará.

La última vez que Inconscientes estuvo por Sevilla, al final se canceló el concierto. Ahora que volvéis, tenéis que presentar el doble disco y este nuevo. Con el repertorio que tenéis podéis estar tres horas tocando perfectamente.

Lo que el cuerpo aguante [ríe]. Estoy seguro que la gente va a salir a gusto. Vamos a repasar ambos discos, canciones del primero, canciones de este último disco, canciones de Platero, que hace muchos años que no toco y que son importantes en mi vida y que quiero tocar. Creo que el concierto dará de sí. Nos lo vamos a pasar de puta madre.