Lugar en el que ocurrieron los hechos.
Lugar en el que ocurrieron los hechos. - C. Cherbuy
SUCESO

“No somos homófobos, simplemente nos defendimos cuando nos intentaron pegar”

Los porteros denunciados por una presunta agresión a una persona por ser gay en San Fernando cuentan su versión

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Cuando el equipo de seguridad de la Sala Vivo de San Fernando se fue para su casa tras terminar de trabajar en la madrugada del pasado domingo, no pensaban que lo ocurrido fuera a tener una repercusión de tal magnitud. Creían que se trataba de una actuación más en la que una persona tras supuestas amenazas, insultos e intento de agresión había sido contenida hasta la llegada de la Policía.

Sin embargo, se despertaron con unas redes sociales que ardían tras una denuncia por supuesta agresión homófoba, con comentarios aludiendo a su agresividad, a su violencia, en los que se ponían en duda su inteligencia e incluso su estado de lucidez por tomar sustancias. Algunos son muy conocidos en San Fernando por llevar más de 20 años siendo responsables de la seguridad en los establecimientos nocturnos de la ciudad y se sienten señalados, “incluso han hecho comentarios a nuestros familiares mientras van por la calle”.

Es por ello que han querido explicar, según ellos, “lo que verdaderamente ocurrió aquella noche, porque no es nada de homofobia o de pegar a alguien por ser gay, sino que se trata de una persona que nos increpó, nos insultó, amenazó y se enfrentó a nosotros”.

Ante todo lo sucedido han puesto el tema en manos del abogado Javier Muñoz que reitera que no se trata de una "trifulca porque era un chico homosexual. mis clientes no sabían nada, simplemente actuaron ante una amenaza y punto. No sé porque lo quieren poner de otra cosa, pero no tiene nada que ver con un suceso homófobo".

Todo por una copa

Cuentan que todo ocurrió una vez que el establecimiento ya estaba cerrado. “El recinto no es que iba a cerrar es que estaba completamente vacío y la gente fuera y como es normal no se pueden sacar los vasos con las bebidas a la calle y eso lo saben todos los clientes”. Es entonces cuando Ezequiel Espada, la persona que ha denunciado en redes sociales y a la Policía lo ocurrido, se acerca y pide el poder coger su vaso de dentro y acabarlo.

“Así que le decimos que no. En primer lugar porque no se puede ya estamos cerrados, en segundo porque los vasos están todos juntos y no sabemos de quiénes son, así que le dijimos que no. Simplemente dijo que éramos muy amable y le respondimos que sí que lo éramos y punto”.

Pero al alejarse y según cuenta el equipo de seguridad involucrado en el suceso, “lo hizo insultándonos. Nos llamó moro y mono de mierda porque somos de diferentes países y nuestro tono de piel es más oscuro. Ante esta actitud fue solo un portero, no todos como dice y le recriminó su actitud”.

Esta persona asegura que no solo le siguió insultando a él y a sus compañeros “llamándonos encocados y toda clase de insultos”, sino que también comenzó a amenazarlos hasta que intentó pegarle. “Yo fui el que acudió a donde estaba y solo yo. Entonces vino para pegarme y me defendí apartándole la cara, tropieza y se cae. Se levante y vuelve para intentar pegarme y, para que vean que no escondemos nada, reconozco que entonces sí que le doy en la boca y ya está”.

Bocado en el pecho

Es entonces cuando el resto del equipo de seguridad se acerca, “pero por favor que saque fotos y vídeos en los que salgamos dándole la paliza que dice que le hemos dado. Es que es imposible que le hubiéramos dado tal paliza y se hubiera vuelto a levantar. Al contrario una de sus amigas se abalanza sobre nosotros y le pega un bocado en el pecho a un compañero, que como es normal la aparta y punto. Pero ni más puñetazos, ni más patadas ni nada de nada. Y por supuesto no fue porque se tratara de una persona homosexual, ni siquiera nos percatamos simplemente actuamos porque nos defendimos ya que nos intentó pegar”.

Aseguran que se marcharon para dentro del local y cerraron las puertas y que esta persona junto a sus amigos “empezaron a empujar hasta que la abrieron y tuvimos que volver a cerrar hasta que llegara la Policía”.

En cuanto a la actuación policial exponen que como ya están acostumbrados que ocurra cuando hay alguna trifulca contaron su versión y le tomaron los datos, “para luego irnos a casa. Ni siquiera supimos si esta persona se fue o vino una ambulancia. Eso de que le seguimos en un coche o esa historia es mentira, porque nos fuimos antes de que se fuera la policía”.

En cuanto a los supuestos vídeos que existen “nosotros animamos a que lo pongan en redes sociales, porque lo único que hemos visto es uno en el que salimos del local con nuestras mochilas para irnos a casa. Hoy en día que se graba todo, dudamos que te insulten como dice qué hicimos y nadie lo grabara y no salga en redes sociales como la denuncia. Al contrario nosotros queremos ver esos vídeos si de verdad existen porque se va a ver que no es como lo cuenta”.

Respecto a la protesta que se va a realizar este viernes en la puerta del local aseguran que no están en contra y lo único que lamentan es que se haga utilización de una causa para justificar una supuesta actitud inadecuada. “Lamentamos el uso que está haciendo de lo ocurrido. En primer lugar porque está afectando a nosotros y nuestras familias las falsedades que ha contado, pero también porque está utilizando a personas que realmente lo han pasado mal por su condición sexual. No es un tema de homofobia, no somos homófobos, actuamos porque esta persona atentó contra nuestra integridad, así de simple”.