Andrew Lloyd Webber
Andrew Lloyd Webber - EFE

Andrew Lloyd Webber, 70 años de éxitos marcados por una infancia traumática

El genio del musical presenta sus memorias, graba una nueva recopilación y retransmite en directo «Jesucristo Superstar»

Corresponsal en Nueva YorkActualizado:

La carrera de Andrew Lloyd Webber ha sido una contradicción. Su obra ha sido la más exitosa en lo comercial de la historia de Broadway y, al mismo tiempo, se ha considerado pasada de moda. El compositor londinense –cubierto de gloria y de millones por obras como «Jesucristo Superstar», «Cats», «El fantasma de la ópera» o «Evita»– ha vivido contra la corriente musical desde los años sesenta. La melodía, el cimiento de su creación, se quedó de lado en la música contemporánea culta, como lo figurativo en las artes visuales. Una vez le pidió a un amigo –director de orquesta– que le explicase de qué iba el minimalismo. Después de varios intentos, el director se rindió y le dijo: «No tiene sentido que te lo explique, Andrew. Tú eres un maximalista».

Portada de «Unmasked»
Portada de «Unmasked» - ABC

Y tanto que lo es, y no solo en la música, como se lee en « Unmasked» (Desenmascarado) –una referencia poco sutil a «El fantasma de la ópera»–, el libro de memorias que acaba de presentar, en el que deja clara su personalidad difícil y exuberante, dentro y fuera de la composición musical. La autobiografía es el plato fuerte de las celebraciones de los 70 años de vida de Lloyd Webber, que cumplió el pasado día 22. Pero hay mucho más, como una nueva recopilación de sus grandes éxitos en una colección con el mismo nombre que las memorias. En ella participan primeras voces del musical (Barbra Streisand, Patti Lupone, Donny Osmond, Nicole Scherzinger o Gregory Porter), divos de la ópera que han interpretado sus temas (Anna Netrebko o José Carreras) y grandes estrellas de la música popular (Elvis Presley, Madonna, Tom Jones, Lana del Rey) e incluso la versión de «Learn To Be Lonely», de «El fantasma de la ópera», que Beyonce cantó en los Oscar de 2005, con Lloyd Webber al piano.

Además, la NBC ha preparado un documental-tributo, que se emitirá mañana. La misma cadena retransmitirá en directo una versión de «Jesucristo Superstar», con dos grandes estrellas como protagonistas: John Legend y Sara Bareilles. En septiembre, una nueva obra que recopila canciones de sus musicales y nuevos temas se inaugurará en el teatro Paper Mill Playhouse, en New Jersey.

De momento, la legión de seguidores de Lloyd Webber tienen material para entretenerse en las 500 páginas de la autobiografía, que apenas cubre la mitad de su carrera, ya que acaba tras el estreno de «El fantasma de la ópera», el musical que ha batido el récord de longevidad en Broadway, con más de tres décadas sin echar el telón de forma definitiva. Seguro que llegará un segundo volumen, pero es difícil que tenga el mismo interés que el primero, que abarca su infancia y la época dorada de sus musicales, cuando alumbró sus mejores éxitos.

Lloyd Webber se describe como el fruto de una infancia traumática, con padres neuróticos, exigentes y distantes al mismo tiempo. El compositor se recrea en recordar su genio musical desde niño, pero también las penurias de los abusos de sus compañeros. Buena parte del libro es la recreación de la montaña rusa que supone poner en marcha un musical en Broadway, un proceso que parece en sus memorias como casi milagroso, tocado por una varita mágica para que lo imposible se haga realidad.

Lloyd Webber trufa el relato de miles de anécdotas, muchas de ellas con sucesos que hubieran cambiado la suerte de sus musicales: Bette Midler estuvo a punto de protagonizar «Jesucristo Superstar», pero la descubrió demasiado tarde; Judi Dench iba a ser la Grizabella de «Cats», pero se rompió el talón de Aquiles; Alan Jay Lerner iba a escribir la letra de «El fantasma de la ópera», pero se le cruzó un cáncer devastador…

Lloyd Webber se recrea con detalles de lo que ganó y perdió con sus proyectos –no es casualidad que sea el compositor más taquillero de la historia del musical– y también con las críticas devastadoras que se llevaron algunos de sus musicales: son el contraste perfecto para el éxito de taquilla y los Tony que se llevaron después.

Carátula del disco recopilatorio
Carátula del disco recopilatorio - ABC

El libro no obvia sus amoríos, las convulsiones de sus dos matrimonios, sus ataques de cólera, sus peleas con colaboradores íntimos, como con su letrista Tim Rice, con quien escribió «Joseph and the amazing technicolor dreamcoat», su debut en el musical; «Jesucristo Superstar» y «Evita». Ese carácter fue por lo que el cineasta Milos Forman quiso tenerlo para protagonizar «Amadeus». Lloyd Webber dijo que era un «actor incompetente», pero Forman lo vio de otra manera: «Me dicen que tienes mal temperamento (…) y eres un perfeccionista cabezota que puede ser extremadamente desagradable. Quiero que te interpretes a ti mismo». A pesar de ello, Lloyd Webber no aceptó el papel.

Medio en broma, el compositor aseguró en una entrevista a «Variety» antes de su cumpleaños que escribir el libro es «lo más aburrido que he hecho en mi vida». El problema, según él, es que «aunque estoy a punto de cumplir 70 años, lo que de verdad me gusta es componer nuevas obras».