Expedición NEEMO 22. A la derecha, Pedro Duque
Expedición NEEMO 22. A la derecha, Pedro Duque - NASA

NEEMO, la misión de los astronautas a las profundidades del mar

Pedro Duque y otros cinco «acuanautas» prueban estos días tecnologías bajo el agua que más adelante podrían ser usadas en el espacio

MADRIDActualizado:

Desde que Yuri Gagarin se convirtiera en el primer hombre en salir del planeta, el 12 de abril de 1961, los astronautas están empeñados en uno de los viajes más largos e increíbles de la historia. Nadie sabe hasta dónde llegarán, o cómo lo harán, pero su trabajo actual poco a poco va dibujando un futuro de hombres viajando a planetas y asteroides lejanos. Hoy en día, lejos de la estación espacial (la Estación Espacial Internacional, o EEI) que permanece suspendida en el cielo, hay un puñado de hombres que trabajan en las profundidades del océano Atlántico para preparar este viaje maravilloso.

A diez kilómetros de la costa de los Cayos de Florida, y a unos 20 metros de profundidad, el español Pedro Duque y otros cinco compañeros llevan a cabo estos días la NEEMO 22, la vigésimo segunda Misión de Operaciones en Ambientes Extremos de la NASA. NEEMO es un curioso programa destinado a poner a prueba a hombres y equipos bajo el agua. Ahí simulan la ausencia de gravedad, por medio de la flotabilidad neutra, y otras de las difíciles condiciones que se encuentran en el espacio.

Miembros de la NEEMO 22 buceando en las proximidades de la base Aquarius
Miembros de la NEEMO 22 buceando en las proximidades de la base Aquarius - NASA

Para hacer un paseo espacial concreto, los astronatuas deben participar en varios módulos de inmersión de cerca de cinco horas de duración. En cada uno practican con distintos tipos de maquinaria y ensayan diversos escenarios de contingencia, para facilitar la reacción ante situaciones reales en el espacio.

Los astronautas que son especialmente hábiles en las simulaciones de los EVAs son seleccionados para llevar a cabo un entrenamiento mucho más profundo y en ocasiones específico para una misión concreta. Solo así, bajo el agua, los astronautas pueden prepararse antes de dar el difícil salto que es salir del planeta y vivir en las difíciles condiciones del espacio.