Corte de chapa en los talleres de cabecera. La imagen corresponde a PuertoReal con los petroleros
Corte de chapa en los talleres de cabecera. La imagen corresponde a PuertoReal con los petroleros - A. V.
INDUSTRIA

San Fernando se prepara para cortar la chapa de las corbetas el 9 de enero

La pasada semana se firmó el contrato de ejecución de obra y se espera ahora la llegada al astillero de una delegación saudí para seguir con la organización

CÁDIZActualizado:

El astillero de San Fernando sigue con los trámites para iniciar la obra de las cinco corbetas saudíes. De hecho, la pasada semana, según ha podido saber LA VOZ, se firmó el acuerdo de ejecución del proyecto y se espera ahora la llegada a La Carraca de una delegación de Arabia para ultimar con Navantia los preparativos. El nuevo cronograma de trabajo que ha presentado la dirección de Producción de la factoría isleña prevé para el próximo 9 de enero, miércoles, el simbólico corte de chapa que marcará el inicio de la obra.

La planta de San Fernando ya cuenta con los primeros pedidos de acero, mientras que la industria auxiliar sigue con el proceso de subcontratación de algunas secciones de los barcos. En el plan de obra presentado se establece que seis de los quince bloques que conforman cada buque se construirán en el astillero de Puerto Real, de esta forma se cubre la falta de carga de trabajo en la factoría puertorrealeña a partir de la próxima primavera, una vez que concluya la obra de los cuatro petroleros. No obstante, este desvío de producción de San Fernando a Puerto Real puede variar en función de la firma de nuevos contratos internacionales o de la adjudicación de nueva obra por parte de la Armada Española.

Jaque al Plan Industrial

Cabe recordar que los representantes del comité de empresa del astillero puertorrealeño que están en la mesa de negociación del futuro Plan Industrial de Navantia han roto la baraja y han echado un órdago a la empresa al anunciar que no firmarán ningún plan si antes no se garantiza carga de trabajo para la factoría. El comité de empresa de Puerto Real, en manos de CC OO, ha advertido que no quiere «migajas», en relación al desvío de carga de trabajo de otras factorías, sino proyectos concretos y completos. Esta situación pone en jaque a la comisión negociadora que, desde el pasado enero, pilota en Madrid la firma de un plan estratégico para Navantia con un convenio colectivo único. El objetivo de la empresa y de los sindicatos no es otro que firmar el acuerdo antes de final de este año, pero la amenaza del comité de Puerto Real deja en cuarentena esta posibilidad.

La dirección de Producción anuncia el plan de obra, que incluye también a la planta de Puerto Real

Mientras se busca una solución a la negociación colectiva y al plan industrial de la empresa, el astillero isleño aguarda con expectación el arranque de la obra de las corbetas, que permitirá, al menos, cinco años de carga de trabajo.

Navantia ha diseñado un ambicioso plan de trabajo para cumplir con los plazos situando a la factoría isleña como epicentro de este proyecto naval. La planta de San Fernando se encargará de construir, ensamblar y botar los cinco buques. No obstante, esta planificación puede variar en función de los tiempos y el desarrollo de la obra, como ha ocurrido con los cuatro petroleros que se construyen en Puerto Real, donde Navantia tuvo que modificar sobre la marcha sus previsiones por razones operativas y desviar carga de trabajo del primer carguero a Ferrol.

La compañía española no ha perdido el tiempo y ha trabajado con cierta antelación desde que se confirmó la viabilidad del contrato saudí. Así, el primer paquete que salió a subcontratación fue el de ingeniería en 2016. La obra de las corbetas saudíes, diseñadas en exclusiva por Navantia y de similares características que los patrulleros POV construidos en Puerto Real para Venezuela, devuelve la plena actividad a la factoría de San Fernando.

Gradas a pleno rendimiento

El astillero entregó a la Armada española a finales del pasado julio el BAM 'Audaz'. Desde entonces, la factoría aguarda impaciente la obra de las corbetas. Las instalaciones de La Isla ya están centradas en esta obra que supone 2.000 millones de euros de inversión y unos 6.000 empleos. El plan de obra previsto establece que las tres gradas de la factoría trabajarán de manera conjunta a razón de una corbeta por grada. El plan recoge que cada cuatro meses, una vez que culmine el montaje de las estructuras en las gradas, se producirá una botadura, lo que significa que en dos años, aproximadamente, las corbetas estarán a flote y con el andamiaje en la cubierta para la instalación de sus equipos. El plazo de construcción es de cinco años. La primera unidad se entregara a final de 2019 o principios de 2020.

El contrato de las corbetas ofrece, además de la obra, dos grandes ventajas económicas para nuestro país. Por un lado, Navantia se asegura el mantenimiento o ciclo de vida de esta flota y, por otro, la formación y el adiestramiento de su Marina en el manejo de estos buques. Navantia desplegará un contingente de efectivos en Arabia, una vez que las corbetas tengan actividad. De esta forma contribuirá al mantenimiento y reparación.

Presencia saudí en la Bahía

Sin embargo, uno de los impactos que tendrá la obra en la Bahía lo encontramos en el millar de saudíes que convivirán durante los próximos cinco años en urbanizaciones de El Puerto y en el entorno de San Fernando. Se trata de oficiales, marineros e ingenieros que asistirán a los cursos de formación y que, al mismo tiempo, supervisarán la obra. Esta misma política se hizo con Venezuela cuando encargó ocho barcos a Navantia entre 2006 y 2012.

Algunos pabellones del astillero se han habilitado para albergar al equipo técnico saudí que estará al tanto de la construcción y también se ha podido saber que la futura dotación de estos buques pasará por Ferrol para un programa de enseñanza militar-naval.

La plantilla de San Fernando no quiere aún cantar victoria con este proyecto hasta que el corte de chapa sea una realidad. No hay que olvidar que el contrato de las corbatas saudíes ha sufrido varios altibajos durante su trayectoria y el más importante tuvo lugar el pasado septiembre cuando unas declaraciones de la ministra de Defensa de España, Margarita Robles, pusieron en peligro el acuerdo. El Ministerio de Exteriores tuvo que recomponer la situación para que siguiera en vigor.

La factoría puertorrealeña asumirá, de momento, la construcción de seis de los quince bloques de cada barco

El pasado 12 de abril el Príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, en una escala en Madrid, firmó con el Gobierno de España, entonces bajo el mandato de Mariano Rajoy, el preacuerdo para la construcción en nuestro país de cinco corbetas para la Marina saudí. España se convertía así en socio estratégico de Arabia.

Esta firma era la antesala del acuerdo definitivo, que se rubricó el 11 de julio de 2018. Previamente, Navantia firmó un acuerdo con la empresa estatal saudí SAMI (Saudi Arabian Military Industries) por el que se compromete a crear una empresa conjunta (Joint Venture) en Arabia Saudí. Esta empresa mixta será la suministradora e integradora de los sistemas de combate para los futuros contratos de programas navales en Arabia Saudí, empezando por el contrato de las corbetas Avante 2200. La creación de esta empresa ha sido clave para firmar el contrato definitivo y su gestión.

Otro de los aspectos que se ha abordado recientemente en Madrid ha sido la formación de la tripulación que estará al frente de los barcos. Según ha podido saber este periódico, unas 600 personas recibirán adiestramiento teórico y práctico. Para ello se abre la opción de formar a los militares saudíes en el Cuartel de Instrucción de Marinería de Ferrol y en el Arsenal de La Carraca, donde aprenderán el manejo de los sistemas de navegación y control de las corbetas.