SIERRA DE CÁDIZ

Vecinos de El Bosque temen que la ladera del monte, «que viene empujando», se venga abajo

Denuncian la aparición de grietas en calles y viviendas que atribuyen al deslizamiento del terreno tras la tala de unos eucaliptos

CádizActualizado:

Varios vecinos de la localidad gaditana de El Bosque han denunciado este viernes la aparición de grietas en calles y viviendas que atribuyen al deslizamiento del terreno tras la tala de unos eucaliptos, por lo que piden una solución cuanto antes por el temor a que se vean afectados en mayor medida.

Así lo han puesto de manifiesto en declaraciones a Televisión algunos de estos vecinos afectados como María Guerrero que ha explicado que viven «con el temor» de que la ladera del monte, «que viene empujando», se venga abajo y ha añadido que desconoce si los motivos que están provocando estos deslizamientos de tierra son las aguas subterráneas.

«El problema es que esto se está moviendo, hay ya cuatro calles afectadas y un montón de viviendas que cuando llueve les entra el agua, con grietas y muros que se están cayendo», ha lamentado, al tiempo que ha calculado que son "unas veinte las viviendas afectadas.

En este sentido, ha reiterado que las causas de estos movimientos del terrero y la aparición de estas grietas de más de una cuarta se deben a las aguas subterráneas, que han aflorado desde que talaron los eucaliptos que poblaban esta zona alta del municipio.

«Algunas de estas casas se construyeron en 1963 y desde entonces nunca había entrado agua en ellas ni habían dado problemas hasta ahora», ha asegurado y ha añadido que «es preocupante porque el terreno va andando y se ve por día».

De hecho, ha considerado la situación como «un peligro grande» del que «la mitad» de los vecinos no es consciente «de lo que puede ocurrir», si bien ha especificado que «por las noches se escucha el crujir de los muros de las viviendas, la solería se está levantando y es preocupante».

Ha lamentado que desde el Ayuntamiento no han hecho nada desde hace más de un año que apareció la primera grieta, si bien desde el Consistorio han emplazado a los vecinos a una reunión la próxima semana para tratar este problema.

Por su parte, otra vecina afectada, María Navarro, ha explicado que ella le teme a un muro que hay detrás de su vivienda que amenaza con caerse «cualquier día y que, a su juicio, es muy alarmante». Además, ha indicado que todos los días amanece con algún daño nuevo en su vivienda, ya sean «azulejos del baño rotos, rajas en las paredes, humedades o puertas que no cierran».

En esta línea, ha asegurado que teme la llegada de un invierno lluvioso porque si durante este año «apenas ha llovido y se ha movido la tierra» hasta causar estos daños, se ha cuestionado lo que puede andar el terreno con la caída de fuertes lluvias.

Por último, ha aseverado que la mayoría de los propietarios de estas viviendas afectadas son «personas humildes, con una pensión pequeña» que no pueden permitirse hacer obras en sus residencias, por lo que se ha preguntado «cómo van a arreglar las casas el día de mañana». «Tenemos miedo y temor», ha concluido.