Análisis

Perfilando el futuro de Atapuerca

El codirector de los yacimientos José María Bermúdez de Castro explica en ABC el último descubrimiento en la Sierra burgalesa

JOSÉ MARÍA BERMÚDEZ DE CASTRO RISUEÑO
AtapuercaActualizado:

En pocos días la campaña de excavación en los yacimientos de la sierra de Atapuerca pondrá punto final a sus actividades de campo. Aunque los hallazgos espectaculares por su repercusión mediática pueden producirse en el último minuto, pienso que el balance final no incluirá un salto cualitativo como los ocurridos en campañas previas. Aún así, la suma de todos los descubrimientos y actuaciones llevados a cabo desde el 16 de junio de 2016 ha sido mucho más que notable.

En 2016 las excavaciones en Atapuerca han recuperado la normalidad, después de varios años de dificultades compartidas por todos. Hemos regresado a esa «velocidad de crucero» añorada en los años más difíciles. Además, todo el Equipo Investigador de Atapuerca ha puesto en su trabajo una renovada ilusión. Esta es quizá la mejor noticia. Las piezas arqueológicas y paleontológicas obtenidas en todos los yacimientos tienen por sí mismas un enorme valor. Sin embargo, quiero destacar la actitud positiva de todo el equipo en el objetivo de plantear nuevos objetivos y volver a dar un paso más allá de las fronteras del conocimiento.

La continuidad del proyecto científico desde hace 38 años nos permite hablar de un verdadero programa de investigación sobre la evolución humana de Europa. Ahora que se cuestiona la integridad del proyecto político de nuestro continente, tiene mucho sentido perfilar el futuro del programa Atapuerca con un carácter de vocación internacional.

José María Bermúdez de Castro Risueño codirector de los yacimientos de la Sierra de Atapuerca y responsable de un equipo de trabajo del Centro Nacional de la Evolución Humana de Burgos (CENIEH)