María Berasarte
María Berasarte - Lobo Altuna

«He aprendido a permitirme ser libre, a no avergonzarme de ser frágil, de tener miedo»

La cantante donostiarra María Berasarte publica «Delirio», un disco creado junto al pianista Pepe Rivero

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Delirar, dice la Real Academia Española, es «desvariar, tener perturbada la razón por una enfermedad o una pasión violenta». Algo de ello hay en la donostiarra María Berasarte, enferma de música; uno de los males, por cierto, más dulces y hermosos que puede padecer el ser humano.

Y «Delirio», precisamente, es el título del último trabajo discográfico de la cantante. en el que ha buscado la complicidad del pianista cubano Pepe Rivero, uno de los más destacados nombres del jazz latino actual. En el disco, bañado por los azules de una melancólica elegancia, la cantante navega por mares tan diversos como Joan Manuel Serrat, Maria Bethania, Francis Poulenc o Kurt Weill y con los vientos del castellano, el francés, el portugués o el euskera hinchando las velas de su voz sedosa y acariciadora.

Es difícil clasificar a María Berasarte. «Muy difícil -reconoce-. Y es mejor así. Antes me angustiaba un poco, pero ahora pienso: está bien, hago cosas diferentes. No creo que mi música sea difícil de escuchar ni de entender. Es bastante transparente. Pero al mismo tiempo me hace única de alguna manera».

«Delirio», dice la cantante, «es un ciclo nuevo, en mi vida y en mi música. Podría hablar mucho del contenido del disco, de las versiones que hay en él, de que es darle una nueva vida a cada canción... Es un disco arriesgado, que hemos hecho a mano Pepe Rivero y yo sentados junto al piano; es un trabajo de artesanía... Pero sobre todo, en él me he dado permiso para muchas cosas; para ser libre, sobre todo».

Y es que, confiesa María Berasarte oscureciendo levemente la luminosa sonrisa que siempre acompaña sus palabras, «antes vivía la música con un poco más de angustia. Y necesitaba darme salud, no solo a nivel musical sino también vital. Y este disco ha sido como una medicina que me ha permitido no avergonzarme de ser frágil, de tener miedo, de mis imperfecciones».

«Lo que quería, por encima de todo, es que “Delirio” fuera verdad. Nunca, creo, he hecho un disco con tanto amor ni tanta generosidad. Así que es ya el príncipio de una nueva etapa en mi vida, tanto profesional como personal, porque yo lo vivo todo de la misma manera».

Fue la pianista Judith Jáuregui la celestina de este matrimonio musical entre María Berasarte y Pepe Rivero. «Nos conocimos y hubo una conexión entre los dos. Ambos venimos del mundo clásico, las raíces están muy presentes en nuestra música, y decidimos trabajar juntos. Él me aporta alegría; yo vengo más de la nostalgia... Y hemos trabajado con tanto respeto como libertad».

Recuerda María Berasarte que su primer disco salió justamente hace diez años. «Era una jovencita asustada porque no era un trabajo fácil de clasificar y estábamos en crisis, así que lo viví con inseguridad; con mucha entrega, pero con miedo. Ahora me apetece mucho divertirme y disfrutar con la música, porque creo que es lo mejor que puedo ofrecerle al público y la mejor manera de conectar con él». María Berasarte se siente en paz consigo misma. La angustia -«que tiene su lado positivo», asegura- ha dejado paso a la paz.

Hay en el disco una canción que le toca el corazón de manera especial: «Tú, mi delirio», con la que abre además los conciertos. «Fue la última que terminamos de moldear antes de ponernos a grabar. Tiene ecos lejanos de Mompou, y define muy bien nuestras intenciones, el concepto del disco... Y después seguimos con “Aquellas pequeñas cosas”. Me cuesta hasta cantarla en los conciertos porque es una canción que me emociona. Hay algo de magia, es muy poderosa, y creo yo que muy necesaria de escuchar».

La cantante donostiarra se ha embarcado ahora en otro delirio de ecos lorquianos: «Ciudad sin sueño», un concierto en el que le acompaña también Pepe Rivero y en el que se viaja al Nueva York que vivió y dibujó en sus versos García Lorca. «Fue un encargo, pero seguramente acabaremos grabándolo».

Tras dar a luz «Delirio», María no ha querido guardar la cuarentena del disco, y ya prepara otro trabajo. «Yo tengo una filosofía, y es que este trabao sea temporal. Hay veces que las ideas llegan y otras no, a veces tienes cosas que contar y otras no... En este momento estoy en un momento creativo. La idea de ese nuevo disco la tengo, ahora habrá que darle forma».