Las directoras Naziha Arebi y Reem Saleh
Las directoras Naziha Arebi y Reem Saleh
Festival de Cine Africano

Héroes anónimos para capturarla realidad africana en el FCAT

‘El guerrero perdido’ llega a la sección oficial, mientras que ‘Rafiki’ o ‘Un día más con vida’ se proyectan en las secciones paralelas

Cádiz Actualizado: Guardar
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La tercera jornada del Festival de Cine Africano de Tarifa-Tánger ha estado de nuevo marcada por las realizadoras africanas. Las directoras Naziha Arebi, Reem Saleh y el director Nasib Farah han participado en unos Aperitivos de Cine centrados en el poder del cine para contar realidades poco conocidas y la importancia y responsabilidad de los cineastas para dar voz a los que no tienen. El coloquio ha estado moderado por el crítico y programador Javier H. Estrada, que ha explicado que la relación primordial entre las tres películas es que, pese a hablar de realidades diferentes, todas ellas tratan sobre la búsqueda de héroes anónimos.

Reem Saleh, directora de ‘Lo que se siembra…’ ha explicado que para ella la clave está en ver, no juzgar y entender, porque «para conseguir cambiar las cosas primero hay que entenderlas y verlas desde la proximidad». La directora pasó seis años inmersa en la comunidad Al’Gamiya, una experiencia que le sirvió para entender de cerca la realidad de esta comunidad.

Naziha Arebi, directora de ‘Los campos de la libertad’, coincide con Saleh en que lo primordial para contar este tipo de historias es crear una relación de confianza que le permita acercarse lo más posible a la realidad. Arebi explica que escogió el tema del fútbol femenino para su película porque ella no quería destacar el activismo de las elites de la revolución en Libia, sino que le interesaban las historias de personas comunes y corrientes como la de este equipo de mujeres y su lucha particular. Para Arebi, ser cineasta conlleva la responsabilidad de visibilizar las historias invisibles para así conseguir un cambio en la sociedad.

Por su parte, el director de ‘El guerrero perdido’, Nasib Farah, ha contado que también su objetivo era contar una realidad alejada de las historias que suelen oírse en África. Al igual que sus compañeras de coloquio, este director pasó varios años trabajando en su película. Nasib Farah se adentró en las comunidades de la diáspora somalí para contar la historia de Mohammed, el protagonista de la película, un joven que intenta huir del grupo terrorista Al-shabab. El director ha tenido la oportunidad de dialogar con el público en el pase del domingo en la Iglesia de Santa María.

Al margen de la sección oficial Hipermetropía, otra de las películas del domingo ha sido ‘Rafiki’, la cinta keniata sobre que cuenta una historia de homosexualidad femenina, que fue estrenada en Cannes y prohibida en Nairobi. Rafiki se rodó en Sudáfrica y fue producida por Steven Markowitz, uno de los grandes productores de cine africano. Markowitz es también el productor de Winnie (también en programación) y de películas africanas que viajan por festivales como Stories of our lives, Love the one you love y Viva Riva! Proyectadas en anteriores ediciones del FCAT.

En la sección Homenajes, se ha proyectado ‘Dunia’, dirigida por Jocelyne Saab, directora libanesa fallecida el pasado enero. En la sección Afroscope, se ha proyectado la película de animación ‘Un día más con vida’, ganadora del Goya a la Mejor Película de Animación. Se trata de una coproducción polaco-española que da a conocer la historia del periodista Riszard Kapuscinski y su trabajo como periodista de Guerra en la Angola de 1975.

Para finalizar, también se proyectó ‘En cuerpo y alma’, la primera película en términos cronológicos de la retrospectiva Sesiones para el recuerdo: Historias afroamericanas. Este film del pionero de cine afroamericano Oscar Micheaux se encuadra dentro del género Race Movie. La película sitúa la trama en un pueblo en el estado de Georgia a principios del siglo XX y es una reacción a ‘El nacimiento de una nación’ de David. W. Griffith.