El guionista y director gaditano, Antón Goenechea
El guionista y director gaditano, Antón Goenechea - la voz
cine

Cádiz rueda en Nueva York

El joven gaditano Antón Goenechea acaba de grabar en EEUU su primera película, 'Bad Vegan'

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Antón Goenechea deja claro que se siente más gaditano que de cualquier otro lugar. A pesar de que desde su adolescencia vive fuera de la capital. Fue en Cádiz, durante sus años en el colegio San Felipe Neri y sus aventuras de scout con el grupo Chaminade, donde se forjó su pasión: la escritura y dirección de cine. Para lograr sus sueños, y hacerlo a lo grande, el joven gaditano (1982) se ha mudado a Nueva York.

No sin antes girar por el mundo, conocer, descubrir, aprender. No es que aquí no tuviera oportunidades, sino que Goenechea decidió apostar fuerte. No ha cesado de trabajar desde que terminó sus estudios. Y ahora puede presumir de haber rodado su primera película en la ciudad estadounidense.

La cinta se llama 'Bad Vegan' y ha sido grabada durante veinte días en más de diez localizaciones distintas de Manhattan, el Bronx, Brooklyn, Hoboken y Palisades, entre otras zonas. Goenechea lidera junto a la actriz Brianne Berkson un equipo de más de 50 personas. Ahora dicen estar sufriendo el 'Post Wrap Blue' (depresión de fin de rodaje), puesto que justo lo terminaron la semana pasada.

La experiencia, además de satisfactoria en el sentido humano y artístico, ha resultado excitante. «No ha habido un día que rodáramos en exteriores en que no estuviéramos a más de 12º grados bajo cero», explica Goenechea. Ha merecido la pena. Su previsión es que la película esté lista para el mes de septiembre, con la idea de mandarla a los grandes festivales de cine independiente. «Mientras tanto ya tenemos reuniones con agentes de ventas y distribuidores en Los Ángeles con los que discutiremos posible estrategias de venta y distribución», apunta el cineasta.

Londres, Nueva Delhi, México

Con 18 años Antón Goenechea se trasladó a Madrid (desde Sevilla) para cursar técnico superior de audiovisuales y tras las prácticas correspondientes en el estudio Monigotes, el cineasta se marchó a Londres. De vuelta a la capital española, máster, donde profundizó en su vocación. «Hice un guión impartido por el sindicato ALMA (Autores Literarios de Medios Audiovisuales) donde desarrollé la que siempre había sido mi auténtica pasión, la escritura. Durante los siguientes años hice un poco de todo en el ámbito audiovisual, fui editor, asistente de cámara, realizador, operador, asistente de producción, guionista, analista de guiones… Aunque siempre una idea en la cabeza: algún día vender mis guiones y dirigir películas», explica.

El siguiente hito de su trayectoria, profesional y vital, se sitúa en 2008, cuando Goenechea trabajaba en una productora que se dedicaba a la financiación privada de cine. Entonces conoció a la que después se convertiría en su esposa y a los pocos meses decidieron irse a vivir juntos a Nueva Delhi. «Allí pasamos dos años increíbles en los que hice un documental y me dediqué a escribir varios proyectos entre los que se incluye una novela y un blog», recuerda el guionista y director gaditano.

Pero ha sido en Nueva York, donde se fue a vivir en 2013, donde le ha llegado la oportunidad decisiva. Mientras trabajaba como editor en una pequeña productora, su jefa, Brianne Berkson, le pidió que le ayudara a reescribir un largometraje. «Inmediatamente nos convertimos en socios creativos», destaca.

De la unión han salido varios proyectos como el piloto 'Miss Mystery', además de cuatros guiones. El último de ellos fue el 'Bad Vegan'. «Mientras escribíamos el guión nos dedicamos a hacer trabajos como consultores de Social Media, a producir contenido corporativo y a organizar eventos de Xbox por todo el estado de Nueva York con la intención reunir el dinero que nos hacia falta para hacer la película».

Poco a poco reunieron a un equipo joven pero experimentado «que estaban dispuestos a involucrarse porque creían en el guión». Su equipo creyó en él y según cuenta, también lo están haciendo otros profesionales del sector. «Gracias a que la película ha causado algo de expectación están surgiendo muchas oportunidades, como producir otros largometrajes o empezar a pensar cuál va a ser mi nueva película como director», concluye el niño de San Felipe que, quién sabe, puede triunfar dentro de muy poco en la mismísima Nueva York.