El periodista vicente Romero
El periodista vicente Romero - FOCA
LIBROS

«Los misioneros arriesgan su pellejo, no huyen como hacen los funcionarios internacionales»

El periodista Vicente Romero publica «Habitaciones de soledad y miedo», un libro conmovedor en el que relata el horror de realidades diferentes, los líos burocráticos, la estulticia de los gobiernos: «Lo que se ha quedado en el tintero»

MadridActualizado:

Decía Jean Ziegler que «si fuéramos capaces de mirar la realidad y entenderla completamente, nos volveríamos locos». Comprender, por ejemplo, qué se siente cuando un conflicto devasta tu hogar y lo convierte en el escenario de una guerra. Cuando no hay comida, solo desolación. Cuando a tu alrededor solo ves muerte.

«Nos faltan factores culturales, conocer la idiosincrasia de cada lugar. Podemos intentar entender y retratar los problemas de la gente, pero no ponernos en su situación ni comprender las terribles situaciones que les ha tocado vivir. Podemos asomarnos a una choza y ver a una mujer con sus niños famélicos, esqueléticos, llorando. Podemos filmarla, hablar con ella y luego marcharnos a nuestra propia realidad porque no podemos transmitir lo que esa mujer siente al saber que sus hijos se van a dormir de agotamiento llorando y ella no tiene nada que darles para alimentarlos y sabe que a la mañana siguiente cuando se despierten llorando con hambre, va a seguir sin tener nada que darles… Esa soledad y esa amargura... somos incapaces de entenderla y transmitirla».

Quien habla es el corresponsal Vicente Romero, que desde TVE ha cubierto los principales conflictos internacionales de las últimas cuatro décadas. Sus crónicas han puesto el zoom sobre las guerras de Vietnam y Camboya, el genocidio de Ruanda, la cárcel de Guantánamo o el nomadismo de los refugiados de Siria, y ahora publica «Habitaciones de soledad y miedo» (FOCA, 2016), un libro de denuncia pero también de confesiones, de historias que se quedaron «en el tintero».

«Lo que está claro es que Occidente está actuando desde hace años con una torpeza absoluta»
Vicente Romero