Monos capuchinos crean lascas golpeando piedras en una imagen de archivo
Monos capuchinos crean lascas golpeando piedras en una imagen de archivo - Michael Haslam/ Primate Archaeology Group

Estos monos crean herramientas de piedra desde hace 3.000 años

Los capuchinos salvajes de Brasil han cambiado la técnica en dos ocasiones durante este tiempo

MadridActualizado:

Los monos capuchinos salvajes (Sapajus libidinosus) del Parque Nacional Serra de Capivara, en Brasil, son bien conocidos por utilizar herramientas de piedra para llevar a cabo un buen número de tareas. Ningún otro animal vivo que no seamos nosotros mismos les supera en la variedad de actividades. Con las rocas convertidas en martillos y yunques abren anacardos, excavan, procesan semillas y frutas, e incluso hacen alardes sexuales... Y lo llevan poniendo en práctica la friolera de 3.000 años, según acaba de anunciar un equipo internacional de investigadores. Es más, el estudio, publicado en el último número de «Nature Ecology & Evolution», señala algo sorprendente: los monos han cambiado su tecnología dos veces durante este tiempo.

Como explican los autores en su artículo, nuestra comprensión de la evolución del comportamiento humano a largo plazo se ha conseguido principalmente siguiendo los cambios en las tecnología empleadas desde el Paleolítico. Los arqueólogos y paleoantropólogos utilizan estas variaciones para inferir cambios en la cognición de los homínidos y su destreza manual, así como estrategias de subsistencia y adaptaciones ambientales. Sin embargo, no existe un registro a largo plazo de la variación del uso de herramientas en ningún otro linaje animal. Excavaciones en hábitats del chimpancé occidental (Pan troglodytes verus) han comprobado la antigüedad de las prácticas de romper nueces, pero sin encontrar cambios en la función de la herramienta.

Yunque y martillo

Tomos Proffitt, del Instituto de Arqueología del University College en Londres, y sus colegas excavaron un sitio arqueológico de capuchinos en Serra de Capivara, donde estos pequeños monos que no llegan a los 5 kilos de peso utilizan piedras para romper las cáscaras de los anacardos. Para las tareas de percusión, echan mano de adoquines de cuarcita redondeados como piedras de martillo, que están fácilmente disponibles en el paisaje inmediato. Para los yunques, usan raíces y ramas de árboles, así como piedras sueltas y bloques de conglomerados.

En sus excavaciones, los autores recuperaron 122 artefactos de piedra utilizados por los capuchinos claramente identificables. Las herramientas incluyen múltiples puntos de impacto individuales y residuos adherentes. Utilizando la datación por radiocarbono y el análisis de las mismas, los científicos concluyeron que los monos pueden haber estado utilizándolas durante 3.000 años, lo que implica a 450 generaciones (no necesariamente continuadas en el tiempo). Supone milenios, un tiempo mucho más prolongado de lo que se creía hasta ahora y desde luego mucho antes de la llegada de los europeos al Nuevo Mundo (estudios anteriores hablaban de 700 años).

Cambio tecnológico

Pero no siempre de la misma forma. Estas criaturas han cambiado sus métodos con el tiempo. Durante la fase más temprana, que comenzó hace 3.000 años, los capuchinos utilizaban herramientas de piedra más pequeñas y ligeras. No debían estar muy convencidos de la técnica, porque desde hace 2.500 a 300 años, las cambiaron por piedras más grandes y pesadas para procesar los alimentos. De nuevo insatisfechos, volvieron a herramientas un poco más pequeñas en el período más reciente, que se asocia con el procesamiento de los anacardos que muestran hoy en día.

Los autores sugieren que los cambios en las herramientas utilizadas pueden explicarse por varias teorías. Una de ellas es que diferentes grupos de capuchinos podrían haber usado diferentes piedras. Pero también pudo ocurrir que antes de que los anacardos estuvieran más disponibles, diferentes alimentos podrían haber requerido herramientas de distintos tamaños para su procesamiento.

Para los investigadores, el cambio en el registro arqueológico de los primates indica que los humanos no son los únicos que varían sus herramientas a largo plazo. Este reconocimiento de los cambios tecnológicos a escala milenaria fuera del linaje humano abre la puerta para futuras investigaciones sobre cómo los animales que utilizan herramientas de piedra se adaptan a las tendencias ecológicas a largo plazo, además de recordarnos que, una vez más, no somos tan extraordinarios.

Para saber más: Estos monos crean herramientas de piedra como nuestros primeros antepasados.