Presentación en Cádiz de 'Reparto obsesivo'
Presentación en Cádiz de 'Reparto obsesivo' - Antonio Vázquez
TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO

TOC, el sufrimiento ajeno que te hace reír

Lejos de la imagen proyectada en la televisión, el Trastorno Obsesivo Compulsivo genera una alarma en el cerebro de la que es casi imposible escapar

CÄDIZActualizado:

La situación es desternillante. El protagonista de la película va a salir de casa y cierra la puerta. Y la abre. Y la cierra. Así hasta 15 veces. Una vez que se sienta en el coche, coloca el espejo retrovisor a 92 grados. Espera, es 91, no puede arrancar. Vuelve a mirarlo, le parece que está a 89 grados esta vez... tras una hora de puntillosos ajustes arranca el coche pero, claro, ya ha llegado tarde al cine. ¿A quién puede no hacerle gracia esta hilarante escena? Probablemente a los cerca de 12.000 gaditanos que padecen Trastorno Obsesivo Compulsivo de los que la mitad lo tendrían en un grado agudo, según los datos de la Asociación TOC Granada, uno de los principales colectivos de estos afectados en Andalucía. El pasado viernes, estrenaron en la Fundación Unicaja de Cádiz la película ‘Reparto obsesivo’ para recalcar que su mal no es ningún chiste.

Pilar García lucha por convivir con el TOC.
Pilar García lucha por convivir con el TOC.

El relato de la portuense Pilar Garcíasirve para comprender que el TOC no es cuestión de manías que se puedan abandonar con facilidad. Esta mujer de 39 años lleva media vida luchando contra el Trastorno Obsesivo Compulsivo, un mal cobarde que se unió a la anorexia y a la bulimia para desestabilizar todo su entorno.

Su TOC está relacionado con el perfeccionamiento, «al vestirme, tengo que seguir exactamente el mismo ritual y tiene que estar todo perfecto, si no tengo una ansiedad terrible; lo mismo me pasa con el deporte, tengo que hacer cuatro horas de deporte o mi mente no descansa». Lo que desde fuera, ella misma reconoce, pueden parecer caprichos, le generan una sensación constante: «sufrimiento, desde que me levanto hasta que me acuesto».

El presidente de TOC Granada, asociación a la que pertenece Pilar, pone un ejemplo muy clarificador sobre la respuesta que suelen encontrar los afectados por TOC de la sociedad. «¿Te imaginas encontrarte a una persona en silla de ruedas y estar recriminándole en todo momento que no se levanta? Pues así se sienten los afectados cuando se les dice que no se laven tanto las manos, o que no hace falta que cierren diez veces la puerta o cualquiera de estas cosas», pormenoriza Aurelio López, que lamenta que pese al esfuerzo de muchos profesionales del SAS, «la atención mental en el sistema público está desbordada, ellos hacen lo que pueden pero hacen falta más medios y unidades específicas de TOC».

Una superstición «por cien»

García no tiene tan buena opinión. «En la consulta del psicólogo, me dijeron, estando embarazada, que no me podía tomar las pastillas –pese a que había alternativa– y la solución que me dieron fue ‘que me quitara esas ideas de la cabeza’». Relata que ha visto la luz («realmente, he visto el sol») cuando conoció a los miembros de TOC Granada, «donde me han enseñado a gestionar la ansiedad que genera este trastorno, porque curar, no se puede curar».

Y es que esa ansiedad o falsa alarma es el rasgo que define, fundamentalmente, el TOC. «Imagínate, para simplificarlo mucho, una superstición multiplicada por 50 o por cien. El afectado por TOC siente que si incumple un ritual le va a pasar algo malo a él o a sus seres queridos. Esa misma alarma le puede decir que, pese a que ha comprobado cinco veces el contenido del bolso, igual no lleva las llaves», pormenoriza López.

López, que ha sido el guionista de la película ‘Reparto obsesivo’, la primera sobre TOC protagonizada por afectados, insiste en que quien lo sufre es cognitivamente normal, si bien las características de este mal pueden impedirle hacer una vida normal. «Ése era mi caso; he contado con todo el apoyo de mi marido, pero el TOC me ha apartado por completo de la vida social», confiesa García, que hace el símil de que «siento que yo voy por una vía del tren y, en la de al lado, va toda la sociedad: trato de unirme pero no puedo hacerlo».

¿Cuándo se manifiesta el TOC? En el caso de Pilar fue con 20 años, «pero se localiza incluso en niños de cinco años», detallan desde la asociación. «Se presenta en chicos que son muy obsesivos con el orden o que necesitan que las cosas se hagan de una manera muy concreta; en esos casos, hay que pedir ayuda a un especialista para evitar aumentar el sufrimiento que provoca este trastorno», remarca Aurelio López.