Los enamorados es el enterramiento más mediático, pero la importancia del yacimiento va más allá.
Los enamorados es el enterramiento más mediático, pero la importancia del yacimiento va más allá. - C. Cherbuy
ARQUEOLOGÍA

«No sabemos lo que aún esconde el yacimiento del campo de Hockey»

Eduardo Vijande dirige las investigaciones y llama la atención sobre la importancia y lo que aún hay bajo el suelo

C. Cherbuy
San FernandoActualizado:

Ha pasado más de una década desde que las obras del Campo de Hockey de Camposoto (en San Fernando) desenterrara una necrópolis neolítica de hace 6.000 años. Conforme han salido publicadas las investigaciones realizadas, la peculiaridad y la importancia de este descubrimiento ha ido en aumento, hasta convertirse en uno de los más llamativos a nivel internacional.

En primer lugar por el descubrimiento de los llamados 'Enamorados' dos cuerpos abrazados entre sí y cuyos huesos se encuentran bien conservados dibujando perfectamente esa unión. Se trata de uno de los abrazos más antiguos del mundo y se compite con otro hallazgo de igual calidad encontrado en Padua (Italia). Lo que se ha podido descifrar por las pruebas es que se trata de un hombre adulto de unos 35 años y de una niña de unos 12 años. Llama la atención que estén frente a frente y con los brazos entrelazados. Lo que no se ha podido saber es si son familia o el grado de parentesco.

«Las pruebas de ADN arrojaron resultados del hombre pero no del otro cuerpo y por el momento hemos desistido hasta que las técnicas sean menos destructivas, puesto que no podemos perder esta hallazgo». Habla el doctor en Historia Eduardo Vijande, la persona que se encargó de dirigir las excavaciones y la que coordina la gran mayoría de investigaciones relacionadas con este hallazgo. Es consciente de la importancia mediática de este descubrimiento, pero también de que no define (o al menos no de manera única) la importancia del yacimiento de Camposoto.

Precisamente acaban de publicar el estudio de dos muertes violentas en una misma tumba, producidas en esta comunidad con una nueva peculiaridad. Las muertes fueron realizadas en diferentes años, lo que significa que la tumba fue reabierta para alojar al segundo cuerpo. Además es una tumba de las más considerables y con más ajuares del enterramiento. «Podemos llegar hasta donde podemos llegar. Es decir se produjeron dos muertes violentas y esas personas fueron enterradas allí porque tenían cierta importancia para el grupo. Podemos descartar que fuera un enfrentamiento con otro grupo porque de los 78 enterramientos abiertos solo estaban estas dos muertes violentas. Ahora, el resto son hipótesis que se pueden lanzar como que realizaran alguna gesta o acto de heroicidad. Pero es algo que no se sabe. Solo que murieron de muerte violenta pero no llegamos a saber ni cómo ni por qué».

Enterramientos individuales

Y aunque se ha hablado de dos enterramientos conjuntos en una misma tumba, lo que llama la atención de esta necrópolis es precisamente sus enterramientos individuales (hasta la fecha de aquella época se han encontrado en forma colectiva). Ello hace destacar la importancia del individuo en este poblado de San Fernando.

Diferentes enterramientos individuales.
Diferentes enterramientos individuales. - L. V.

Según las estimaciones se cree que hay más de 300 tumbas, (aunque solo se descubrieron 78) y que va más allá de lo hallado, es decir que afecta a un territorio amplio, siendo un poblado considerable. «Durante la excavación del terreno del campo de hockey se perderían algunas tumbas, aunque no se podrá saber cuantas. A ello se suman los hallazgos recientes de las casas en la construcción de un edificio, en la zona alta del campo de hockey, y la extensión se espera que sea mayor. Incluso con mucha anterioridad ya se realizó una excavación en una zona cercana encontrándose cuerpos, aunque no se dataron», explica Eduardo.

El problema es que los descubrimientos que se hagan se realizarán a través de actuaciones urgentes, puesto que a pesar de la importancia no existe proyecto alguno de investigación, más allá de los esfuerzos del equipo del yacimiento. Es decir, que conforme se vaya desarrollando la zona, al ser un lugar sensible y cada actuación tener la obligatoriedad de contar con una actuación arqueológica, se irán descubriendo más cosas de este poblado.

«Lo que aún queda por descubrir no lo sabemos, porque dependerá de lo que se vaya encontrando. Ahora mismo tenemos muchas investigaciones abiertas y esperamos seguir publicando más resultados de manera que se desentrañe cómo era la vida de hace 6.000 años en este poblado».

Lo que queda por descubrir

Ya Eduardo advierte que en próximas fechas darán a conocer otra investigación basada en lo que comían y sobre todo en la pesca «que también va a llamar la atención por los peces que llegaban a capturar». Para ello se van a centrar en su dieta (gracias a los restos encontrados en la zonas de cabañas) para confirmar que también comían pescados de alta mar, más allá de los moluscos encontrados y que formaban parte de su comida principal junto a la carne. Cañaíllas y navajas hace 6.000 años ya eran productos que se comían por los primeros gaditanos.

En esta época ya hay vestigios de navegación e incluso se consideran que pudiera haber rutas y San Fernando podría ser un punto, ya que también se han hallado materiales que no existían en este lugar como es el caso de colgantes de ámbar, cuentas de collar de variscita y turquesa y hachas pulimentadas votivas. Esto mostraría la existencia de auténticas redes de intercambio de productos a larga distancia.

Por ello, estas piezas exóticas exclusivas tendrían un gran valor social y económico y su presencia en muy pocas tumbas y las más monumentales indican la existencia de disimetrías sociales.

El yacimiento del Campo de Hockey es uno de los enterramientos más importantes y que apenas se muestra en la ciudad puesto que encima de ellos se hizo la obra del Campo de Hockey y con lo recuperado nada se ha hecho más allá de mostrar a 'Los Enamorados' en el Castillo de San Romualdo, donde se ubica actualmente el museo de San Fernando.