ENTREVISTA:

Pedrati: «Este trabajo es apasionante porque siempre estás aprendiendo»

Pedro Rodríguez, ganador de tres Goyas por sus efectos especiales con maquillaje, imparte en Cádiz un curso para la Escuela de Cine de la UCA

CádizActualizado:

Payasos que hielan el corazón, engendros abominables, demonios salidos de las entrañas del infierno, dinosaurios, algunas criaturas entrañables y muchas temibles han cobrado vida gracias al trabajo artesano de Pedro Rodríguez, reconocido como Pedrati después de que fuera nombrado como ganador del Goya por el mote que un amigo de Bilbao le puso. Corría el año 2011 cuando tuvo lugar esta anécdota y, siete años después, el «Hacedor de criaturas» sigue demostrando la misma pasión que cuando empezó. Enamorado del cine –primero–, y del terror, –después, confiesa que ‘La matanza de Texas’ es una de las películas que le siguen fascinando aunque de pequeño le impactaron los efectos especiales de la mítica saga de ‘La Guerra de la Galaxias’.

Pedrati nació en Bilbao pero ha vivido en Cataluña y luego en Zaragoza donde creció. Estudió en su Escuela de Arte y realizó sus primeros cortometrajes y coqueteos con el cine pero tuvo que emigrar a Madrid donde se terminó de formar. Actualmente es un reconocido artesano del maquillaje que ha recibido tres Goyas por sus trabajos en ‘Balada triste de trompeta' (2011); ‘Las Brujas de Zugarramurdi’ (2014) y ‘Musarañas’ (2015). Pero este genio creador no se limita al cine, también ha trabajado para series de televisión, teatro, museos y publicidad. Pedro Rodríguez ‘Pedrati’ ha viajado este mes hasta Cádiz para impartir el módulo ‘Maquillaje Efectos Especiales FX’ de la Escuela de Cine de UCA.

Su oficio abarca desde el maquillaje especial sobre los actores, prótesis, muñecos animatrónicos con robótica, réplicas hiperrealistas de seres vivos y muertos pero ¿cómo nació su interés por los efectos especiales de maquillaje?

–Me gusta este mundo desde niño porque siempre me ha apasionado el cine y las películas de terror me llamaron la atención muy pronto. La especialización en el mundo del maquillaje requiere mucha dedicación y ganas porque hay que buscarse mucho la vida. Yo tuve que irme de Zaragoza a Madrid porque en los años 80 no había nada; ni academias. En la Escuela de Arte tampoco enseñaban sobre esto y he ido aprendiendo poco a poco. En gran parte ha sido un camino autodidacta.

Ha ganado tres Goyas, dos son con películas de Alex de la Iglesia. ¿Es su director fetiche?

- Existe una amistad. La primera película que hice con Álex de la Iglesia fue ‘Crimen Ferpecto’ y nos entendimos muy bien. Así que cuando ha necesitado prostéticos, o sea trabajo de maquillaje de efectos, pues me ha llamado. Básicamente porque hay entendimiento entre las partes y es un director que suele trabajar con los mismos equipos si le funcionan.

¿Hay algún director con el tenga especiales ganas de colaborar?

–Si te dijese nombres, serían más nombres de fuera pero la elección no estaría directamente relacionada con su labor en efectos especiales. La elección estaría más vinculada porque me gustan sus películas. Entre estos directores está Rob Zombie que me encanta como director de películas de terror. En España, me gustaría trabajar con los más grandes por lo que significa y porque además suelen contar con más presupuesto. Sin embargo, hay que reconocer que estos directores no suelen hacer mucho de lo nuestro. Si te puedo decir que si Almodóvar se animase hacer algo con prostéticos estaría encantado. Igual que con Amenábar.

¿Tiene algún trabajo que al que le tenga especial cariño aunque sea menos conocido?

- Pues ha sido un gran reto ‘Errementari’, una película de Paul Urkijo que cuenta una leyenda del folklore vasco y que está muy documentada. La producción no tenía mucho presupuesto pero si que planteaba un trabajo de efectos muy grande que no es nada habitual en España. Los personajes de la película eran demonios que tenían robótica en la cabeza y también había personajes con el cuerpo entero cubierto y otro que caminaba sobre zancos, prótesis... Nuestro trabajo fue muy complejo y tenía mucha presencia.

¿Difiere la forma de trabajar en España de la que tienes las grandes productoras americanas?

–En Hollywood, fundamentalmente, se trabaja con más dinero porque su industria es tremendamente mayor. Las producciones tienen más organización y hay más departamentos. Aquí, todos hacemos de todo porque nuestra industria es más pequeña.

¿Qué considera fundamental para poder trabajar profesionalmente en este campo?

–Te tiene que gustar mucho. Es un trabajo vocacional y yo lo entiendo como mi hobby. Todos los profesionales de esto están metidos hasta el fondo; somos fans de los efectos especiales desde que éramos niños. El camino es complicado, estás continuamente aprendiendo y solo se consigue seguir en la brecha si de verdad amas este trabajo.