Imagen de un 737 MAX de Boeing en pleno vuelo
Imagen de un 737 MAX de Boeing en pleno vuelo - LA VOZ
CRISIS DE BOEING

Temor en la Bahía a un efecto dominó por cancelaciones del avión 737 MAX

Los dos accidentes de este modelo en menos de cinco meses ya han provocado las primeras anulaciones de pedidos

Boeing tiene una cartera de encargos de 4.700 unidades de este avión, que salpica a la aeronáutica gaditana

CÁDIZActualizado:

Los peores presagios que temía la industria aeronáutica gaditana con la crisis de Boeing han empezado a cumplirse. El segundo accidente del 737 MAX, ocurrido el pasado 10 de marzo con la Ethiopiam Airlines, ha provocado las primeras cancelaciones de pedidos de este modelo de avión. No se descarta, por tanto, un efecto dominó de anulaciones de contrato por parte de las aerolíneas hasta que se solucione el entuerto con el software de este avión.

La provincia de Cádiz está directamente afectada por esta crisis ya que su industria aeronáutica participa activamente en la construcción de estructuras y piezas para este modelo. De hecho, la planta de Airbus en el parque Tecnobahía de El Puerto se hizo en 2013 con la adjudicación para fabricar una de sus secciones durante los próximos 20 años. Se trata de los cubremotores o ‘fan cowl’ de este Boeing.

La aerolínea estatal Garuda Indonesia ha sido la primera en dar el paso al frente y cancelar un pedido de 49 aeronaves del Boeing 737 Max 8 tras los dos accidentes mortales de este modelo. «Lo queremos cancelar por la baja confianza de los clientes a la hora de volar en este tipo de aeronave», señaló la pasada semana a Efe el portavoz de Garuda Indonesia, Ikhsan Rosan. Indicó que están abiertos a cambiar los pedidos por un avión de Boeing que reemplace a los 737 Max 8. La compañía aérea ha recibido hasta el momento un avión 737 Max 8 de un pedido de 50 que acordó por un precio de 4.300 millones de euros. La decisión de Garuda Indonesia llega en medio de una crisis global para Boeing tras el accidente en octubre del año pasado de una aeronave 737 Max 8 en Indonesia en el que murieron 189 personas y un segundo siniestro del mismo modelo en Etiopía el 10 de marzo, que dejó 157 fallecidos.

Desde la segunda tragedia las operaciones de este modelo se han prohibido a escala global y se ha disparado la atención sobre los protocolos de seguridad de Boeing, así como la certificación del modelo y el entrenamiento de los pilotos para poder volar con los 737 Max 8. Las similitudes entre ambos accidentes apuntan a problemas con el sistema automático (MCAS) de los 737 Max que, bajo determinadas circunstancias, inclina hacia abajo el morro del avión para evitar que entre en pérdida, es decir, que no tenga velocidad suficiente para mantenerse en el aire.

La industria de la provincia fabrica los capós de sus motores y un variado abanico de piezas y perfiles

La aerolínea indonesia no ha sido la única en plantar a Boeing. La noruega Norwegian anunció el pasado lunes que alquilará aviones y aplazará la venta de modelos antiguos por la suspensión temporal de vuelos del Boeing 737 MAX ordenada por las autoridades de varios países tras el accidente mortal en Etiopía.

«La compañía ha decidido posponer potenciales ventas de 6 aviones Boeing 737-800 y usar la capacidad de los 787 Dreamliner disponibles en rutas muy solicitadas para añadir flexibilidad. Y está preparando un 'wet leasing' (alquiler de flota y tripulación) para cubrir el déficit de capacidad restante», según consta en un comunicado.

Indemnizaciones

La aerolínea noruega resaltó que intenta combinar vuelos y relocalizar aeronaves para mantener el número de cancelaciones en el mínimo y reducir el impacto en sus clientes.

La compañía escandinava anunció hace dos semanas que pediría una compensación económica a Boeing por las pérdidas ocasionadas por la suspensión temporal. Esta aerolínea es una de las más afectadas por la crisis de Boeing ya que dispone de 18 aviones del modelo siniestrado y no puede volar, de momento, en Europa, lo que la ha obligado a activar un multimillonario plan alternativo para no perder clientes ni competitividad.

Esta compañía utiliza los 737 MAX en sus rutas transatlánticas entre la costa este de Estados Unidos y Gran Bretaña e Irlanda.

Las investigaciones apuntan a que los dos siniestros son fruto de fallos en un software diseñado para mejorar la seguridad en la fase de ascenso de los aparatos o en los sensores que activan ese mecanismo. Boeing ya anunció que tiene previsto hacer una actualización de software para responder a los problemas descubiertos en esas investigaciones, así como impartir nueva formación para los pilotos.

American Airline, por su parte, ha cancelado vuelos en lugar de pedidos, es decir, ha anulado los vuelos programados con aviones Boeing 737 MAX hasta el próximo 24 de abril, lo que afectará a unos 90 viajes al día, según ha cifrado la compañía aérea.

La mayor aerolínea estadounidense ha explicado en un comunicado que esta decisión permitirá brindar un mejor servicio a sus clientes en un esfuerzo por proporcionar «más certeza y evitar interrupciones de última hora», así como para ofrecer mayores opciones en cambios de reservas y disponibilidad de plazas.

Al respecto, la compañía, que cuenta con 24 aeronaves de este modelo y es uno de los principales clientes de Boeing junto con Southwest Airlines con 31 unidades, asegura que contactará con todos los clientes afectados y que trabaja para «limitar el impacto al menor número de clientes».

American Airlines señala que sigue esperando información por parte de la Administración Federal de Aviación, así como del Departamento de Transporte (DOT) y de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB), entre otras autoridades reguladoras en el marco de las investigaciones abiertas tras los dos accidentes con el mismo modelo de avión en Etiopía e Indonesia en cinco meses.

Resulta evidente que la situación se ha complicado, y mucho, para el gigante aeronáutico norteamericano, que ya ha perdido en Bolsa 24.000 millones de euros de capitalización en apenas unos días y están en la cuerda floja los casi 4.700 pedidos del 737 Max que tiene en cartera.

Boeing contaba a finales de febrero, antes del segundo accidente, con un total de 5.012 pedidos del avión idéntico al que se accidentó camino de Nairobi.

Como primera medida, para intentar tranquilizar a sus clientes, Boeing ya ha avisado de que va a actualizar el software de control de vuelo para hacer las aeronaves «aún más seguras». Esta mejora llegará antes del mes de abril, y llegará con nuevos «manuales operativos» y más «entrenamiento de la tripulación sobre el Sistema de Aumento de Características de Maniobras» en un programa cuyo coste total podría irse hasta los 5.100 millones de dólares, 4.500 millones de euros.

Dudas de las aerolíneas

Expertos consultados en su momento por LA VOZ advirtieron que la crisis de Boeing es temporal y no debe afectar a los pedidos, aunque no se descartaba una primera tacada de anulaciones. Estas mismas fiuentes señalaron que se trata de un avión fiable y seguro, pero la evolución tecnológica que ha sufrido su software ha podido jugar una mala pasada a pilotos con pocas horas de vuelo.

La compañía que más pedidos tiene por recibir es la estadounidense Southwest, que tiene en cola hasta 249 unidades del 737 Max, a las que hay que sumar otras 31 unidades que, hasta hace bien poco, operaban con normalidad.

Un número similar está en cartera de FlyDubai, que está pendiente de recibir 237 de estos aviones para que se sumen a una flota en la que ya circulan otros 14. Una cantidad similar vuelan bajo bandera de la indonesia Lion Air, que encargó a Boeing otros 187 modelos similares.

En este contexto, la industria aeronáutica de Cádiz ha mostrado su preocupación con los efectos colaterales que ya está provocando esta crisis en el negoció de la construcción de aviones. El sector aeronáutico gaditano observa con expectación el desarrollo de esta crisis tras la orden de las autoridades europeas de cerrar el espacio aéreo a este tipo de aviones hasta que se aclaren los motivos del accidente.