El suboficial mayor Pascual Montero despidiéndose de la Bandera.
El suboficial mayor Pascual Montero despidiéndose de la Bandera. - ORP TEAR
ENTREVISTA

«En Infantería de Marina todos somos necesarios pero ninguno imprescindible»

Tras más de 40 años de servicio, el suboficial mayor del Tercio de Armada, Pascual Montero, ha pasado a la reserva con la satisfacción del deber cumplido y el cariño de sus compañeros

San FernandoActualizado:

Suena el teléfono. «Mayor del TEAR, dígame». La misma situación se repite varias veces durante la conversación, en un trasiego constante de llamadas de trabajo, aunque sea la semana de su despedida. El isleño Pascual Montero ingresó en la Armada en 1977 y ahora, al cumplir los 58 años, pasa a la reserva. «Me voy con la cabeza muy alta y la satisfacción del deber cumplido», afirma. No puede evitar que se le salten las lágrimas cuando le preguntamos qué significa para él la Infantería de Marina. «Un estilo de vida en el que algunos hombres valientes y honrados han jurado dar su vida por España. Y yo he sido uno de ellos», declara. «Aquí todos somos necesarios pero ninguno imprescindible. Yo me voy, otro ocupa mi puesto y lo hará mejor. Somos eslabones de la cadena, se quita un eslabón, se repone y esto sigue funcionando como lo lleva haciendo desde 1537».

¿Cómo llegó a ser infante de Marina?

Sobre el año 1974, siendo yo un niño, empezó a entrar en mi casa mi cuñado, Domingo Cano Torres, marido actual de mi hermana mayor. Por aquella época era cabo primero alumno. Él, con sus charlas y consejos, fue quién me inculcó mi amor a España y a la Infantería de Marina.

¿Cuál ha sido su trayectoria en estos 41 años?

Montero, cuando igresó en la milicia.
Montero, cuando igresó en la milicia.- ORP TEAR

Ingresé en la Armada el día 8 de mayo de 1977 en Cartagena. Obtuve el empleo de cabo primero en 1980, quedando destinado en el Tercio de Armada (TEAR). En 1985 obtuve el empleo de sargento, y me destinaron al Centro de Instrucción de Infantería de Marina enCartagena. Al año siguiente volví al TEAR.Cuando ascendí a subteniente, en 2003, marché destinado a la Agrupación de Infantería de Marina de Madrid (AGRUMAD) y en 2006 volví a SanFernando, destinado en elTercio delSur. En 2009 obtuve el empleo de suboficial mayor (por lo que soy el suboficial mayor más antiguo de la Armada), y marché al Cuartel de Dolores delTercio del Norte. Y en 2012 volví al Tercio de Armada, donde fui nombrado suboficial mayor de la unidad en 2018.

¿Cuál es el cometido del suboficial mayor del TEAR, donde están destinadas más de 2.300 personas?

El suboficial mayor es el enlace entre el jefe y la tropa. Apoyo y asesoro al mando en todo lo relativo a las funciones de mando, gestión y asistencia al personal, siempre en relación con los suboficiales y la tropa. Además, contribuyo con mi apoyo y asesoramiento personal al mejor desarrollo de las actividades de la unidad. También los suboficiales mayores debemos fomentar la educación física entre los miembros de la unidad, velar por el cumplimiento de las normas de régimen interior y participar, cuando así lo determine el jefe de la unidad, en las reuniones en las que se traten asuntos que puedan tener relación con sus funciones.

El suboficial mayor Pascual Montero en su despacho.
El suboficial mayor Pascual Montero en su despacho. - ORP TEAR

Además, estará al tanto de los problemas personales, familiares y profesionales del personal del TEAR.

Por supuesto, es una de las principales funciones del suboficial mayor de la unidad, estar informado e informar al mando de todos los problemas que no puede solucionar por sí mismo. Intento ser el puente entre los suboficiales y tropa con la organización, para mejorar la calidad de vida, personal y profesional, de estos empleos.

Si le digo que me señale el mejor y el peor momento de su carrera, ¿qué se le pasa por la cabeza?

El suboficial mayor el día de su despedida en el TEAR.
El suboficial mayor el día de su despedida en el TEAR.- ORP TEAR

Los mejores momentos han sido cuando los miembros del Plan Social del Cuartel de Batallones hacemos entregas de alimentos a las Cáritas de las distintas parroquias de San Fernando. Y el peor momento y, a la vez, el que más me marcó, cuando hace un par de años fui a entregar alimentos a una de estas parroquias y había una chica pidiendo leche a la monja y esta le dijo que no podía ser. Le quise dar dinero y me dijo que por favor le comprara leche, que no quería dinero. En automático el personal que venía conmigo y yo nos pusimos manos a la obra y le conseguimos leche, pañales y alguna cosa más.

¿Cuál de sus destinos recuerda con más cariño?

Todos mis destinos han sido buenos y, si no lo eran, me he encargado de hacerlos buenos. Pero si me tengo que decidir por uno, diría que el Cuartel de Dolores del Tercio del Norte.

Después de 40 años en la Armada, ¿cómo se plantea el futuro?

Pienso continuar ayudando al pueblo de San Fernando a través de sus Cáritas, comedores sociales, asociaciones de vecinos, de fibromialgia, centro de alzheimer, etc... Y dedicarle tiempo a mi familia.