Fotograma de la película
Fotograma de la película
PROYECCIÓN

El centro cultural de Unicaja acoge este viernes la proyección de una película sobre el TOC

La obra es la primera realizada por actores que sufren este trastorno, que afecta a unos 10.000 gaditanos

CÁDIZActualizado:

Es uno de esos trastornos que hacen mucha gracia a todos los que lo contemplan desde fuera, pero que generan un sufrimiento infinito a quienes lo viven de cerca. Y más aún, a los que lo sufren en sus carnes. Se trata del Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC), una dolencia cientos de veces exhibida en la televisión y, casi nunca, desde un punto de vista real. Es ese matiz el que hace especial la proyección que se va a realizar en la tarde de este viernes (a las 19 horas, concretamente) en la Fundación Unicaja. El centro cultural de la calle San Francisco de Cádiz acoge la proyección de 'Reparto obsesivo', en la que el actor protagonista, al igual que la mayor parte del reparto, sufre de TOC.

El guionista de la película es Aurelio López que, además, el es presidente de la Asociación TOC Granada, una de las más activas relacionadas con este trastorno de Andalucía. «Queríamos hacer esta película para dar visibilidad al TOC pero desde un punto de vista realista; de hecho, 14 de los 17 de los actores sufren de TOC», explica López.

La proyección, de unos 50 minutos, relata las desventuras que vive un repartidor afectado por TOC. «Muestra los problemas reales del día a día de un hombre obsesionado con el recuento y, también la importancia de que el entorno apoye al afectado» subraya López, que lamenta que la imagen que habitualmente se da este colectivo «siempre está distorsionada, cuando fui a ver 'Toc, toc' me tuve que ir de la sala”.

El director invita a los ciudadanos a acercarse al centro de Unicaja a ver la película, cuya entrada es gratuita. «Es un trastorno invisible, que además estigmatiza al que lo sufre», sostiene López, para quien «hay que concienciar a la población, sobre todo, de que a los niños que sufren TOC no se les puede tratar como a maniáticos, porque les genera un dolor que sufrirán toda la vida».