Jaime Gil de Biedma
Jaime Gil de Biedma - ABC
Literatura

Una sombra alargada sobre la poesía andaluza

La influencia del sevillano Manuel Machado es patente en el último medio siglo

Sevilla Actualizado: Guardar
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Pese al olvido que pesó sobre su obra tras la Guerra Civil, lo cierto es que la poesía de Manuel Machado ha proyectado una larga sombra sobre las letras españolas, tanto en la llamada Edad de Plata truncada por la Guerra Civil, como a partir de la renovación que plantearon en los años 60 los llamados Novísimos.

«Si poetas como los andaluces Moreno Villa, Francisco Villalón, Romero Murube, Lorca y Alberti, además de Borges y otros, aprendieron bastante de Manuel, poetas más recientes como el chileno Nicanor Parra, Jaime Gil de Biedma, Pablo García Baena, Félix Grande y Javier Salvago —entre otros— también pueden ser llamados, en mayor o menor medida, discípulos suyos».

De esta forma resumía en pocas líneas el poeta y profesor Emilio Barón en el prólogo de una edición de 1984 de «El mal poema» (Biblioteca de la Cultura Andaluza) la influencia de la obra del poeta sevillano, que «ha fecundado una parte de la mejor poesía en lengua española de nuestros días».

Algo en lo que se muestra de acuerdo José Luis García Martín en el prólogo a estas «Poesías completas» reeditadas por Renacimiento, ya que «raro es el poeta de los ochenta que en algún momento no tomara como modelo sus autorretratos y no jugara a emular su elegancia y su ironía».

Esa influencia de Manuel Machado en los últimos cincuenta años de poesía española se contrapone a la que ejerció su hermano Antonio en la poesía de posguerra y, especialmente, en la Generación del 50, cuya carta de presentación fue la foto ante su tumba en Colliure.

«Antonio Machado es un gran poeta pero su influencia no está en la poesía contemporánea a partir de los Novísimos. La influencia actual de Antonio Machado está más en sus escritos filosóficos», explica García Martín, que proyectan libros como «Juan de Mairena» o «Los complementarios».

«Realismo sucio»

Por ejemplo, el «realismo sucio», en palabras de este poeta y profesor en la Universidad de Oviedo, de «El mal poema», es una influencia clara sobre Gil de Biedma y, posteriormente, sobre la llamada poesía de la experiencia, que han cultivado desde Felipe Benítez Reyes a Carlos Marzal, pasando por Luis García Montero y Javier Salvago, del que apunta que «tiene homenajes explícitos» al sevillano.

El editor de Renacimiento y poeta, Abelardo Linares, añade, además, lo fecunda que ha sido la influencia de Manuel Machado en la poesía española, frente a la de otros autores, como Federico García Lorca, sobre el que se hizo una «lectura muy tópica». «No hay un poeta sobre el que haya influido mal, de Rafael Alberti a Javier Salvago».

Pero su influencia en la poesía contemporánea sigue siendo alargada, pues, como añade Abelardo Linares, «también se deja notar sobre Juan Peña o Juan Bonilla. A muchos poetas andaluces se le nota que lo han leído y muy bien, como el propio Aquilino Duque.