Reunión matinal en el astillero de Puerto Real sobre medidas de seguridad para evitar accidentes laborales
Reunión matinal en el astillero de Puerto Real sobre medidas de seguridad para evitar accidentes laborales - J. R.
LABORAL

Pulso entre Navantia y los sindicatos para fijar la edad de salida de los más viejos

La empresa se opone a las prejubilaciones y los representantes de los trabajadores fijan el tope en los 60 años

CÁDIZActualizado:

La salida de los trabajadores de mayor edad de Navantia es el plato fuerte de la negociación que se lleva a cabo desde el martes en Madrid entre la dirección de la empresa y los representantes sindicales. Este nuevo encuentro se enmarca dentro de las reuniones que se desarrollan desde el pasado 22 de enero en la capital para lograr el acuerdo sobre el plan industrial que marcará el futuro de los astilleros durante los próximos cuatro años.

La dirección de Navantia y los trece representantes de los 5.000 trabajadores de la compañía negocian también en paralelo un consenso para firmar un convenio colectivo único que regule el funcionamiento de los siete centros de trabajo de la empresa y zanjar con ello ciertos desequilibrios territoriales. Navantia presentó la pasada semana su propuesta de convenio único, que incluye, entre otros asuntos, una simplificación de la estructura organizativa y una homogeneización de las escalas de trabajadores. El texto que defiende la empresa acaba con las diferencias entre plantilla civil y militar, equipara salarios, reduce categorías y iguala planes sociales.

La iniciativa presentada por la empresa fue bien recibida por los representantes sindicales, que este miércoles ha presentado su contraoferta. La salida de los trabajadores de mayor edad y la fórmula de la revisión salarial son, de momento, los principales puntos de diferencia entre las partes.

La propuesta de convenio que han suscrito los 13 miembros de las seis centrales sindicales que defienden los intereses de la plantilla de Navantia establece los 60 años como tope de salida para la jubilación de los más veteranos. Cabe recordar que la presidenta de la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI), principal accionista de Navantia, Pilar Platero, ya anunció en el Congreso que no habrá prejubilaciones en los astilleros públicos para rejuvenecer su plantilla, es decir, las salidas serán naturales.

Unos 1.200 obreros están afectados por el plan de rejuvenecimiento, de ellos medio millar pertenece a las plantas de Cádiz

Los sindicatos, pese a todo, confían en llegar a un punto intermedio en la negociación con el fin de favorecer salidas pactadas.

Navantia suma 5.283 trabajadores en sus siete centros de trabajo (Ferrol, Fene, Cádiz, Cartagena, San Fernando, Puerto Real y las oficinas de Madrid). El 68% de esa plantilla tiene más de 50 años. La renovación de esa mano de obra es vital para garantizar la supervivencia de los astilleros públicos y aplicar lo que se ha venido a denominar 'Astillero 4.0', un compendio de medidas para la implantación de nuevas tecnologías, agilizar la producción y ganar competitividad. Por ello, el plan industrial que se ha diseñado para los próximos cuatro años cuenta con un apartado específico para la incorporación de savia nueva.

La edad media de la planta gallega de Fene es de 59 años, mientras que la de Ferrol alcanza los 55. En el caso de las factorías de la Bahía de Cádiz, nos encontramos con una media de 54 años. Los datos que maneja la empresa ponen de manifiesto que 1.200 trabajadores estarían en edad de jubilación en los próximos cuatro años, de los que 570 serían de las factorías gallegas y unos 500 de las plantas gaditanas. La contraoferta que acaba de presentar la parte sindical en la reunión de este miércoles trastoca los planes de la compañía que, de llevarse a efecto, obligaría a recalcular la mano de obra y las indemnizaciones, algo que no está en el ánimo de los gestores de Navantia.

Las tres plantas de la Bahía suman 1.800 empleados, de los que el 48% son operarios, un 28% forman parte del personal administrativo y de gestión y el 24% restante corresponde al cuerpo de ingenieros y técnicos. El contingente más numeroso de la plantilla se concentra en la planta de Puerto Real, con el 53%, seguido de la factoría de San Fernando, con el 18%, y un 14% en la unidad de reparaciones del astillero de Cádiz. El 15% restante forma parte de los servicios compartidos. La actividad de los astilleros gaditanos permite 12.690 empleos, entre directos y indirectos, el 3,3% del mapa laboral de la provincia.

Los sindicatos insisten en el mantenimiento de la plantilla, es decir, que las medidas de rejuvenecimiento previstas no signifiquen una reducción del contingente que integra en estos momentos la mano de obra de Navantia.

En materia de contratación, los representantes de los trabajadores plantean la entrada directa en Navantia para cargas puntuales de aquellos trabajadores con un contrato temporal.

La segunda parte de esta negociación la centra la revisión salarial. La propuesta de la dirección de Navantia también incide en la necesidad de «simplificar el sistema salarial» para «homogeneizar estos conceptos».

Equiparación salarial

Para ello utilizará «como referencia los salarios correspondientes a los niveles de los convenios de aplicación que se sustituyen», según se refleja en el documento, creando también una comisión de trabajo, con representes de la parte social y laboral, para igualar «el resto de conceptos», en este caso las variables, y en donde «dicha homogeneización no supondrá ningún coste adicional y se garantizarán las mismas percepciones para todos los trabajadores», en condiciones iguales.

Tras lograr la equiparación salarial entre los trabajadores, una segunda fase abordaría la clasificación profesional, con la creación incluso de nuevas categorías y en donde «se establecerá un nuevo proceso de desarrollo profesional basado en criterios objetivos y niveles de responsabilidad».

Otra de las novedades radica en igualar en todos los centros «la protección por fallecimiento, incapacidad permanente en grados de total, absoluta o gran invalidez por grupos profesionales, quedando sin efecto la regulación actual», que recoge diferencias entre los operarios que provienen de astilleros civiles o militares.

Los sindicatos, por su parte, inciden en la recuperación del poder adquisitivo y en el establecimiento de cláusulas de revisión salarial. Las espadas siguen en alto.