El Metropolitan devuelve un sarcófago por el que pagó 4 millones porque había sido robado

La Fiscalía de Manhattan presentó pruebas de que procedía del expolio en Herakleión

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El Metropolitan Museum exhibió el pasado año una importante adquisición contextualizando la importante pieza que se sumaba a sus fondos, un sarcófago egipcio dorado del primer siglo a. C. que debió pertenecer a Nedjemankh, un sacerdote del dios Heryshef, el de cabeza de carnero, en Herakleopolis.

La muestra «Nedjemankh y su sarcófago dorado» cerró esta misma semana porque el Met llegó a la conclusión de que debía devolver la pieza a Egipto, después de que varios investigadores determinasen que había sido robado y exportado indebidamente del país, según informa «The New York Times».

Los curadores del museo adujeron que había sido comprado por el Met a un marchante en París en 2017 y que les engañaron a través de una llamada que les llevó a pensar que la extraordinaria pieza tenía un ortigen legítimo y había sido exportada hace varias décadas.

Pero la Fiscalía de Manhattan se presentó en el museo con pruebas que mostraban que, al contrario de lo que pensaban, el sarcófago había sido expoliado en Egipto en 2011.

No es la primera vez que surgen dudas sobre la minuciosidad con la que el museo investiga la procedencia de los objetos que adquiere. Ya ha habido otros incidentes que arrojaron dudas sobre otras piezas. El Met declaró que ha cooperado completamente con la investigación de la Fiscalía y aseguró que ahora «revisará con sentido crítico» el proceso de adquisiciones estándar.

El fiscal del distrito Cyrus Vance afirmó que «quienes administran los artefactos más importantes del mundo tienen el deber de someter sus adquisiciones al más alto nivel de control». Los investigadores no han hecho públicos los detalles sobre cómo descubrieron la procedencia del mercado ilícito de esta pieza espectacular.

En el pasado el Metropolitan tuvo problemas con obras como la crátera de Eufronios, un vaso griego que el museo devolvió hace una dácada al Gobierno italiano, o también con un vaso que representa a Dionisio que la Fiscalía requisó en 2017 en la institución, cuya procedencia también levantó sospechas.