Los pequeños han disfrutado de la hora conociendo la labor de los españoles en el continente helado.
Los pequeños han disfrutado de la hora conociendo la labor de los españoles en el continente helado. - CARLOS CHERBUY
CAMPAÑA ANTÁRTICA

Del colegio a la Antártida

Alumnos del centro Almirante Laulhé han realizado una videoconferencia con científicos y militares que forman parte de la XXXI Campaña Antártica

San FernandoActualizado:

Nada menos que 12.054 kilómetros separan San Fernando de la base antártica española 'Gabriel de Castilla', situada en Isla Decepción y en la que actualmente 13 militares y cuatro científicos desarrollan proyectos de investigación. Una labor que, gracias a las nuevas tecnologías, los componentes de esta expedición pueden acercar a centros educativos de toda España. Entre ellos, el colegio Almirante Laulhé de San Fernando, en cuyo salón de actos unos 75 alumnos de 6º curso de Primaria han tenido la oportunidad de charlar a través de videoconferencia con los científicos de la Universidad de Cádiz Olga Sánchez y Amós de Gil, que les han mostrado la labor desarrollada por España en la Antártida e incluso han podido enseñarles el campamento desde fuera.

La expectación entre los niños y niñas era máxima al conectar con Isla Decepción a las 11.00 horas de este jueves 15 de febrero, hora española, 07.00 horas en la Antártida. «Llevamos tres años realizando la actividad y a los alumnos les encanta. Además, aprovechamos antes y después para explicarles en las clases lo que hacen allí los militares y científicos españoles y también nos sirve para la asignatura de Cultura Digital», explica Santiago Padillo, Jefe de Estudios del CEIP Almirante Laulhé. Una experiencia tan útil que incluso el concejal de Educación de San Fernando, Antonio Rojas, ha querido vivirla en directo asistiendo a la videoconferencia. «No me cabe duda de que muchos de vosotros seréis científicos», animó a los pequeños antes de empezar.

Dos bases y un buque

Cuando comienza la conexión decenas de pequeñas manos saludan al otro lado, donde, sonrientes, Olga y Amós aprovechan esa pequeña ventana para dar a conocer su día a día bajo cero. «Tenemos suerte, aquí estamos en verano y la temperatura no es muy fría, de unos 0º C, pero si hay viento podemos llegar a alcanzar los - 32º C», explican.

La charla comienza con una explicación sobre la Campaña Antártica del Ejército de Tierra. «¡Guau! ¡Qué bonito!», se escucha exclamar a algunos pequeños mientras ven las diapositivas que los científicos van pasando mostrando el continente Antártico, en el sur del planeta, cuya superficie está cubierta de hielo en un 90%. «Si se descongelase todo el hielo de la Antártida subiría tanto el nivel del agua que algunas ciudades, como San Fernando, desparecerían», les cuenta Amós.

Dentro de este continente España cuenta con dos bases para desarrollar la Campaña Antártica, la 'Juan Carlos I', gestionada por el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), localizada en Isla Livingston. A 20 millas de navegación, en Isla Decepción, está la Base 'Gabriel de Castilla', del Ejército de Tierra. Y, además, el buque oceanográfico de la Armada Española 'Hespérides' también está desplegado en esta misión, realizando cometidos logísticos y de transporte y como plataforma científica.

«En esta Campaña Antártica (que se desarrolla durante el verano austral, de diciembre a marzo) se llevarán a cabo 16 proyectos científicos por investigadores de la Universidad de Cádiz, la Universidad Autónoma de Madrid, la de Alcalá de Henares, la de Barcelona, el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) o el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA). Además, vienen científicos de otros países. Ahora mismo tenemos un alemán», cuenta Amós. Cuya explicación termina animando a los pequeños a apadrinar un pingüino a través de la campaña gratuita lanzada por el Ejército de Tierra para implicar a la sociedad «en el compromiso con la Antártida y con el medio ambiente».

Paseo por la base

Tras ello, llega el turno de las preguntas. Y uno a uno, casi 30 alumnos muestran sus inquietudes a los científicos de la UCA. Cuestiones que van desde qué se hace con las basuras, «tenemos una incineradora y los residuos que no se pueden incinerar los recoge el 'Hespérides'», explica Olga; hasta cuáles son los proyectos que se están desarrollando, «estudio de los volcanes de la isla o de los pingüinos».

Precisamente la fauna y cómo los españoles interaccionan con los animales del Ártico es una de las principales dudas de los pequeños. «No podemos acercarnos a más de 10 metros de los pingüinos y 20 de los lobos marinos. Además tenemos prohibido interferir con la fauna, aunque veamos un animal herido», explican los científicos. Siguen las preguntas sobre la capa de ozono, el cambio climático, lo que hacen los componentes de la campaña en su tiempo libre o qué comen, «contamos con dos cocineros del Ejército de Tierra que cocinan estupendamente», señala Olga sonriente.

Y después, el momento más esperado. Los científicos, acompañados del capitán Antonio Donis salen al exterior del campamento español. «¿Y la nieve?», exclaman extrañados los niños al ver el suelo negro, volcánico, sin rastro de ella, que se vislumbra al fondo. El paseo deja con la boca abierta a los 75 alumnos que, sorprendidos, ven los alojamientos y la maquinaria de los españoles, e incluso el dólmen de distancia con los kilómetros que les separan o un pequeño monumento creado por los integrantes de la Campaña con huesos de ballena. Esta vez no ha habido suerte y ningún pingüino curioso ha querido acudir a la cita.

Llega la despedida. A una panorámica de Isla Decepción le siguen los «adiós» de los pequeños isleños, con ola incluida. «Gracias. Nos vemos por allí», de despiden los científicos. En total, en la Campaña Antártica del Ejército de Tierra este año partiparán 216 personas, entre militares y científicos civiles. Solo una misión compartida por todos: la ciencia.