Actúan en el Wizink Center este domingo, con entradas agotadas
Actúan en el Wizink Center este domingo, con entradas agotadas

La clave del fulgurante éxito de Morat en la era de la electrónica

Actúan en el Wizink Center este domingo, con entradas agotadas

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Hace cuatro años, cuatro colombianos amigos de toda la vida se juntaron para hacer música con guitarras, bajos, baterías..., es decir, con instrumentos reales, en un momento en el que la nueva ola urbana latina imponía otros métodos de trabajo más basados en la electrónica. No parecían tener hueco en ese nuevo orden musical, pero Morat supieron salir adelante gracias a su talento con lo más importante en este oficio: la composición.

«Solíamos quedar en una finca que se llamaba Morat para hacer barbacoas, tomar cervezas y cantar con nuestras guitarras», explica Simón Vargas (bajo, voz) recordando el origen de esta aventura de éxito. Y es que, en realidad, hicieron mucho más que salir adelante. De hecho, triunfaron por todo lo alto nada más arrancar su carrera discográfica oficial, debutando con un single en colaboración con nada más y nada menos que Paulina Rubio, «Mi nuevo vicio». Después llegó otro «mega-hit» de alcance internacional, «Cómo te atreves» y, a continuación, lanzaron su primer álbum, cuyo enorme éxito hizo que se reeditara meses más tarde con canciones nuevas.

Entonces fue cuando llegaron de gira a España, tocando en el festival Starlite (con dos noches de entradas agotadas) y decenas de salas de todo el país. En México ya son unos gigantes, después de llenar cinco Auditorios Nacionales (a 10.000 personas por noche, 50.000 en total) y también son profetas en su tierra, donde han llenado dos Movistar Arena con una capacidad de 14.000 personas por noche.

Este domingo llegan a Madrid para dar el empujón definitivo a su proyección europea, con un concierto que ya tiene las entradas agotadas en todo un Wizink Center. Ellos, sin embargo, siguen tratando de dar normalidad a este vertiginoso ascenso, asegurando que no han dejado de ser «los cinco amigos de siempre» que, por cierto, tienen a «Fito y Fitipaldis, Sabina, Alejandro Sanz, Manuel Carrasco, Pablo López, Mago de Oz, Paco de Lucía o Marlango» entre sus «muchísimas influencias españolas». Así, no pueden ir mal encaminados.