Hinds
Hinds - Alberto VanStokkum
Música

Hinds, Sr. Chinarro y Disco Las Palmeras!, los discos de la semana

Repasamos los álbumes más llamativos que se publican este viernes 6 de abril

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  1. Hinds «I don't run»

    Aún sigue habiendo algo que te hace sentir más viejo que el trap. Ellas son Hinds, unas chicas que consiguen generar en la mente calificativos como «garaje de guardería» sin que la idea desagrade lo más mínimo sino más bien todo lo contrario. Eso ya lo sabemos todos, así que vayamos a la pregunta que necesita respuesta ahora: ¿Han crecido desde «Leave me alone»? La respuesta es claramente sí.

    Para empezar aquí están las tres mejores canciones que han grabado hasta ahora. Dos de ellas abren la cara A y la cara B. La primera es «The Club» y la segunda es «Tester», dos cancionazas como la copa de un pino (especialmente la última, un hit al estilo Harlem donde el ímpetu «teen» y la imperfección garajera despliegan su magia de forma brutal), hábilmente trabajadas en desarrollos que no llegan a dejar que la frescura se quede «lost in ellaboration». La tercera es «Linda», un tema que simboliza precisamente lo que se debería pedir a un segundo disco de Hinds. Delicado y con una de esas líneas melódicas que sólo salen en estado de gracia, inaugura un registro vocal que empieza a ser más apetecible que el filtro metalizado del que se suele abusar para apañar las tonadas flojas haciéndolas más molonas de lo que en realidad son («Soberland» en este caso).

    Producidas en esta ocasión por Gordon Raphael (The Strokes), mantienen, en todo caso, un espíritu orgánico firme y sin fisuras (por ejemplo, «Finally floating» podría haber dado pábulo a un experimentito con caja de ritmos, pero no) que las hace muy fiables para la hinchada que no quiere tonterías electrónicas. Mención aparte merece el cierre del disco con «Ma Nuit», una grabación casera que debió ser tomada una mañana soleada vaya usted a saber dónde, con pajaritos cantando mientras Perrote y Cosials rompen esquemas con una copla dolorida que recuerda inevitablemente a Miren Iza.

    Son las mismas Hinds de siempre, las que debutaron hace sólo cuatro años sin apenas saber tocar, así que entre sus temas más reconocibles («Finally floating», «Rookie» o el estupendo single de reafirmación sonora y vital «New for you») aún se cuelan vestigios de su amateurismo compositivo (también hay algunos del técnico… esos punteos de tres notas ni-no-ni-no-ná) como las intrascendentes «To the morning light» o «Echoing my name». Mejor así, porque viendo su ritmo casi parece recomendable que tengan cosas que mejorar y objetivos por cumplir o se aburrirán pronto. Además, da la sensación de que van por el buen camino manteniendo ese chispeante mojo que tanta envidia insana genera. Ah y por cierto, ni rastro de trap. Gracias chicas.

    7 / 10

    NACHO SERRANO

  2. Sr. Chinarro «Asunción»

    De vuelta en Mushroom Pillow, sello que abandonó temporalmente para probar fortuna con la autoedición y aliarse con El Segell del Primavera Sound para la distribución de «El progreso», su anterior trabajo, Antonio Luque hace lo más parecido a un borrón y cuenta nueva para que todo cambie sin que (aparentemente) se note demasiado. Un paso más en ese camino hacia la cima de la canción que lleva recorriendo desde que abandonó la baja fidelidad y el sonido ratonero y que se traduce en un disco más directo e inmediato. Un trabajo sobre rendiciones y brazos caídos que con el que se sacude de encima esos juegos de palabras retorcidos y los restos de costumbrismo tremendista para alternar el influjo de The Cure y Los Planetas con las guitarras luminosas y playeras de Real Estate.

    Aún a riesgo de sonar algo más plano que en anteriores trabajos, el sevillano le regala un par de muletas rítmicas a sus himnos destartalados y ajusta cuentas con el desencanto a través de estribillos adhesivos como los de «Las pruebas», «Quiero hacerlo mejor» y «Ángel Azul», canciones que revitalizan el canon de Sr. Chinarro y lo arriman aún más al pop. Incluso cuando amaga con tomar algún desvío, como ocurre con «No soy para ti» y «Por vanidad», las melodías se repliegan sobre sí mismas para regresar a ese camino por el que el sevillano, no se sabe si cada vez más accesible o más convencional, se desliza sin retrovisores. Y es quizá sí que es verdad, como canta en «Las pruebas», que «la única salida es continuar».

    7 / 10

    DAVID MORÁN

  3. Disco Las Palmeras! «Cálida»

    Con sus primeros tres discos, el trío Disco Las Palmeras! no ha conseguido hacerse famoso fuera del underground. Pero dentro no sólo son respetados y admirados, también han creado escuela, enganchando al siguiente eslabón generacional a una cadena sónica que arrancó en los noventa con los grupos que les influyeron a ellos.

    En este cuarto disco producido y grabado por Erik Wofford (Explosions In The Sky, The Black Angels) en Austin, los gallegos dan un paso de gigante hacia otra meta, la de terminar de tejer un sonido propio, con unas canciones más personales y mejor afiladas que nunca, enriquecidas con nuevos matices que parecían fuera de su alcance no por aptitud, sino por ciertas reservas derivadas de una entrañable pero limitante humildad creativa que ya era hora de destruir.

    Este salto hacia sonoridades más genuinas y también (aún) más pop resultará una auténtica gozada para los que han seguido su trayectoria desde 2011, pues todos los elementos que nos hicieron aplaudir su nacimiento siguen ahí, (letras ingeniosas, intensidad feroz y arrebatadora, ritmos infecciosos, atmósferas que asfixian suavemente), pero seguro que también para la mayoría de los que ahora mismo se están preguntando por qué demonios aparece aquí un grupo con un nombre tan raro y se atrevan a dejarse caer en su red sin prejuicios ni complejos.

    8 / 10

    NACHO SERRANO