Andrew Lloyd Webber
Andrew Lloyd Webber - ABC

Andrew Lloyd Webber, el rey de Broadway, se intentó suicidar tres veces

El compositor relata en sus memorias su depresión y las veces que quiso quitarse la vida

Actualizado:

La depresión no entiende de éxitos. Ni de razones objetivas. Andrew Lloyd Webber, ese titán de los musicales que ha firmado obras como « Jesucristo Superstar» o «El fantasma de la ópera», lo sabe bien. A pesar de ser uno de los hombres más adinerados del Reino Unido se sentía hundido en la más profunda miseria, ese lugar donde uno empieza a plantearse el suicidio. Lo cuenta el propio músico en su libro de memorias –«Unmasked»–, donde revela los tormentos que ha sufrido desde la adolescencia y relata las tres ocasiones donde sus impulsos suicidas casi le llevan a acabar con su vida.

La primera fue con tan solo quince años, después de haber suspendido las pruebas de acceso del ejército. Compró un frasco de calmantes, robó medicinas de sus padres, y se cogió un autobús hasta llegar a Lavenham, un pueblo de la campiña inglesa en el condado de Sulfok. Fueron aquellas vistas las que acabaron con su deseo de tragarse todas aquellas pastillas y dejar este mundo. «Allí me quedé contemplando la belleza de la naturaleza. Lavenham me salvó», confiesa en su libro.

En esas mismas páginas el fantástico músico cuenta que fue su tercera esposa, Madeleine Gurdon, la que le salvó de su último intento de suicido. Esta vez era por los fuertes dolores producidos por su cáncer de próstata. «No podía ni dormir ni aguantar los dolores y la cabeza se me iba», recuerda. Y en esos momentos límite era Gurdon quien le apoyaba y le rescataba de ese abismo donde la muerte volvía a ser una idea.