Elvira Navarro, autora de «Los últimos días de Adelaida García Morales»
Elvira Navarro, autora de «Los últimos días de Adelaida García Morales» - Maya Balanya
LIBROS

«Los últimos días de Adelaida García Morales», historia de una desaparición

Adelaida García Morales conoció la fama pero murió sola y olvidada, y hoy es una sombra. Un enigma en el que se adentra Elvira Navarro en un libro escrito contra el silencio

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En la cubierta de «Los últimos días de Adelaida García Morales», aparece en primer plano el retrato de una mujer dentro de un marco. Tiene unos ojos grandes y melancólicos. A su lado, dos libros apilados en la mesa. Tras ellos asoman un gato y una planta de interior. De fondo, enmarcando la imagen, dándole cierto orden geométrico, un cuadro con fotografías y, entre ellas, destaca la de una mujer cuya mirada parece observarlo todo por encima de las orejas del gato. Es Elvira Navarro, la autora de este excepcional libro, que se acerca a esa otra mujer, también escritora, la mujer de ojos melancólicos encerrada en un marco en primera línea de la imagen: Adelaida García Morales.

Esta es la historia de una mujer que mira a otra y que se mira en otra. Por ello, el libro escapa a las definiciones y etiquetas habituales. No es una biografía sobre la desaparecida Adelaida García Morales (1945-2014), pero tampoco una crónica de sus últimos días. Si nos empeñamos en ponerle nombre, habría que decir que es una narración cercana al falso documental con tintes de autoficción.

Cincuenta euros

Elvira Navarro construye una ficción sobre una anécdota real; en los últimos días de su vida, la escritora Adelaida García Morales se acercó a la Delegación de Igualdad de Dos Hermanas, Sevilla, y pidió cincuenta euros para comprar un billete de autobús con el que poder visitar a su hijo en Madrid. Pero Adelaida falleció pocos días después. Esta anécdota pone en marcha una lúcida narración en la que Navarro fabula los últimos días de la autora de joyas literarias como «El sur», una mujer que conoció la fama pero que murió sola y olvidada. Este es, pues, el relato de una desaparición, de cómo una mujer llegó incluso a desvanecerse de sí misma.

Para este propósito, Elvira Navarro se sirve de dos tramas que se entrelazan, la de una concejala -de Cultura en la ficción-, a la que le advierten que a la escritora que pide los cincuenta euros «le falta un tornillo» y, en segundo lugar, la de una realizadora que pretende grabar un documental sobre Adelaida García Morales partiendo de distintos testigos periféricos de su vida: «Todo lo que construye una vida puede formar un garabato loco sobre el que se infieren distintos relatos», dice. Pero en este garabato loco predomina sobre todo una voz, la de la propia Elvira Navarro, que escribe esta historia desde la rabia y el desconcierto de no saber qué fue de aquella mujer cuyos libros llegaron a ser obligatorios para los alumnos de bachillerato.

Cuando la concejala se entera de la muerte de la escritora, la pregunta no es otra que la de «¿Al final se le gestionó la ayuda?». Se esconde en esta pregunta un deseo de lavarse las manos, de mirar a otro lado. «Los últimos días de Adelaida García Morales» se va hilando sobre las posteriores pesquisas que realiza la concejala que, acuciada por la culpabilidad, trata de averiguar algo más sobre aquella escritora «con aspecto de portera», y también sobre los datos que va recopilando esa realizadora que sueña «con una escena que progresivamente vaya quedándose a oscuras».

Crítica social

Uno de los logros de Elvira Navarro es el de adentrar al lector en la vida de Adelaida García Morales; lo invita incluso a ser partícipe de un hipotético documental y consigue que se formule las preguntas de rigor. ¿De qué la conocía? ¿Sabía lo suficiente, lo necesario sobre ella? En estas páginas hay, por supuesto, como en otras obras de Elvira Navarro -«La ciudad feliz» o sobre todo «La trabajadora»-, una fuerte dimensión de crítica social. La autora tiene el don de no esconderse, de señalar con el dedo las fisuras de un país, el nuestro, que olvida y calla. Un país con mala memoria.

La figura de Adelaida García Morales está envuelta en misterio. Guapa y rara, de excepcional inteligencia y un mundo interior profundísimo e insondable, es la autora de obras de referencia de las letras españolas de los ochenta como «El sur» y «Bene» o «El silencio de las sirenas».