Ibarra Marín, en su etapa como cantante y en una imagen reciente como sacerdote
Ibarra Marín, en su etapa como cantante y en una imagen reciente como sacerdote
IGLESIA

«He realizado mi ministerio de la mejor manera posible»

Miguel Ángel Ibarra Marín, que fue cesado como párroco de Medina Sidonia, defiende la legalidad de su ordenación

CádizActualizado:

La vida de Miguel Ángel Ibarra Marín, que fuera párroco de Santa María y Santiago de Medina Sidonia, ha cambiado drásticamente de un día para otro. Este pasado sábado se conocía en España que la iglesia colombiana denunciaba irregularidades en su ordenación como sacerdote.

Ibarra Marín, que había tomado posesión de su destino en Medina Sidonia el pasado mes de septiembre, regresaba a su país de forma precipitada una semana antes, el 13 de diciembre, requerido por la archidiócesis de Antioquia que sostiene que no es sacerdote. Monseñor Orlando Antonio Corrales García, autoridad eclesiástica de su país de origen hacía pública esa afirmación tras una intensa investigación en la que se concluía que «no fue ordenado como sacerdote el 4 de Enero de 1998 por el entonces Arzobispo de Tunja, Monseñor Augusto Trujillo Arango, en su capilla privada».

Desde la distancia, aconsejado por canonistas y letrados que trabajan su defensa, Miguel Ángel Ibarra Marín insiste en que no existe irregularidad. «Quiero dejar claro ante los medios que mi proceso de ordenación sacerdotal en 1998 se realizó siguiendo los protocolos establecidos en el Código de Derecho Canónico, pues finalmente es el obispo quien decide a quien ordena sacerdote y a quien no». El supuestamente falso cura incide además en que tiene que responder ante la iglesia colombiana ya que «es allí donde se han producido los hechos».

Pero además, Ibarra Marín ha querido aclarar algunas cuestiones sobre su sacerdocio y ha comentado que «no he ejercido veinte años como muchos aseguran. Pese a que fui ordenado sacerdote en 1998, sólo ejercí desde el 2011 cuando fui incardinado a la archidiócesis de Santa Fe de Antioquia por su arzobispo, hasta el 13 de diciembre de 2018, es decir 7 años».

Según explica el propio expárroco de Medina a La Voz de Cádiz, desde 1998 hasta el 2011 se dedicó a la música como cantante de ahí algunas fotos que se han publicado estos días. «Cantaba bajo el seudónimo de Ángel Serrati y también aproveché este período para estudiar». En este sentido y a pesar de que lo normal es que una vez ordenado se tenga un destino para el ejercicio del sacerdocio Miguel Ángel Ibarra asegura que en Colombia «mientras no se esté incardinado a una diócesis, no se puede ejercer el ministerio. Monseñor Trujillo Arango me ordenó, más no me incardinó porque él lo hizo para una Fraternidad sacerdotal».

De momento Ibarra Marín se mantiene a la expectativa y con el deseo de que todo esto se aclare cuanto antes. «Decirles que todo está en manos de Dios y de los defensores de la verdad. No esperaba que esto sucediese. Mi ministerio lo he realizado de la mejor manera posible tanto en Colombia como en España. Vine a España por solicitud especial de mi obispo en Colombia y ante un pedido de Monseñor Rafael Zornoza, quien me ha acogido muy bien junto con su clero». Actualmente ni se plantea un posible regreso a España aunque comenta que « España está en mis entrañas; con la diócesis de Cádiz y Ceuta, al igual que para las comunidades donde he prestado mi ministerio en Colombia y España, sólo tengo gratitud».

Mientras esta denuncia se esclarece en Colombia, el obispado de Cádiz busca sustituto para estas sedes ya que como publicó en un comunicado tras conocer los hechos por los que se reclamaba a Miguel Ángel Ibarra en su país había sido cesado como responsable de las parroquias de Medina.