Los animales del género «Oviraptosaurus»
Los animales del género «Oviraptosaurus» - Universidad de Nagoya, Japón

El motivo por el que los pájaros no tienen dientes de dinosaurio

Una investigación sugiere que la causa no es solo la ventaja de aligerar el vuelo sino también la de acortar el desarrollo de los huevos

MADRIDActualizado:

La explicación tradicional es que las aves, un subgrupo de dinosaurios, no tienen dientes porque estos suponen peso extra que dificulta el vuelo. Sin embargo, una reciente investigación se ha preguntado, si este es el caso, por qué había dinosaurios no voladores, que comían carne y que también tenían pico sin dientes. Su conclusión, recientemente publicada en « Biology Letters», es que la desaparición de los dientes ocurrió porque esto permitió disminuir el tiempo de desarrollo de los embriones dentro de los huevos. De momento, se trata solo de una hipótesis.

«Sugerimos que la selección (evolutiva) para la pérdida de dientes (en aves) fue un efecto colateral de una selección en favor de un crecimiento rápido de los embriones y, por tanto, de incubaciones más cortas», escriben en el estudio Tzu-Ruei Yang y Martin Sander, investigadores de la Universidad de Bonn.

Según la teoría de la evolución, la selección natural es un proceso que ocurre de forma espontánea por un motivo muy sencillo: los individuos que tienen ciertos rasgos que les permiten aumentar el número de descendientes, se reproducen más que los que no. Por tanto, pasado un tiempo ese rasgo ventajoso se va extendiendo en las poblaciones: se dice entonces que ha sido fijado por la selección natural.

La ventaja de nacer rápido

En este caso, los autores sostienen que en un determinado momento y lugar de la historia de la vida los dinosaurios que tenían incubaciones más breves podían dejar más descendientes.

La incubación y el desarrollo embrionario es un punto crítico. Por ejemplo, el cerebro humano requiere que los bebés necesiten un tiempo considerable de gestación y que, además nazcan muy inmaduros y deban recibir cuidados. Pero a cambio de este esfuerzo, más adelante disfrutan de un cerebro fabuloso.

Entre las aves y los dinosaurios también ocurren cosas de este tipo. Una gestación más corta puede tener ventajas, pero una más larga tiene otras. Por eso, los huevos de aves solo necesitan días o semanas para desarrollarse, mientras que los de los otros dinosaurios requerían bastantes meses.

El costoso y largo desarrollo de los dientes

En este caso, Yang y Sander han sugerido que la diferencia entre ambas podía estar en el crecimiento de los dientes. De hecho, han calculado que el desarrollo de los dientes consumía el 60 por ciento del tiempo de incubación de los huevos de algunos dinosaurios.

Esto es muy importante porque, en ciertas circunstancias, los embriones son más vulnerables a los depredadores y a desastres naturales cuando están dentro de los huevos, cosa que, por cierto, no le afectaría a los mamíferos, que llevan a cuestas a los fetos de sus crías.

Los dinosaurios de huevos de desarrollo lento

Las conclusiones de Yang y Sander son resultado de un estudio publicado hace un año en el que se informaba de que los huevos de dinosaurios no voladores requerían mucho más tiempo del que se pensaba para madurar: entre tres y seis meses, más o menos al nivel de los reptiles actuales.

En concreto, se observó que los dinosaurios del género Oviraptosaurus, que vivieron en el Mesozoico, no volaban, comían carne y tenían huevos de desarrollo muy lento. ¿El motivo? Según Yang y Sander, el crecimiento de sus dientes.

La investigación en que se basaron examinó las líneas de crecimiento de las piezas dentales, similares a los anillos de crecimiento de los árboles, en dos dientes fosilizados de dos embriones de Oviraptosaurus. Una especie que, por cierto, fue perdiendo progresivamente sus piezas dentales.

Por ello, Yang y Sander creen que una incubación rápida entre los primeros pájaros y en algunos dinosaurios habría resultado ventajosa. Esto explicaría por qué desaparecieron los dientes en muchos grupos de dinosaurios no aviares.

Los autores han reconocido que estas reglas no se cumplen en las tortugas, unos reptiles sin dientes donde el periodo de incubación es inusualmente largo. ¿Hay otros motivos para explicar esta lenta velocidad? También han confirmado que su hipótesis carece de experimentos para apoyarla. Sin embargo, creen que futuros estudios de regulación de genes para el desarrollo de dientes en embriones permitirían comprobar que existe un compromiso entre tiempo de incubación y desarrollo de los dientes.