Explosión de una supernova
Explosión de una supernova - NASA

¿Caminamos erguidos por la explosión de una supernova?

Investigadores creen que estos violentos eventos provocaron grandes incendios forestales que obligaron a nuestros ancestros a abandonar los árboles y adaptarse a la sabana

MadridActualizado:

La capacidad de caminar sobre dos piernas permitió al ser humano liberar las manos para tallar piedras, hacer fuego, tirar lanzas, construir catedrales, diseñar cohetes y finalmente acabar haciéndonos selfies con nuestros teléfonos inteligentes. La causa por la que nuestros ancestros se bajaron de los árboles y se irguieron es compleja, pero quizás esté conectada con uno de los fenómenos más violentos del Universo. Investigadores de la Universidad de Kansas (EE.UU.) apuntan en la revista «Journal of Geology» a un motivo tan audaz como interesante: la explosión de supernovas.

El bombardeo de energía cósmica comenzó hace unos 8 millones de años y tuvo su pico hace 2,6 millones, cuando una supernova explotó cerca, a unos 163 años luz de la Tierra. Los científicos lo saben porque las explosiones llenaron el planeta de escombros, dejando un rastro de hierro radiactivo (Hierro 60) que ha sido localizado en el fondo de los océanos e incluso en el polvo que cubre la superficie de la Luna. La atmósfera inferior de nuestro planeta se vio afectada como nunca: fue ionizada unas 50 veces, lo que probablemente provocó un enorme aumento de las tormentas eléctricas. Como consecuencia, se produjeron grandes incendios forestales en todo en el mundo. A los primeros homínidos no les quedó más remedio que abandonar los bosques arrasados del noreste de África para adaptarse a la extensa sabana, donde tuvieron que practicar el bipedismo.

De un árbol a otro

«Donde tenías bosques, ahora tienes en su mayoría pastizales abiertos con arbustos aquí y allá. Se piensa que esto está relacionado con la evolución humana en el noreste de África. Específicamente, en el Gran Valle del Rift, donde se obtienen todos estos fósiles de homininos», señala Adrian Melott, profesor emérito de física y astronomía en Kansas y autor principal del estudio.

«Antes de ese evento, se cree que los homínidos ya tenían cierta tendencia a caminar sobre sus dos piernas», apunta el investigador. «Pero estaban adaptados principalmente a trepar a los árboles. Después de esta conversión a la sabana, tuvieron que caminar mucho más a menudo de un árbol a otro a través de los pastizales, por lo que se volvieron mejores caminando erguidos. Podían ver por encima de los pastos y cuidarse de los depredadores», explica.

La explosión de Betelgeuse

¿Un evento cósmico tan potente y peligroso puede volver a ocurrir? Melott no lo cree probable en un futuro próximo. La estrella más cercana capaz de explotar en una supernova en el próximo millón de años es Betelgeuse, a unos 200 parsecs (652 años luz) de la Tierra.

« Betelgeuse está demasiado lejos para tener efectos tan fuertes como estos», tranquiliza Melott. «Entonces, no se preocupen por esto. Preocúpesen por los eventos de protones solares. Ese es el peligro para nosotros con nuestra tecnología: una llamarada solar que haga caer la energía eléctrica. Imagínense meses sin electricidad».