El féretro del fallecido, con su gorra encima, durante el funeral en el TEAR.
El féretro del fallecido, con su gorra encima, durante el funeral en el TEAR. - ANTONIO VÁZQUEZ
MILITAR FALLECIDO

De madre a madre, la emotiva carta en homenaje al militar fallecido en Malí

La madre de uno de los compañeros de Antonio Carrero le ha dirigido una misiva a la del infante de Marina tristemente desaparecido

San FernandoActualizado:

El soldado de Infantería de Marina Antonio Carrero Jiménez perdió la vida en Malí el pasado viernes 18 de mayo tras salirse de la carretera el vehículo en el que viajaba. Este militar, de 27 años de edad, natural de Dos Hermanas y que estaba destinado en el Tercio de Armada de San Fernando, era uno de los 59 miembros del Segundo Batallón de Desembarco desplegados en la misión de la Unión Europea EUTM Mali desde el pasado mes de enero.

Tras recibir sus restos mortales en la Base Naval de Rota el sábado, al día siguiente sus compañeros, amigos y familiares se despidieron del soldado de Infantería de Marina Carrero en el Tercio de Armada donde prestaba servicio, en un funeral al que asistió la ministra de Defensa María Dolores de Cospedal, que le impuso a título póstumo la Cruz al Mérito Naval con distintivo amarillo. Una condecoración recibida por acciones, hechos o servicios que entrañen grave riesgo y en los casos de lesiones graves o fallecimiento, como consecuencia de actos de servicio que impliquen una conducta meritoria.

La madre de uno de los infantes de Marina compañero de Antonio Carrero, Olga Baena, quiso dirigirle el día siguiente del fatal accidente una emotiva carta a la madre de soldado fallecido que reproducimos a continuación.

Carta de madre a madre

«Aquella fría mañana del 10 de enero aún no había amanecido y llenábamos la entrada del aeropuerto de Jerez, los familiares y amigos para despedir a nuestros infantes de Marina del Tercio de Armada con destino a Malí, para muchos su primera misión.

Entre las charlas del último momento tuvimos un desalojo inesperado hacia el aparcamiento, primer susto antes de partir... en unos minutos mientras embarcabais, sonaban nuestros aplausos con el deseo de veros llegar en unos meses a TODOS.

Revivo imágenes de aquella mañana mientras esperábamos para ver despegar el avión que os trasladaba hasta Bamako. Conteniendo la emoción alguna futura mamá, secándose las lágrimas alguna novia y también recuerdo a un pequeño con la mochila a la espalda, preparado para ir al cole, después de despedir a papá. Y allí entre otros rostros emocionados, probablemente estarías tú también.

Han vivido lejos de su país, trabajando al servicio de los demás. Sí, de la libertad y de la paz. Lo han hecho en condiciones que algunos tildarían de insufribles, por el calor extremo, para ellos a lo más, a veces algo incómodas.

«No me llores madre mía si en la lucha he de quedar»; Himno de los Infantes de Marina, ellos lo cantan con fuerza, pero nosotras, sus madres, lloramos. Sí, lloramos, y lo hacemos si sabemos de un hijo herido, si no podemos consolarle y lo necesita, y cuanto más si lo perdemos inesperadamente.

Ante jóvenes que quieren vivir del cuento, sin esfuerzo ni disciplina, nosotras no podemos sino sentirnos orgullosas de nuestros Infantes, que entregan hasta su vida en defensa de los valores que juraron.

Recibe nuestro pesar y cariño, el de todas las madres de los Infantes de Marina que ayer lloramos contigo al conocer la noticia. El de todas las madres de militares españoles, que te abrazamos en la distancia con el afecto que te mereces, por ser madre de militar.

Pedimos que la Virgen del Carmen, que ayer recogió a Antonio amorosamente en sus brazos, te dé el consuelo de Madre a madre».