El agua corre de color verde por la Sierra de Grazalema.
El agua corre de color verde por la Sierra de Grazalema. - J. N.
SIERRA DE GRAZALEMA

El agua del río fluye verde en Grazalema ¿Por qué?

Las tormentas caídas en las últimas semanas en la Sierra de Cádiz provocan este extraño fenómeno

GrazalemaActualizado:

Pepe Nieto es un vecino de toda la vida de Benamahoma. Paseante incansable, hace unos días atravesaba uno de los pasajes encantadores de la sierra de Grazalema, en el camino de Villaluenga. Entonces se encontraba con una imagen que le impactaba, en un rincón inconfundible que de repente había cambiado.

El agua brotaba con fuerza desde la olla y lo hacía con un color verde sorprendente y muy llamativo. Pepe captaba la imagen y se la enviaba a su amigo. ¿Qué ocurre? ¿Por qué el río fluye teñido de este color? ¿A qué se debe? ¿Es peligroso, es perjudicial para la salud?

Jesús Vargas, técnico superior en cultivos marinos y experto en sistemas de recirculación de agua marina, neutraliza la alarma y concede la explicación. «La pigmentación del agua es debida a la microalga siempre. A no ser que estén presentes las bacterias cianofíceas, que en algún caso pueden contener toxinas. Pero a tal efecto producen lo mismo, y es que no suponen ningún daño más que la bajada de oxígeno en el agua por la noche debido a la fotosíntesis».

Vargas explica que «las algas microscópicas de este color verde o pardo no son peligrosas. Las violáceas son las tóxicas, las que aparecen en los mejillones, ostras y demás sí son perjudiciales, provocando gastroenteritis por poner un ejemplo».

En este caso, «si el cauce del río es normal no genera ningún problema. Es incluso interesante, porque filtra y actúa como un lavado del campo. Lo negativo es que puede generar una anoxia, falta de oxígeno que provoca que mueran los peces, como ocurre algunas veces en Conil, pero no parece que suceda esto en Grazalema».

¿Y por qué se produce justo ahora este fenómeno? «En la tierra donde pace el ganado, en las zonas de arbustos, suelen quedar pequeñas charcas, agua estancada con muchos nutrientes donde va creciendo el fitoplancton. Cuando llueve exageradamente, se comunican esas charcas y se desbordan, desembocando en el río». Sin duda que las tormentas y toda la lluvia que ha caído en la zona (de nuevo líder en el índice de pluviosidad de toda España) ha provocado esta extrañeza.

«Para ver un río de ese color ha de haber de tres a seis millones de células por mililitro. No es habitual ni mucho menos. Pero lo lógico es que con el paso de las horas se produzca la estabilización del agua». Así ha sido. El agua ya vuelve a correr transparente por la Sierra de Grazalema, que se prepara para las nuevas tormentas.