El Marqués de Sade
El Marqués de Sade

La Biblioteca Británica abre su «caja secreta» de libros eróticos, cerrada durante más de un siglo

La institución ha digitalizado más de un millón de páginas de contenido sexual, entre las que se encuentran las perversidades del Marqués de Sade o «Teleny», que narra la historia de un amor homosexual que se atribuye a Oscar Wilde

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Durante más de un siglo, la Biblioteca Británica ha mantenido apartados del gran público sus libros más obscenos. Miles de títulos picantes se guardaron en su «caja secreta» con el fin de preservarlos.

«Desde 1850, el material que se consideraba inadecuado por su naturaleza obscena (casi cualquier cosa que tuviera que ver con el sexo) era guardado bajo llave en unos armarios que había en la habitación del guarda», ha afirmado al periódico The Guardian Maddy Smith, comisaria de las colecciones impresas en la citada institución. Esta práctica «continuó durante el siglo XIX hasta la década de los sesenta -continúa esta especialista», cuando las actitudes hacia la sexualidad estaban cambiando»

La colección arranca en 1658 con«Extrañas verdades:se abre el gabinete de Venus y sus secretos quedan al descubierto». También cuenta con cuarenta copias de «Fanny Hill», conocida a como «Las memorias de una mujer de placer», del autor del siglo XVIII John Cleland, que se cree que es la primera novela pornográfica escrita en inglés; «Mi vida secreta», un relato de las hazañas sexuales de un caballero llamado Walter en la Inglaterra victoriana, y «Las Memorias de Dolly Morton», una novela de 1899 sobre las aventuras eróticas de una mujer cuáquera en el sur de Estados Unidos antes de la guerra civil.

No faltan entre sus filas los escritos del Marqués de Sade, autor de los textos más depravados de la historia de la literatura, o «Teleny», que narra la historia de un amor homosexual que algunos atribuyen a Oscar Wilde. Se trata de uno de los primeros casos «de ficción erótica gay en inglés y fue muy impactante en su época», matiza Smith. Igualmente lascivos son los «Libros de Merryland», una serie de textos de varios autores del siglo XVIII que usaban pseudónimos ridículos como el de Roger Pheuquewell. Las obras son simples y eufemísticas, y describen el cuerpo femenino y los actos sexuales a través de metáforas topográficas (por ejemplo, en grandes instrumentos arando los campos).

Las mujeres, por supuesto, ocupan un lugar destacado en estos textos, que, en su mayor parte «eran escritos por hombres para hombres», apunta Smith. «Era de esperar -continúa- pero, echando la vista atrás, resulta impactante la dominación masculina y la falta de intervención femenina».

Abrir la colección al público ha sido un proceso progresivo que comenzó hace décadas cuando, al tiempo que las modas sexuales iban cambiando, la institución iba «liberando» títulos poco a poco. En los sesenta, las normas de acceso a la «caja secreta» se suavizaron y en los setenta los bibliotecarios comenzaron a catalogar la colección.

El último paso ha sido su digitalización y su publicación on line gracias al proyecto de la editorial Gale como parte de sus Archivos de Sexualidad y Género para la investigación académica. Hoy en día, una suscripción a cualquier biblioteca o institución educativa da acceso a estos los títulos digitalizados, que también se pueden leer libremente en las salas de lectura de la sede londinense de la Biblioteca.