INDUSTRIA

Una residencia militar con estilo saudí

Varias cadenas hoteleras se interesan por la gestión del pabellón donde se hospedará la Marina de Arabia

El edificio de las Cuatro Torres, en el arsenal de La Carraca, será la sede donde vivirán los militares mientras dure su adiestramiento en el manejo de las corbetas

CÁDIZActualizado:

La construcción de las cinco corbetas para la Marina de Arabia Saudí sigue su curso en el astillero de San Fernando tras arrancar su obra el pasado 15 de enero con el tradicional corte chapa. Se trata de un contrato de 1.880 millones de euros que permitirá carga de trabajo en la Bahía para 6.000 personas durante los próximos cinco años. El acuerdo alcanzado con Navantia, al margen de la construcción de los barcos, incluye también otros flecos que benefician directamente a los intereses españoles. Por un lado, Navantia se ha asegurado el ciclo de vida de esta flota, es decir, los astilleros españoles serán los que realicen el mantenimiento de los barcos por cinco años renovable una vez que entren en servicio. Por otra parte, el acuerdo también incluye la formación y adiestramiento tanto de los oficiales como de los marineros saudíes en el manejo de estas embarcaciones. Navantia y la Armada trabajan de manera conjunta en la preparación de algunos pabellones del arsenal de La Carraca para impartir este aprendizaje y, también, se ha abordado la logística para hospedar a este contingente de militares que llegará a la Bahía a partir de mediados del año que viene de forma escalonada.

Un pabellón con historia

El pabellón de las Cuatro Torres, antiguo penal de La Carraca, es el lugar elegido para alojar a la tropa saudí durante la fase de formación. Este inmueble se encuentra en desuso y necesita de una profunda rehabilitación para acondicionarlo como residencia militar. Según ha podio saber LAVOZ, Navantia pilotará con el apoyo de la Armada las actuaciones de mejora que se han previsto sobre el astillero isleño y la reforma de algunos inmuebles de la Carraca, entre los que se encuentra el viejo penal. De hecho, ya se ha procedido al asfaltado de algunas zonas de la factoría para facilitar el paso de mercancías y el tránsito peatonal.

El arsenal de La Carraca es un complejo militar con 300 años de historia. Las obras de este centro militar para la construcción y reparación de buques y de almacenamiento y distribución de armamento y munición se proyectó sobre unos terrenos pantanosos situados al norte de la Isla de León. Una embarcación varada en sus fangos —una nave tipo «carraca»— dio nombre al primer arsenal concebido en el siglo XVIII como un conjunto arquitectónico y urbanístico. Fue José Patiño, el Intendente General de la Armada, nombrado por Felipe V para impulsar la política naval, quien cambió en 1717 la concepción de los astilleros dedicados a la producción de los buques de guerra integrándolos en centros de gestión de mayor complejidad: los arsenales.

En este complejo convivirán durante, al menos cinco años, medio millar de militares saudíes. Sin embargo, el lugar donde pasarán su tiempo de descanso es en el pabellón de las Cuatro Torres, es decir, el viejo presidio del arsenal donde murió en 1816 el revolucionario y militar Francisco Miranda. Este pabellón fue un proyecto elaborado por Juan Cevada, aprobado el 24 de junio de 1763. Se realizó con mampostería, como el resto de edificaciones del arsenal, y concluyó su obra en 1765, teniendo capacidad para unos 2.000 presos. Se ubicó en un islote, entre los caños San Fernando y la Culebra, junto a la batería de Santa Lucía.

La rehabilitación del antiguo penal está recogida en el acuerdo de construcción de las corbetas, pero la explotación como residencia militar correrá por cuenta de una cadena hotelera

Uno de sus reclusos más ilustres fue Francisco de Miranda, que permaneció cuatro años encerrado y falleció tras una larga agonía por una apoplejía. Sebastián Francisco de Miranda y Rodríguez, conocido como Francisco de Miranda (Caracas, 28 de marzo de 1750-San Fernando, Cádiz, 14 de julio de 1816), fue un político, militar, diplomático, escritor, humanista e ideólogo, español y venezolano.

El pabellón de las Cuatro Torres necesita de una importante obra de reforma que se llevará a cabo con cargo al acuerdo firmado con Arabia Saudí. La nueva residencia militar necesitará un gestor para su explotación durante el tiempo que dure la formación de los marineros saudíes. Distintas fuentes consultadas por LAVOZ han confirmado que varias cadenas hoteleras, entre ellas Barceló, se han interesado por este asunto. Todo apunta a que la gestión de la nueva residencia militar saldrá a concurso a lo largo de este año.

El pabellón de las Cuatro Torres –que es uno de los edificios más singulares de toda La Carraca– se asienta en una parcela de 2.500 metros cuadrados. Los suboficiales y la tropa ocuparán las estancias que se dibujan alrededor del patio central, mientras que las antiguas casas anexas de los capataces servirán para el alojamiento exclusivo de los mandos de la Marina saudí.

Obras de mejora en el arsenal

El acuerdo sitúa este inmueble en el centro de operaciones de la Marina saudí durante la obra de las corbetas. La actuación de reforma prevista también se extiende a otras zonas del Arsenal como son los cuarteles, donde se prevé la apertura de talleres como anexo a las instalaciones navales.

El contrato de Navantia para la venta de cinco corbetas a Arabia Saudí entró en vigor de pleno en noviembre del año después de que Riad formalizara la carta de crédito. El primer buque será entregado en octubre de 2021. El contrato fue suscrito en julio de 2018.

El acto de corte de chapa, en enero de 2019, estuvo presidido por las delegaciones de las armadas de España y Arabia Saudí, encabezadas por el almirante José Luis Urcelay y el contralmirante Fahad Ali Alfuraidan, donde la presidenta de Navantia, Susana de Sarriá, destacó que el contrato era pieza clave del plan estratégico que ha emprendido la compañía para garantizar el futuro de los astilleros públicos.

Todo apunta a que el servicio hotelero de la residencia militar saldrá a concurso en los próximos meses

Las tres gradas de la factoría trabajarán de manera conjunta a razón de una corbeta por grada. El plan de obra recoge que cada cuatro meses, una vez que culmine el montaje de las estructuras en las gradas, se producirá una botadura, lo que significa que en dos años, aproximadamente, las corbetas estarán a flote y con el andamiaje en sus cubiertas para la instalación de los equipos.

Este contrato, el mayor firmado por Navantia con un país extranjero, es «muy importante» para la sostenibilidad técnica y económica de la compañía y permite augurar un futuro «más halagüeño» después de años de restricción económica.

Momento de la presentación del proyecto de las corbetas el pasado enero en San Fernando
Momento de la presentación del proyecto de las corbetas el pasado enero en San Fernando - LA VOZ

El tipo de buque que Navantia ha vendido a Arabia Saudí es muy similar al modelo Avante 2200 Combatant que ya adquirió Venezuela. Esta corbeta tiene una eslora de casi 100 metros (98,9) y una manga máxima de 13,6. Es capaz de desplazar 2.500 toneladas a plena carga gracias a sus cuatro motores diésel de 5.920 kw cada uno y su calado es de 4,1 metros. Alcanza una velocidad máxima de 28 nudos, su velocidad de crucero es de 15 nudos y tiene una autonomía a la velocidad de crucero de 5.000 millas náuticas. Puede incorporar varios cañones de hasta 76 mm y sistemas de misiles, así como dos lanzadores triples de torpedos. Está especialmente diseñado para vigilancia y protección y control de los buques mercantes.